Hace décadas que hablamos de teléfonos inteligentes, remontándonos a equipos como la serie N de Nokia, a principios de los 2000, que tenían un hardware que los transformaba en computadoras de bolsillo y permitía sumar aplicaciones para las funciones que buscara el usuario. La tendencia ahora evolucionó: de los smartphones pasamos a los equipos con inteligencia artificial, algo que Samsung ya había potenciado en 2024 con su serie Galaxy S24, cuando debutó la plataforma Galaxy AI.