Solos o como compañeros de postres elaborados, los helados cremosos, frutales, dulces o ácidos, refrescan, hidratan y devuelven esa sensación añorada de bienestar. Fáciles, clásicas y originales, tres ideas para combinar texturas y temperaturas en un mismo plato dulce.
La galette es una versión más crocante de la crepe francesa, y está a mitad de camino entre el panqueque y la galletita. Para hacerla dulce o salada, la galette es una base que se usa para distintas preparaciones y, al igual que las crepes, combina perfectamente con helado.
Es un postre típico de las fiestas de fin de año que se puede hacer completamente con helado. Puede llevar frutos secos, frutas abrillantadas y frutas frescas. Con o sin una masa base, idealmente una masa brisa, para montar el pan dulce helado sobre ella. Con la receta de pan dulce helado se logra un postre tan fácil como la isla flotante y tan rico como una torta helada.
Parece complicado pero es demasiado simple. Primero hay que poner en el molde las manzanas, después el resto de la masa y cocinar al horno. Cuando se desmolda, las manzanas quedan arriba y la magia está hecha. Solo agregarle una bocha de helado del sabor preferido y listo.