Es de público conocimiento que el gobierno nacional rechaza la narrativa global sobre el cambio climático. Desde la campaña presidencial hasta ahora, la administración libertaria buscó mostrarse como uno de los bastiones que lucha contra lo que cataloga como un socialismo encubierto, que, entre otros temas, incluye la política climática. Sin embargo, las declaraciones pierden fuerza cuando intentan concretarse. Específicamente, esto se refleja en la salida de espacios multilaterales relacionados con la temática.