
Según los vecinos, no se hizo nada para evitar el desastre
Denuncias: los habitantes del barrio Dina Huapi y de dos estancias destruidas cuestionaron al Splif y a María Julia Alsogaray; la Justicia ya tiene las denuncias.
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Estuvieron a punto de perder sus hogares. El fuego llegó a tocar las puertas de sus casas.
De no ser por un milagroso cambio de dirección del viento que llevó las llamas para otro lado, los vecinos del barrio Dina Huapi, situado a 15 kilómetros de San Carlos de Bariloche, se hubieran convertido en las víctimas del fuego.
Ramón Marful, dueño de la estancia La Fragua, y Guillermo Doll, administrador del establecimiento San Ramón, no tuvieron la misma suerte.
El primero perdió todo. El incendio arrasó con sus 8000 hectáreas de campo. El lunes último, un grupo de delegados del gobierno nacional lo visitó en lo que quedó del casco de su estancia, para ofrecerle un crédito.
Desde la ruta 23, la construcción parecía una isla rodeada de matorrales y pastos quemados.
"Esta gente no tiene vergüenza. ¿Con qué quieren que pague el préstamo si no voy a poder trabajar la tierra durante más de cinco años? Se tenían que haber acordado antes de hacer algo, cuando tenía el fuego encima", exclamó Marful.
En San Ramón, las diez familias que vivían en los puestos de la estancia se quedaron sin vivienda. Además, el fuego destruyó el antiguo casco, que era un orgullo para los habitantes de San Carlos de Bariloche.
Allí, las llamas destruyeron el 80 por ciento de las 23.000 hectáreas que tenía el campo. "Todo este desastre se podía haber evitado si nos hubieran hecho caso cuando los llamamos porque había caído un rayo en el campo que prendió los pastizales", dijo, indignado, Doll.
Los dos y los vecinos de Dina Huapi dispararon contra la Secretaría de Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable, responsable del Plan Nacional de Manejo del Fuego, y contra el Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales de la provincia del Río Negro (Splif), entidades a las que acusaron de ser las responsables del desastre.
Denuncias contra María Julia
"Por lo que sabemos, la intervención de la señora María Julia Alsogaray no sirvió en el verano de 1996, cuando se quemaron casas en la Villa Catedral, y tampoco sirvió cuando el fuego amenazó nuestro barrio. No sirvió su séquito de emisarios, no sirvió el Splif. No los vimos en Dina Huapi, ni a ellos ni a los helicópteros", expresaron los vecinos en un comunicado.
"El día terrible, el 27 de enero último, había voluntarios que hicieron frente al fuego. No había nadie del Splif. Sólo vieron una camioneta paseando o negando agua", concluyeron los habitantes de Dina Huapi.
Los bomberos voluntarios de esta ciudad, a través de su jefe, César Guernica, también cargaron las tintas contra María Julia y el Splif.
"Dos veces llevé los equipos a la estancia San Ramón y dos veces el subcomisario Pablo Poblete, del Splif, me dijo que los sacara, que no hacían falta. No hicieron nada. Estoy indignado, este desastre se podía haber evitado", expresó, indignado, Guernica.
Todo este cúmulo de acusaciones ya está en poder de la Justicia. Tanto en los tribunales provinciales como en los federales se impulsan sumarios por incumplimiento de los deberes de funcionario público y por negligencia.
Sin embargo, los vecinos de Dina Huapi son pesimistas.
"Estamos en medio de una lucha de poderes entre una provincia radical y el gobierno nacional manejado por los justicialistas. Será difícil que alguien se haga cargo de las culpas. Mientras tanto, seguirán sin hacer nada y con el peligro latente de que el desastre se repita", concluyeron los vecinos.
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