Fuerte contraste en trenes del sur bonaerense
Algunos coches son confortables y seguros; otros, no tienen puertas ni ventanas; quejas por los robos
Al sur del conurbano o a La Plata se puede viajar bien en tren... siempre y cuando uno acierte a ser transportado en los nuevos coches "antivandálicos". Si la fortuna no acompaña y en lugar de los nuevos vehículos el servicio es prestado por los viejos, entonces será cuestión de rezar.
El contraste es fuerte. La crisis y la inseguridad confluyen para que viajar en tren resulte peligroso por estos tiempos. Salvo en los coches nuevos.
La empresa Metropolitano, concesionaria de la ex línea Roca, que es la que tiene su terminal en Constitución, instaló 14 coches "antivandálicos" y asegura que, en el término de 90 días, tendrá toda su flota (160 vehículos eléctricos y 140 traccionados) renovada. Por ahora, revelan que cambian de a cinco por semana.
De cualquier manera, los "antivandálicos" se ven básicamente en el ramal electrificado, que es el que va de Constitución a Ezeiza o a Glew y, ahora, desde esta última estación hasta Alejandro Korn, ramal electrificado recientemente (además, comenzaron los trabajos para electrificar el corredor Temperley-Bosques).
El trayecto a La Plata (pasa por Quilmes y Berazategui, entre otras), en cambio, es diferente. Allí, las unidades en general no tienen ventanas, ni puertas, ni iluminación, y los asientos que quedan están rotos o tajeados. La diferencia es que aquí el servicio no está electrificado.
"Con la electrificación hay puertas automáticas, por ejemplo. Y eso marca diferencias. Igual, la idea es tener coches "antivandálicos" también en el ramal a La Plata", aseguró Fernando Jantus, de Metropolitano.
¿En qué consiste un "antivandálico"? Tiene material de reventa limitado. Por ejemplo: los asientos son de chapa fija y no de cuerina, los marcos de los vidrios son de plástico o madera y no de aluminio, la iluminación está protegida, no hay pasamanos y las ventanas sólo se abren en su parte superior para no inducir al robo desde el andén.
"Son más incómodos, pero al menos algo más seguros, porque como no entran a robarse las ventanas se viaja más tranquilo", opinó Rafael Broers, empleado veinteañero, habitué del tramo Constitución-Lanús.
Menos cartoneros
La presencia de cartoneros también se redujo. Y esto es por la aparición del "tren cartonero", que no tiene ni ventanas, ni puertas, ni asientos, y que lleva a la mayoría de los que practican el cirujeo hasta la zona más conflictiva (Florencio Varela y alrededores, según Metropolitano).
Según Jantus, los cartoneros pagan un abono mensual. Sin embargo, LA NACION pudo observar que en la estación no se ve el control, nadie muestra boleto alguno y cualquiera pasa el portón con facilidad.
La ausencia de buena parte de los cartoneros desembocó en un mayor confort. "Es cierto que ahora es más difícil que te pongan un changuito en el asiento, pero igual hay rateros y muchos robos", se quejó Patricio Rao, proyecto de cineasta de 23 años, mientras viajaba a Quilmes.
Los robos son frecuentes y, si bien se dan en todas las líneas, en ese ramal son una característica.
El vandalismo en la ex línea Roca desembocó en la desaparición de 480 ventanillas durante el último fin de semana. Los saqueos costaron a Metropolitano unos $ 200.000 en el último mes.
Los delincuentes se llevan todo: en dos meses robaron 76 kilómetros de cables, 15 reflectores, 80 tapas de barreras, 700 durmientes, 10 rieles y 23 kilómetros de alambrado perimetral, según datos de la empresa.
"La situación mejoró con la presencia de la policía y de la Gendarmería", analizó Jantus. Curiosamente, son pocos los trenes y los andenes en los que se ve a esos efectivos.
En definitiva, viajar en tren al Sur puede resultar confortable si la suerte determina que el coche es parte de la estructura electrificada, es nuevo, está vigilado e iluminado, y tiene puertas y ventanillas.
Pero también puede resultar traumático si el vehículo forma parte de la estructura diesel y no tiene ni ventanillas ni puertas, la luz funciona vagón de por medio y la presencia policial es más un deseo que una realidad.
Es el contraste de viajar en tren al sur del conurbano.
Convenio con la corporación sureña
El presidente de Transportes Metropolitanos, Mario Montoto, y el titular de la Corporación de Buenos Aires Sur, Alejandro Labado, suscribieron un convenio en Villa Soldati por el que se comprometieron a mejorar el ámbito ferroviario de la zona sur de la ciudad de Buenos Aires.
Las obras comenzarán esta semana en la estación de Villa Soldati, que pertenece a la línea del ferrocarril Belgrano Sur.
Luego continuarán en las de Buenos Aires, Sáenz y Lugano, que pertenecen al mismo ramal.
El objetivo fundamental del acuerdo no es sólo el mejoramiento edilicio de las estaciones, sino también que éstas se integren a la comunidad. Por eso, se realizarán esfuerzos para crear espacios verdes y centros de recreación para los vecinos, que podrán asistir a talleres culturales, según se anunció.
Los aportes materiales para la realización de las obras los hará la empresa ferroviaria, que seguirá el proyecto arquitectónico delineado por la corporación. Esta, además, facilitará las máquinas de construcción.
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