En Quilmes se quejan por la cantidad de ratas
Dicen que son muy grandes y temen por posibles contagios
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En los comentarios que realizan coloquialmente los vecinos de Quilmes Oeste, donde se generó el brote de leptospirosis y donde, además, se registra la mayor cantidad de infectados, se hace siempre presente el tema de la proliferación de ratas en la zona, principal agente transmisor de la enfermedad.
Uno de los habitantes del lugar, Adrián Loti, recordó que hace unos diez años cerró la fábrica textil Platex, que ocupaba casi una manzana en la avenida Calchaquí.
"El edificio quedó abandonado. No hace mucho lo demolieron, pero sin haberlo desratizado antes. Todo el día se veían las ratas cruzar Calchaquí. Eran así de grandes", memoró mientras ilustraba el tamaño de los roedores separando sus manos unos 30 centímetros.
La Secretaría de Desarrollo Humano de la Municipalidad de Quilmes instaló ayer un "tráiler sanitario" en la avenida Mosconi, frente a la parroquia de San Cayetano. Lo atendían el doctor Guillermo Carazioli y dos enfermeras.
Hubo un error al difundir la iniciativa: muchos se acercaron con la idea de que allí se tomarían muestras de sangre. El médico debió asomarse varias veces para aclarar que su cometido se restringía sólo al diagnóstico.
"Aquí hacemos una revisación. Si advertimos algunos de los síntomas de la enfermedad, derivamos al paciente al hospital de Quilmes. Hasta ahora, no se presentó ningún caso", comentó en diálogo con La Nación .
Frente al vehículo se formó una cola de unas 20 personas. La mayoría estaba compuesta por madres con sus hijos pequeños. La expresión de temor era generalizada.
Alejandra de Gómez estaba con su hija Diana, de 5 años. "Tiene fiebre -explicó la madre-. Vivimos cerca del arroyo Las Piedras, donde hay mucha basura. También ratas, que suelen entrar en nuestra casa. Por eso, como me asusté un poco, decidí traerla", dijo.
Los barrios La Cañada, Kolino y Arroyito son los de peor pronóstico. Están condenados por la precariedad. En los últimos días, incluso, empezó a difundirse una definición técnica: "La leptospirosis es una enfermedad de la pobreza". Silvio Manso sonríe con amargura. Su modesta vivienda está frente a un enorme terreno de casi cuatro manzanas, cubierto por malezas y basura: "En realidad, lo extraño sería que aquí no hubiese enfermedades. Podría presentarse cualquiera: cólera, malaria, fiebre amarilla..."
En donde sí se realiza extracción de sangre es en la Unidad Sanitaria La Primavera, en la calle Otamendi y "la placita", tal como se nos indicó. La "placita" es otro baldío abandonado.
La doctora Silvia Asprea aclara que se toman muestras "por prevención, pero no a toda la población. Puede dar positivo, pero eso no significa que se tenga la enfermedad, sino que hay anticuerpos. Este operativo se va a hacer mientras exista riesgo", explicó.
La especialista comentó que los vecinos de la sala "estaban muy alarmados, aunque ayer (por anteayer) vino el doctor Lucio Rubini, un epidemiólogo, y los tranquilizó, detallando las vías de contagio, los síntomas y especificando qué hay que hacer para evitar enfermarse".
En la entrada de la sala muchos esperaban su turno, entre ellos María Luisa Vázquez, que no dudó en criticar los operativos municipales de desratización.





