Despedida con el mejor diseño del futuro
La innovadora propuesta de dos jóvenes estudiantes del semillero UBA se combinó con un potente cierre de la marca Ona Saez
1 minuto de lectura'
Nuevos aires. Nuevos vientos. La Rural se llenó ayer de una brisa fresca. Sucede que, entre tanto diseñador consagrado, dos graduadas recientes de la carrera de Diseño e Indumentaria Textil de la Universidad de Buenos Aires (UBA) exhibieron su trabajo en la pasarela de la gran semana de la moda argentina frente a la atenta mirada del público y de varios referentes de la industria del diseño local e internacional.
En la última jornada, BAFWeek, la gran semana de la moda organizada por LA NACION, entre otros, combinó un sólido presente con un futuro prometedor. DAM, Como Quieres que te Quiera, Mariana Dappiano y Ona Saez fueron los grandes apellidos del día, que se amalgamaron a la perfección con el semillero de la UBA 2012 y con otro nombre como el de Marcelo Giacobbe, un reciente "ex semillero" que ayer volvió a subirse a la pasarela del BAFWeek por tercera vez. Y anteayer, Agustina Troyer, otro apellido surgido del semillero, se dio el gusto de tener un desfile con su nombre.
Si para los diseñadores más conocidos BAFWeek representa una vidriera, para Noelia Miguenz y Cintia Gabris, las dos ganadoras del semillero de la UBA 2012, haber participado de este evento significa no sólo un sueño, sino poner un pie en la industria local, siempre atenta a captar nuevos talentos. Ellas fueron seleccionadas entre 20 finalistas por un jurado externo a la UBA.

Eufóricas, cansadas y algo más tranquilas después de la presentación para la que trabajaron meses e invirtieron los $ 10.000 que el shopping Paseo Alcorta, principal auspiciante del semillero y del evento les dio como premio para desarrollar los prototipos, compartieron sus impresiones después de su bautismo en la pasarela. Con una estética escolar de los viejos uniformes pero resignificada a la época actual, Gabris abrió el juego con su marca Cocoliche.
"Es un estilo nostálgico, con una estética divertida, casi infantil; pero al mismo tiempo me río de eso. Me gusta que la ropa sea divertida, como un juego, que el usuario descubra cómo fue el proceso de construcción de esa prenda, por eso la colección se llama «Une los puntos, dibuja las prendas». Para mí, la ropa es comunicación, me gustan los colores y que llame la atención", contó Gabris.
A Miguenz, que cosió cada una de sus prendas, salvo las terminaciones como cierres y dobladillos, tarea que le confió a la mamá, le gusta mezclar lo artesanal con lo industrial. Su marca Aymará apeló a la cestería como forma de revalorizar los viejos oficios. "Mi intención era recuperar la identidad nacional a través de la revalorización de los oficios de nuestros pueblos originarios. Y me incliné por el norte argentino y su trabajo con el mimbre; de ahí surge el nombre «Mimbrada», que es como llamé a esta colección."
Admiradoras de Marc Jacobs, Balenciaga y varios diseñadores del exterior, las ganadoras del semillero dudan un poco a la hora de nombrar referentes locales. "Acá se copia mucho lo de afuera, pero Cora Groppo y Mariana Dappiano buscan diferenciarse, son más experimentales", coinciden.

Sentada en primera fila, la directora de la carrera de Diseño de Indumentaria y Textil de la UBA, Andrea Saltzman, expresó: "Obviamente, siento mucha satisfacción, el semillero es una fiesta, pero es sólo una parte, un recorte de la heterogeneidad de perfiles que surgen de la carrera".
Pero la fantasía de tener una marca propia es una de las más perseguidas. No sólo por Miguenz y Gabris, que sueñan con seguir con sus marcas, sino por la mayoría de los estudiantes de la carrera que recorren los pasillos de La Rural. Como Raquel Magyary, estudiante de Diseño de Indumentaria de la UBA, que ayer vio el desfile del semillero y quedó encantada con lo que observó sobre la pasarela. "Fue lo más novedoso para ver. Me gusta lo que es original, como Amores Trash Couture o Kosiuko, dentro de lo más comercial. Ojalá algún día pueda presentar mi colección como ellas", dijo Raquel.
Agustina Comolli, en cambio, destacó el desfile de Fabián Zitta. Ella está en primer año de la carrera que se dicta en la UBA y jura que en el futuro tendrá una marca con su sello. "Voy por el lado del diseño de autor, cuanto más creativo, mejor", expresó. Pero Carolina Anokian, que estudia la carrera en la Universidad de Palermo, cree que el diseño, además de ser creativo, tiene que ser algo accesible y cómodo para usar. "Mi idea es en un futuro tener mi propia marca, una mezcla entre diseño de autor y algo más comercial", describió.
El cierre, a cargo de Ona Saez, impactó con la incorporación de más color para romper con el negro blanco característico de la marca. La estética de los 50 con la onda rockabilly y la silueta pin up pisaron fuerte y demostraron que en la moda todo vuelve. Aun cuando lo nuevo, en diseño, siempre está por llegar.
- 1
2Un jugador golpeó un caño de agua jugando al pádel e inundó toda la cancha
3Un estudio reveló que las personas nacidas antes del 2000 obtuvieron habilidades casi extintas en la sociedad actual
4Contaminación “aberrante”: los vecinos que denunciaron a la Provincia dicen vivir en “una cloaca a cielo abierto”



