
Asaltaron y golpearon a un amigo de Cobos
Juan Carlos Reta se encontraba junto con su familia en Mar del Plata; fueron maniatados, golpeados y encañonados; relató el violento episodio a lanacion.com
Iban a ser unos días de descanso a orillas del mar, en el lado opuesto al lugar de residencia del Jefe de control de Gestión de la Conservación de la provincia de Mendoza, Juan Carlos Reta. Pero un desafortunado suceso acortó su estadía y la de su familia y grabó en su memoria unas vacaciones que jamás olvidarán. A los tres días de llegar a Mar del Plata fueron asaltados, maniatados, golpeados y encañonados. El episodio dejó a Reta un brazo quebrado.
El miércoles último a las 10 de la noche, el mendocino y su yerno estaban preparando un cordero en el jardín de la casa que habían alquilado -en el barrio San Jacinto, en Diagonal Norte y Calle 2- para agasajar a su familia, cuando los sorprendieron dos jóvenes armados. "Saltaron las ligustrinas y nos encañonaron, y como mi yerno sabe defensa personal comenzaron a forcejear", dijo a lanacion.com Reta, quien es empleado público de carrera desde hace 30 años y amigo personal del vicepresidente Julio Cobos.
La víctima indicó que el vicepresidente, a quien conoce desde la juventud, se comunicó a su casa de Mendoza para interiorizarse sobre los hechos.
El intentó calmar la situación y fue entonces cuando los delincuentes los hicieron entrar a la casa a punta de pistola. En el lugar, además, se encontraban su pareja, sus tres hijos y su nieto, un bebe de cuatro meses. "Estoy casi seguro que una de las armas era una réplica pero la otra era una 45, así que no me podía arriesgar" relató.
Fueron minutos aterradores para la familia. "Los niños gritaban y escuchaba la desesperación de mi hija llamando a su bebe; estábamos totalmente descolocados", recordó con voz agitada como reviviendo el momento. Tiraron a todos al piso -menos a su pareja que estaba en otra habitación con el bebe- y los ataron con precintos de manos y pies. "Cuando uno se fue a la pieza y amenazó a mi mujer que tenía al bebe en brazos para hacerlo dormir, me desesperé, quise detenerlos y entonces el otro me empujó, caí y me quebré el brazo", continuó el mendocino.
Pánico. En tanto, en el dormitorio, se vivía el momento más desesperante. La mujer de Reta relató: "No dejaban de pedirme plata y yo les expliqué que nos manejábamos con tarjetas, entonces, uno de los chicos cargó el arma, me apuntó a mí primero y luego al bebe". La suerte corrió de su lado y el delincuente encontró algo de efectivo que lo calmó. "Me dijo: `Yo no soy asesino´, cargó las cosas, entre ellas, una Biblia, y empezó a cantar `Dios te ama", recordó.
En total se llevaron 1600 pesos, tarjetas de crédito, zapatillas, ropa, celulares, la carne que se estaba asando y la cruda también, todo mezclado en bolsas. "Es que estaban desesperados por irse", aclaró Reta. También le sacaron las llaves del auto y lo amenazaron con dispararle si sonaba la alarma, asi que en medio de la odisea, les tuvo que explicar cómo desactivarla. "Todos nos concentramos en el bebe, era el Talón de Aquiles nuestro", explicó.
Se fueron con todo, incluso con el vehículo. Luego de la fuga de los delincuentes la familia logró desatarse y llamar a la policía, que llegó a los 15 minutos, pero no pudieron trasladar a Reta al hospital ya que no disponían de combustible suficiente. Entonces, él mismo se entablilló el brazo y esperó a que llegue la ambulancia, que tardó una hora y media, según sus palabras. "A las 7 de la mañana del día siguiente me llamaron con la noticia de que había aparecido el auto en un barrio marginal, pero también me dijeron que ellos no podían acercarme, que me tomara el micro. Al final, me llevó un oficial en su auto particular", dijo.
Si bien los delincuentes que entraron a su casa son mayores de edad, fue inevitable hacer referencia al tema de la imputabilidad de los menores: "Francamente creo que todo es un tema de educación, pero estoy de acuerdo con bajar la imputabilidad y que nosotros podamos tener alguna defensa".
Hoy después de ver a la fiscal, Reta, su pareja y su yerno, partirán hacia Mendoza; el resto de la familia, ya lo hizo.