La muerte de Diego Maradona: “Soy inocente”, “lo amaba” y la chicana para una de las hijas, todo lo que dijo Leopoldo Luque
El neurocirujano, uno de los siete imputados, declaró ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°7 de San Isidro
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A las 12.13, después de que el presidente del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°7 de San Isidro, Alberto Gaig, en un acto de formalidad, le preguntara si quería declarar, Leopoldo Luque se puso de pie y caminó hasta la silla ubicada en el medio de la sala de audiencias. “Soy inocente, lamento mucho su muerte”, sostuvo el neurocirujano.
Luque se refería a Diego Armando Maradona, su paciente, quien falleció el 25 de noviembre de 2020. El médico está acusado de homicidio simple con dolo eventual. Es el primero de los siete imputados que decidió declarar en el segundo juicio donde se debate si hubo responsabilidades penales en la muerte del astro mundial del fútbol.
Antes de declararse inocente, Luque afirmó: “Como primera medida quiero analizar qué se dijo como causa de muerte del señor Diego Maradona, en cuanto al diagnóstico que arrojó la autopsia, una insuficiencia cardíaca crónica con miocardiopatía dilatada que se descompensó, agudizó por falta de tratamiento, según una de las pericias oficiales”.
El neurocirujano llevaba carpetas con documentación. Se trataba de papers de la Unión Europea de Cardiología, estudios clínicos y literatura sobre distintas cuestiones médicas como “insuficiencia cardíaca, agonía, edema pulmonar y taquicardia”.
“No vengo a decir lo que me parece, vengo a decir lo que está escrito”, dijo a poco de comenzar su declaración indagatoria. Desde el principio estuvo claro el objetivo de Luque: rebatir cada una de las afirmaciones sobre las causas de la muerte de Maradona incorporadas en el expediente.
“Estoy completamente seguro que no existió la agonía [de Maradona]”, afirmó. Así quiso poner en duda lo sostenido en mayo de 2021 en las conclusiones de la junta médica que firmaron los peritos oficiales convocados por la Fiscalía General de San Isidro.
“Maradona comenzó a morir, al menos, 12 horas antes de las 12.30 del día 25 de noviembre pasado. Presentaba signos inequívocos de periodo agónico prolongado, por lo que concluimos que el paciente no fue debidamente controlado desde las 0.30 horas del día de su muerte”, se sostuvo en la citada junta médica.

El médico neurocirujano habló también sobre las maniobras de Reanimación Cardiopulmonar (RCP) que le hicieron a Maradona el mediodía del 25 de noviembre de 2020.
“Estuvo reanimado al menos una hora. Lo reanimaron, pararon un segundo porque había fallecido, y lo vuelven a reanimar por pedido de la familia. Reanimaron a un cadáver”, afirmó.
Y explicó que las maniobras de RCP podrían haber sido el motivo del “hinchazón” del estómago de Maradona del que hablaron testigos durante el primer juicio, debate que fue declarado nulo tras el escándalo protagonizado por la jueza Julieta Makintach.
En medio de su declaración, Luque negó que hubiese llegado a Maradona por medio del abogado Matías Morla, último representante y apoderado del Diez.
También se refirió a la “internación domiciliaria” de Maradona en la casa del barrio privado San Andrés, en Benavídez, en Tigre, donde Maradona pasó sus últimas dos semanas de vida después de haber sido operado de un hematoma subdural en la cabeza en la clínica Olivos, en Vicente López.
“Nunca hablé con ningún enfermero sobre la internación domiciliaria. No estaba a cargo de la internación”, sostuvo el imputado.
La declaración de Luque duró 30 minutos. No respondió preguntas de los acusadores y de las defensas.
“Luque va a declarar muchas veces durante este juicio, sobre todo después de los testimonios de los médicos. Va a contestar preguntas”, adelantó el abogado Julio Rivas, uno de los defensores del neurocirujano.
Tras la declaración de Luque, el abogado Fernando Burlando, quien representa a Dalma y Gianinna Maradona, dos de las hijas de Diego, le solicitó al tribunal, integrado por los jueces Gaig, Pablo Rolón y Alberto Ortolani, la reproducción y lectura de una serie de mensajes de WhatsApp que el imputado intercambio con allegados a Maradona que van a declarar como testigo.
La intención de Burlando fue demostrar la participación de Luque en la internación domiciliaria de Maradona para contrarrestar las palabras de Luque.
La defensa del neurocirujano se opuso al pedido de Burlando. Pero el tribunal hizo lugar.
Se reprodujeron y se leyeron varios mensajes de WhatsApp que Luque le envió y recibió de Maximiliano Pomargo, cuñado de Morla y asistente de Maradona, de cuando Diego todavía estaba internado en la clínica Olivos y donde se hacía referencia a la “internación domiciliaria” y se decía que el próximo paso no debía ser un traslado a una clínica psiquiatra para su rehabilitación.
Después de la reproducción y lectura de mensajes de WhatsApp, Luque volvió a declarar para responder lo afirmado en cada chat. Tras un cuarto intermedio, el neurocirujano relató cómo fue el comienzo de su relación con Maradona, a través de un médico.
“Había unas características de mi vida que a Diego le llamaron la atención: él era de Fiorito, yo de Caraza, las dos villas. Yo jugaba al fútbol, donde él jugaba. Una familia humilde, soy el único profesional de mi familia”, dijo, por momentos emocionado.
Y después dijo: “Con el tiempo lo empecé a ver como una persona, al principio era Dios, mi ídolo”.
A punto del llanto, evidentemente emocionado, Luque recordó los momentos previos a la operación del hematoma subdural en la cabeza y de una charla donde Maradona le dijo que estaba cansado y él trato de darle ánimo: “Yo lo amaba, era mi ídolo, era mi amigo”, reveló.
También contó que el abogado Víctor Stinfale, amigo de Maradona, entró en la habitación donde estaba con Maradona y le dijo que él no lo iba a operar.
“El único momento que podía intervenir con mis conocimientos no me lo permitieron”, contó con bronca y resentimiento.
También hizo referencia a lo que debía suceder después de la intervención quirúrgica.
“La única opción dentro de las posibles era una internación domiciliaria. Hay que tener en cuenta que hay opciones posibles y otras no”, afirmó Luque y explicó que para hacer una intervención involuntaria, judicializada, debía haber riesgos para el paciente y para terceros.

“Todos sabíamos que Diego no quería ir a un centro de rehabilitación”, dijo Luque y pidió perdón por haber dicho, en uno de los chats que se conocieron, que Jana (otra de las hijas de Maradona) era una pelotuda. “Lastimosamente usé esa expresión”, explicó.
Antes de finalizar habló de la reunión que se hizo en la clínica Olivos donde se definieron, con las hijas de Diego y otras personas, las condiciones de la internación domiciliaria
“En la reunión dijo respecto a mi función: ‘No soy clínico, no soy psiquiatra: soy neurocirujano’. Nunca oculté mis funciones”.
Y después apuntó a Gianinna, una de las hijas de Diego. “Sabía cuál eran mis funciones. Cuando en la reunión se dijo que había que buscar un médico clínico y alguien hizo referencia a mí, ella dijo ‘él es neurocirujano’. Se propuso buscar un médico clínico. Gianinna dijo que iba a averiguar, pero no averiguó nada”.
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