Hay muchas tareas que podemos compartir y disfrutar con los chicos en la huerta y la pausa de las vacaciones escolares es una buena oportunidad para hacerlo.
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Los chicos pueden ser una gran ayuda en las tareas relacionadas con la huerta y la naturaleza y esta actividad será clave para tomar conciencia del cuidado que requieren las plantas y del ritmo de la naturaleza para producir los alimentos que consumimos.
La naturaleza no tiene nada que ver con la inmediatez de internet y los videojuegos y, en vacaciones, podemos proponerles a los chicos una experiencia fácil, divertida (y nutritiva) para comprobarlo.

Muchas plantas hoy en día se comen como brotes crudos, en ensaladas o sándwiches, saltados, en la sartén o en el wok, y en tortillitas o croquetas: los brotes de soja, alfalfa y rabanitos son algunos de los más conocidos, pero no los únicos.
Las semillas son un alimento concentrado que contiene nutrientes muy complejos que, luego de germinar, se vuelven simples, dulces y deliciosos, ideales para el paladar de los chicos.

Ésta es la lista de las semillas que podés comer sus brotes: alfalfa, arveja, calabaza, rabanito, repollo, brócoli, berro, espinaca, escarola, acelga, remolacha, lenteja, garbanzo, girasol, mostaza, lechuga, radicheta, rúcula, lino, chía, mijo, nabo, quinoa, amaranto, sésamo, soja, fenogreco, poroto mung y trigo.
Los brotes de soja (poroto mung) y los de arveja son perfectos para experimentar con los chicos porque son crujientes, dulzones, crecen rápido y tienen semillas grandes.
- Los porotos mung se compran en las dietéticas. Sus brotes comercialmente se venden como “brotes de soja”.
- Arvejas: Se compran en la dietética o la semilla en el vivero o la semillería.

Los brotes de poroto mung se comen enteros. Los de arveja conviene que saques el resto de la semilla, ya que puede ser algo dura y de un sabor fuerte.
Cómo hacer tus propios brotes en casa
- Lavá bien las semillas y ponelas en remojo durante una noche.
- Escurrilas (vas a observar que el agua cambió de color).
- En un plato hondo o en una fuente, poné una capa de semillas. Mantenelas húmedas y en un lugar oscuro.
- Los primeros días, antes de que salga la radícula (la pequeñísima raíz), podés enjuagar las semillas (que ya estarán gorditas) con agua limpia y luego volver a colocarlas en la fuente.
- Lo primero que va a salir es la raíz.
- A los 4 o 5 días va a crecer un tallito blanco con dos hojitas pálidas. ¡Listo, a comerl
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