
Un intruso entró en el colegio al que concurre la hija de Kirchner
El hombre saltó un paredón y se metió en un aula de primaria
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Un desconocido saltó ayer un paredón, se metió en un aula y amenazó a alumnos de primaria en el colegio La Salle, de Florida, Vicente López, donde estudia la hija del presidente Néstor Kirchner, según confirmaron fuentes de la policía bonaerense.
Testigos del hecho relataron a las autoridades que el hombre parecía borracho o drogado y que pasó varios minutos dentro de una sala donde tomaban clases de inglés alumnos de primero y segundo año.
La dirección del colegio envió luego una carta a los padres en la que especificó que el intruso mostraba "signos visibles de confusión" y que "se dirigió a los alumnos y a las maestras con amenazas y [con] actitudes y expresiones incoherentes".
Los vigiladores privados del colegio lo redujeron y lo acompañaron fuera de la escuela, de modo que no quedó detenido. Sólo después lo denunciaron por violación de domicilio en la comisaría 3a. de Vicente López.
LA NACION no pudo corroborar si Florencia Kirchner, de 13 años, se encontraba en el edificio a las 14, cuando ocurrió el episodio. Si bien cursa octavo año de EGB en el turno mañana, todos los alumnos del La Salle Florida toman clases de inglés y deportes por la tarde tres días por semana.
La vigilancia especial para proteger a la hija del Presidente suele verse dentro y fuera del edificio, según relataron padres de chicos que concurren a ese instituto, que lleva más de 70 años en la zona de Vicente López.
El hecho se suma a la serie de fallas registradas en la seguridad presidencial, como la intromisión de un desconocido en los jardines de la residencia de Olivos, los desperfectos en vuelo del Tango 01 y la reciente detención de un joven que intentó ingresar en la Casa Rosada sin autorización.
La carta que recibieron los padres de los alumnos del colegio indica que el hombre saltó el paredón de la calle Warnes, que da a una casa en construcción. El predio ocupa casi seis manzanas y cuenta con un enorme campo deportivo, adonde cayó el intruso antes de meterse en el aula. La vigilancia privada y los custodios presidenciales suelen ubicarse cerca de la entrada de Hipólito Yrigoyen.
Fuentes policiales indicaron que el hombre no estaba armado y que no llegó a agredir físicamente a ninguno de los chicos. "Cuando le preguntaron quién era, respondió: «Six, six, six» [666, el número del demonio]. Estaba evidentemente fuera de sus cabales", relató un funcionario policial.
Pese al susto, las clases continuaron tras la retirada del intruso. Las autoridades convocaron a los padres para el lunes próximo con el fin de debatir eventuales refuerzos de la seguridad.





