
Se demora la sucesión de Tereso
El Presidente tendría que esperar hasta el mes próximo el nombre del candidato
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Es probable que sólo a principios del mes próximo se conozca el nombre del sucesor del general de brigada Jorge Tereso al frente de la Secretaría General del Ejército, luego de que el Gobierno ordenó removerlo de su cargo por haber solicitado al juez federal Jorge Ballestero que contemplara el pedido de permitir salir de prisión para las fiestas a seis militares detenidos por violaciones de los derechos humanos.
Así trascendió anoche de fuentes de la defensa, las que admitieron que el impacto recibido en el Ejército y la época del año -buena parte de los efectivos están en receso estival- le permitiría al jefe de la fuerza, teniente general Roberto Bendini, tomarse todo el tiempo posible para elegir al sucesor de Tereso, quien también dedicaría buena parte de este mes para decidir si acepta una nueva función en la estructura militar o si opta por retirarse.
Conocedores del pensar de Bendini dejaron trascender anoche a LA NACION que el jefe militar planea reestructurar las funciones de la Secretaría General antes de que llegue a ese puesto el nuevo titular. Quizá la intención central sea restarle funciones cruciales o que impliquen riesgos para la máxima autoridad militar, ya que las acciones que históricamente han desarrollado los secretarios generales fueron siempre previamente autorizadas por los jefes.
La Secretaría General tiene bajo su mando los manejos de la política institucional -relación con la Justicia, el Gobierno y el Congreso-, de la prensa oficial y del ceremonial.
Por el momento, las tareas de Tereso quedaron en manos del flamante general de brigada Rodrigo Soloaga, que se desempeña como jefe de Personal. Oficiales con acceso directo al despacho de Bendini no negaron anoche que sea justamente Soloaga quien quede definitivamente en ese puesto.
Sin antecedentes
El conflicto entre el Gobierno y el Ejército se desató la semana última cuando trascendió por los medios periodísticos la gestión de Tereso ante el juez Ballestero, aunque la misma se había cumplido el 12 del mes último. El ministro de Defensa, José Pampuro, reclamó sólo entonces la remoción de Tereso.
Según memoriosos de la historia militar, fue la primera vez en los últimos 20 años en que el poder político decidió la remoción de un secretario general y que instruyó al jefe del Ejército para que cumpla con la orden del Presidente.
Aunque no fue la primera vez que el Ejército efectúa un pedido de esas características ante un juez federal, sí fue el debut de una negativa.
Poco después de recibir el pedido en su despacho, el 12 del mes último, Ballestero desestimó de plano el requerimiento de los militares retirados Carlos Fontana, Jorge Granada, Pascual Guerrieri, Julián Marina, José Pereiro y Antonio Simón, quienes al igual que la ex secretaria de Desarrollo Sustentable del menemismo María Julia Alsogaray querían pasar las fiestas en familia.
En 2002, sin que surgieran cuestionamientos del gobierno de Eduardo Duhalde, el juez federal Claudio Bonadío aceptó una solicitud similar a la que fue denegada en esta ocasión.
Bendini
- El jefe del Ejército aprovecharía enero para definir las nuevas funciones de la Secretaría General de la fuerza y sólo después le comunicaría al Presidente el nombre del sucesor del general Tereso.
- Durante este mes, en el Ejército, se espera que también el ex secretario general defina si acepta otro cargo o pide el retiro.




