
Rechazo de la OTAN a la Argentina
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El presidente Carlos Menem fracasó en su intento de hacer que la Argentina ingrese como miembro pleno de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), luego de que el secretario general de esa alianza estratégica, Javier Solana, rechazara el pedido.
Solana remitió el lunes último una breve nota al ministro de Relaciones Exteriores, Guido Di Tella, en la que agradeció el ofrecimiento y la disposición de la Argentina, pero "sencillamente dijo no" a la solicitud, afirmó a La Nación un funcionario del Palacio San Martín. "Fue una nota breve pero muy cordial y con muy buenos conceptos hacia la Argentina y el Presidente", comentó otro funcionario cercano al canciller.
De todas formas, Di Tella permaneció casi ajeno a la iniciativa avalada por Menem, pero en realidad ideada por el secretario de Planeamiento Estratégico de la Presidencia, Jorge Castro, quien a comienzos del mes actual difundió el pedido del primer mandatario.
El jefe del Estado expresó su solicitud en una carta que envió al presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton.
La Argentina es aliado extra-OTAN de los Estados Unidos desde hace más de un año, lo que reforzó el alineamiento del gobierno de Menem con Washington. Esto lo consiguió en buena parte merced a su permanente participación con tropas en misiones de paz.
Pero hace unas semanas fue Castro quien detalló al Presidente las conveniencias de solicitar una nueva y más alta jerarquía.
Solana envió desde Bélgica su respuesta al Gobierno, con un lenguaje muy diplomático, que incluyó la alusión de que la organización está integrada por los países pertenecientes alAtlántico Norte, zona geográfica a la que la Argentina, obviamente, no pertenece.
En rigor, la solicitud presidencial recibió no sólo el rechazo de Solana sino también críticas de Brasil, que calificó el pedido como "algo exótico" y advirtió que podría perjudicar los compromisos políticos y económicos bilaterales, con lo que dejó trascender su malestar. Fue otro de los temas de discordia que agravaron la conflictiva relación que en estos días tensa los ánimos de Brasilia con Buenos Aires.
Internamente, tanto la oposición política como el sector diplomático cuestionaron la iniciativa. Sin embargo, la negativa recibida desde la OTAN sorprendió a varios funcionarios de la Casa Rosada, que alentaban sus esperanzas luego de haber recibido en forma extraoficial los respaldos de España e Italia, según revelaron en el oficialismo.





