
"Me resbala que me tilden de oportunista", dijo Patricia Bullrich desde la playa
A orillas del mar, la diputada recordó su paso por el gobierno de la Alianza; además, reconoció que le agrada que Moyano la haya bautizado "La Piba". Por Iván Ruiz
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Por Iván Ruiz
Enviado especial
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MAR DEL PLATA.- Ni el aire de mar ni la arena pudieron con ella. Ni siquiera el ambiente festivo que envuelve esta ciudad en enero le permitió dejar de pensar en política durante un momento. "Ahora estoy de campaña. Mis vacaciones fueron hace unos días en Brasil", se atajó.
Su currículum acredita sólo breves descansos en las últimas decadas: militante de la JP en los setenta; diputada del Partido Justicialista en democracia; ministra de Trabajo con el gobierno de la Alianza; fundadora de Unión por Todos; y, por último, legisladora de la Coalición Cívica (CC).
Descontracturada, Patricia Bullrich recordó en una entrevista con lanacion.com su gestión en el Ministerio de Trabajo, reconoció que cada día le gusta más que Hugo Moyano la haya apodado "La Piba" y desafió a quienes la señalan por haber militado en varios partidos políticos.
Aunque esta destacada jugadora de paddle –según ella misma confiesa- extraña tomarse "una cervecita en Río de Janeiro", volvió a la campaña para acompañar su lanzamiento como primera candidata a diputada por la fuerza que lidera Elisa Carrió.
"Soy mejor legisladora que jugadora, pero en la cancha me defiendo bien", advirtió. Y reconoció que es una mujer que no pasa desapercibida en la política argentina: "Despierto polémicas porque rompo el status quo", sostuvo.
"Podría haber hecho una carrera política distinta en el Partido Justicialista, cerrar los ojos y no escuchar muchas cosas. Ser cómplice", argumentó. Pero reconoció que "es inevitable" que mucha gente la señale como una oportunista. "Me parece que es una chicana. Me molesta, pero es un lógico intento de estigmatización. Ahora, sinceramente, me resbala que me tilden de esa manera", lanzó.
Con la misma vehemencia con la que se defiende, apuntó contra la UCR, ex aliados de la CC dentro del Acuerdo Cívico y Social. "En algunos momentos tenemos muchas cosas en común, pero en otros tenemos problemas. Por ejemplo, en la última sesión en el Senado, el proyecto para reformar el Consejo de Magistratura y los DNU se perdió. Entonces uno se pregunta si efectivamente querían que se modifique… ¿Para qué lo llevan a una sesión que saben que se va a perder?", cuestionó. Y agregó: "Una cosa es el radicalismo en sus palabras y otra cosa es en sus prácticas".
De cara a las elecciones de octubre, la diputada descartó un acuerdo para la primera vuelta, pero abrió la puerta para conformar un frente opositor si hay un ballottage.
Pese a que cuenta con una vasta su trayectoria política, su gestión como ministra de Trabajo durante el gobierno de la Alianza quedó grabada en la memoria. Aunque mantuvo una conflictiva relación con los sindicalistas, Bullrich recordó con humor su gestión.
Horas después de lanzar un plan para transparentar los gremios, que obligaba la presentación de una declaración jurada para gremialistas, la diputada rememoró un curioso encuentro con el entonces titular de la CGT, Rodolfo Daer, junto a diplomáticos y empresarios.
"[Daniel] Funes de Rioja había organizado un almuerzo. Sentados a mi lado estaban el embajador francés en la Argentina y Daer. Adelante de todos, Daer me empezó a decir: "Cancelá ese plan". Yo me negaba. Entonces empezó a pedírmelo cada vez más fuerte, hasta que comenzó a los gritos al lado del embajador. Tuvieron que separarnos porque Daer estaba como loco. El embajador francés, todo fino, no entendía nada. Los sindicalistas estaban tan desesperados que no podían esperar a que terminara el encuentro. Asi que terminamos a las puteadas en el almuerzo", relató, entre risas.
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