La apuesta sciolista: jugar a fondo y ganar en primera vuelta
Saldrá a recorrer el país y reforzará su campaña durante el verano; teme enfrentar un ballottage
1 minuto de lectura'
Con la consigna de jugar a todo o nada en primera vuelta, Daniel Scioli delineó los próximos pasos de su campaña, que incluyen un nuevo tour nacional y un fuerte despliegue publicitario en la playa durante el verano, con shows, política y hasta un evento futbolístico con bendición del Vaticano. Y, al final, la ilusión de llegar a marzo con una contundente muestra de respaldo del PJ y el camino de la interna allanado de competidores.
La apuesta del sciolismo es dirigir la artillería para evitar un imprevisible ballottage que ponga en riesgo su proyecto. El escenario de triunfar en primera vuelta, condicionado por el contexto económico y la estrategia que defina Cristina Kirchner, insisten en que es menos utópico que hace unos meses para el Frente para la Victoria, que, como espacio, calculan que concentra entre el 30 y el 35% de la intención de voto (más del 60% de la torta se la lleva hoy el gobernador). Para considerarse ganador en la elección general, un candidato debe llegar a 40 puntos y sacarle al menos diez de distancia al segundo.
Una amenaza real al plan del batacazo en octubre es el eventual estallido de UNEN. Si el grueso de ese electorado se volcara a las filas de un solo rival opositor -sea Sergio Massa o Mauricio Macri-, podría ser letal para las chances del peronismo. La misma mirada comparten en la Casa Rosada. "Si uno de ellos alcanza el 30%, es el próximo presidente", arriesgan desde un despacho. Si el reparto es equitativo, se mantiene la fantasía viva.
Scioli prevé arrancar otra gira por el país cuando el calendario marque 2015, con una primera parada en la costa atlántica, su habitual vidriera estival. Prepara una temporada con mix de deportes y espectáculo. Se comenzó a levantar en Mar del Plata una especie de "miniestadio único", que si cierran el aval se inaugurará con un Partido por la Paz, sello que auspicia el papa Francisco y coordina el ex jugador Javier Zanetti. Para los eventos masivos, están en conversaciones con Axel, Luciano Pereyra y la teenager Lali Espósito.
En el círculo íntimo del gobernador exhiben satisfacción con el balance de la precampaña. "Cumplimos los objetivos políticos para este año", dijo a LA NACION el jefe de Gabinete bonaerense, Alberto Pérez, hombre de máxima confianza de Scioli.
Más allá del propósito de terminar la gestión sin desbordes, un requisito indispensable, las metas de corte electoral consistían en generar la sensación de "ganabilidad" dentro del oficialismo, trepar en las encuestas -según sus números se despegaron del empate técnico con Massa y Macri, hecho que ambos relativizan- y conseguir el apoyo del grueso de los gobernadores.
En el sciolismo, contabilizan como enrolados detrás de ellos a nueve gobernadores, muchos más que los que lo hacen público, como el riojano Luis Beder Herrera -que se reconoció como "el primero" en apoyar a Scioli- y el tucumano José Alperovich, que, vía su esposa, Beatriz Rojkés, evocó al bonaerense como "nuestra esperanza en el país".
Otros, menos estridentes, abrieron sus distritos y le facilitaron parte de su estructura, entre ellos Francisco Pérez (Mendoza) y Lucía Corpacci (Catamarca). El lote de los considerados afines se completa con Gildo Insfrán (Formosa), Maurice Closs (Misiones), José Luis Gioja (San Juan), Martín Buzzi (Chubut) y Eduardo Fellner (Jujuy). Al listado agregan a Miguel Pichetto, jefe de la bancada de senadores y aspirante a la gobernación de Río Negro.
De los gobernadores que integran el dispositivo oficial, seis se mantienen expectantes. El entrerriano Sergio Urribarri y el salteño Juan Manuel Urtubey menean su ambición presidencial. Chaco, con Jorge Capitanich de licencia, es tierra arrasada por internas. Y Santiago del Estero, gobernada por el radicalismo K; Neuquén, por el Movimiento Popular Neuquino, y La Pampa, con fuerte injerencia del peronismo local, aún no mueven sus piezas.
Santa Cruz, cuna de los Kirchner, es uno de los pocos distritos que Scioli aún no visitó en su larga caravana. El mandatario corta clavos para conservar la armonía que atraviesa su relación con la Casa Rosada y, de hecho, un sector de su tropa sugiere no poner demasiado el pie en el acelerador del armado nacional, una forma de "refregarle" -en los términos de un asesor- a la presidenta que se va.
Con los intendentes bonaerenses, recién empieza a hacer pie. Después de dos mandatos, sólo ahora consiguió que una veintena de jefes comunales del interior se pinte de naranja, mientras los caciques del conurbano, los verdaderos pesos pesados, coquetean por lo bajo.
Más complicado es el panorama en las provincias más importantes. Una de ellas pisó Scioli el sábado pasado, cuando cruzó respaldos con el intendente de Villa María, Eduardo Accastello. En Córdoba, el peronismo arde: José Manuel de la Sota, primero cercano al ex motonauta y luego a Massa, ahora se muestra solo.
En Santa Fe, no tuvo mayor suerte. Debió suspender esta semana una visita a Venado Tuerto, Rosario y Reconquista por diferencias en la organización y recelo entre los dirigentes del fragmentadísimo PJ local. Y en Capital, puntal de Pro, empezó a acelerar los tiempos, en busca de alianzas con otros sectores. El gran desembarco porteño será el 16 de diciembre, con un acto en el Luna Park, el primero de la ola naranja.
Precandidatos divididos en distintos actos
- El Día de la Militancia peronista mostró la división existente entre los precandidatos presidenciales del Frente para la Victoria (FPV), que prefirieron realizar actos por separado en distintas provincias. Mientras Daniel Scioli encabezó junto con otros mandatarios del PJ un acto en Mendoza, otros dirigentes lo hicieron por separado.
- Sergio Urribarri estuvo en la Capital; Julián Domínguez y Agustín Rossi, en sendos actos en territorio bonaerense; Florencio Randazzo, en Santa Cruz, y Aníbal Fernández, junto con el Jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, en Río Negro.
- Randazzo fue invitado por el referente de La Cámpora, Eduardo "Wado" De Pedro. Urribarri estuvo con Unidos y Organizados. Y Urribarri también compartió escenario con el diputado Edgardo Depetri.
1Cuál fue la excusa que dijo Adorni sobre el viaje con su esposa en el avión presidencial
- 2
Los senadores pasarán a cobrar $11,5 millones en bruto, pero La Libertad Avanza no acepta el aumento
3Manuel Adorni cerró el Argentina Week con críticas a los medios y un pedido a los empresarios
- 4
Los videos del momento en el que un diputado libertario fue agredido en Tucumán




