Falta de mérito para Aldo Rico
Así lo informó esta tarde el propio juez de San Martín que lo indagó hoy; el ex militar carapintada declaró por el secuestro y desaparición de una pareja en 1976 y tenía muchas posibilidades de ser detenido
Los tribunales de San Martín tardaron hoy en encontrar la calma ante la revolución que despertó la llegada a declarar del ex militar carapintada Aldo Rico. A las fuertes sospechas de que quedaba detenido, finalmente llegó, de manera sorpresiva, una falta de mérito.
A pesar de que el propio abogado defensor presagiaba el peor de los destinos para su defendido, la Justicia determinó que el ex militar carapintada seguirá siendo investigado, pero no hubo pruebas suficientes para procesarlo, y por lo tanto, mucho menos para detenerlo.
El ex intendente de San Miguel fue indagado durante más de cuatro horas en una causa que investiga el secuestro y posterior desaparición de un matrimonio durante la última dictadura militar.
Primero fue el abogado defensor, Emilio Moreira, quien enfrentó la maraña de periodistas que estuvieron haciendo guardia en la puerta de los tribunales de San Martín desde las 8. Minutos antes, la misma camioneta de vidrios polarizados que dejó esta mañana a Rico en el juzgado lo sacaba de allí sin que hiciera declaraciones.
Falta de mérito. Enseguida apareció el propio juez Martín Suares Araujo para anunciar que había decretado la falta de mérito pocos minutos después de escuhar el descargo de Rico. El magistrado, sin embargo, contaba con un plazo de diez días hábiles para decidir la situación judicial.
"En este acto Rico se prestó y presentó gran cantidad de pruebas testimoniales como otras que hay que analizar en su momento y una vez que lo analicemos vemos qué hacemos. Esta es una medida que no afecta para nada la prosecución de la causa”, sostuvo el magistrado.
Suares Araujo aclaró que tomó esa decisión como una medida cautelar. "Como el señor Rico siempre estuvo a derecho y tenemos una gran cantidad de pruebas para analizar implicó que no lo tuviéramos por ahora detenido", amplió.
Además, ante el intenso reclamo de la prensa, aclaró que si bien los delitos que se le imputan no son excarcelables por su gravedad, "en tanto y en cuento no haya mérito suficiente" no se lo puede detener.
El juez investiga la desaparición de la hermana de la ex dirigente peronista Norma Kennedy y de su pareja.
Suerte echada. Esta mañana, mientras el ex militar declaraba, su abogado, Emilio Moreira, admitía que su defendido podía quedar preso una vez terminado el trámite.
"En principio, están dadas las condiciones [para que quede detenido] atento a la calificación por la cual va ser indagado en el día de la fecha y es muy probable que se disponga la detención", decía el letrado en declaraciones radiales.
La causa. La pesquisa contra el ex carapintada es parte de la causa Riveros, en la que se investigan los crímenes cometidos en los institutos militares durante la última dictadura.
De acuerdo con información de organismos de derechos humanos, Delia Kennedy fue secuestrada el 10 de mayo de 1976 en Munro.
En la causa, el ex militar estaba acusado de haber participado del secuestro de la pareja. En ese momento, Rico se desempeñaba en la División de la Policía Militar de Campo de Mayo.
La imputación contra el ex carapintada figura en el expediente desde 2003 y la aportaron familiares de Kennedy, que intervienen como querellantes.
Un militar que llegó a la política. Aldo Rico saltó a los primeros planos de la vida política argentina en la Pascua de 1987 cuando encabezó en Campo de Mayo el primer levantamiento carapintada contra el gobierno de Raúl Alfonsín.
En enero del año siguiente volvió a ser la figura central del levantamiento en Monte Caseros, en la provincia de Corrientes. Casi dos años más tarde y a través de un indulto el ex presidente Carlos Menem le dio el pasaporte a la vida política.
Fundó el Modin, un partido de derecha poblado de carapintadas, por el cual ganó una banca de diputado nacional en 1991. También fue constituyente nacional y tuvo un peso decisivo en la asamblea que reformó la constitución de Buenos Aires para permitir la reelección de Eduardo Duhalde en la gobernación.
A San Miguel. En 1997 llegó a la intendencia de San Miguel con el 53 por ciento de los votos. En 1999, tras pactar con Duhalde, fue reelegido como candidato del PJ y con el 70 por ciento de los sufragios.
Pero antes de asumir el segundo mandato fue convocado por el gobernador electo Carlos Ruckauf para ser ministro de Seguridad. Su paso por la provincia fue corto: duró sólo cuatro meses.
Entonces volvió a la intendencia de San Miguel, se alió a Adolfo Rodríguez Saá después de la crisis del 2001 y buscó un último intento por ser gobernador en 2003, cuando perdió por amplia diferencia contra Felipe Solá.