
Escalofriante relato de Astiz
Revelaciones: en un reportaje que publica la revista Tres Puntos, dice que es el hombre "mejor preparado para matar".
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"¿Sabés qué? Yo soy el hombre mejor preparado técnicamente en este país para matar a un político o a un periodista. Pero no quiero. Apuesto a este sistema. Aunque no me conviene, a mí me conviene el caos, yo me sé mover mejor en el caos. Pero creo en la democracia."
La frase, por sí sola capaz de dejar helada a la persona más curtida, pertenece al ex capitán de fragata Alfredo Astiz y fue publicada en la edición de hoy de la revista semanal Tres Puntos.
En lo que constituyó uno de los escasos testimonios que brindó en los últimos años, Astiz también dijo cosas como éstas:
- "La Armada me enseñó a destruir, a poner bombas, a infiltrarme, a matar."
- "Yo nunca torturé. No me correspondía. ¿Si hubiera torturado si me hubieran mandado? Sí, claro que sí."
- "El general Martín Balza es un cretino. ¿Cómo va a decir que hay órdenes que no hay que obedecer? No existirían las Fuerzas Armadas si eso fuera cierto. Por eso, cuando uno usa a sus subordinados para delinquir, la pena es peor. Porque los subordinados no pueden desobedecer nunca."
- "El único odio en serio que tengo en la vida es Firmenich. Se me escapó por cinco minutos. Lo teníamos ahí y si lo agarrábamos lo hacíamos mi..."
Astiz asegura que sabe quién mató a Dagmar Hagelin
Directo: en una nota con la revista "trespuntos", el marino se consideró el hombre mejor preparado para matar; críticas.
El ex capitán Alfredo Astiz se definió como "el hombre técnicamente mejor preparado en el país para matar a un político o a un periodista". Inmediatamente, intentó ponerse límites: "Pero no quiero", dijo, definiéndose como un defensor de la democracia. "Es que apuesto a este sistema. Aunque me conviene el caos y me sé mover mejor en él", puntualizó.
Enseguida, Astiz amenazó: "Nos están acorralando. Todos los días vienen a verme camaradas para decirme que tengo que liderar un levantamiento, pero yo les digo que no".
Estas declaraciones y otras en las que Astiz reflexionó e imputó a numerosas personas -habló del cumplimiento del deber, pero a la vez desmintió cargos en idas y venidas incesantes y hasta contradictorias- son las que formuló en la edición de hoy de la revista "trespuntos".
En el reportaje, que firma la periodista Gabriela Cerruti, se refirió también a un tema que tomó actualidad en estos días: la ESMA. Si bien aclaró que sólo en dos meses hablará sobre la decisión oficial de demoler y erigir un monumento de pacificación nacional en el predio de la Armada, Astiz admitió que el lugar "no era la sede de las Carmelitas Descalzas presidido por la Madre Teresa" y que, en cambio, en ese sitio se encarcelaba al enemigo.
Pero, como un intento de reivindicación, aseguró que "lo que ellos (los detenidos allí durante el Proceso) no quieren contar es que la mayoría colaboraba" con los militares, y se despachó con un "hasta nos teníamos afecto". Hizo referencia a que mucha gente pasó por la ESMA, pero que no sabe cuánta. Aunque no duda de que "hay muchos sobrevivientes, muchos más de los que aparecen", y reflexionó que si ellos quisieran hablar, "contarían lo bien que los tratábamos".
Asustan algunas definiciones suyas, como que nunca torturó, pero que lo habría hecho si se lo hubiesen ordenado. "A mí la Armada me enseñó a destruir." Aunque al mismo tiempo afirmó que nunca secuestró bebes en los operativos contra la subversión y que por el contrario los devolvió.
Los montoneros
A pesar de que expresó su respeto por los montoneros -"eran el enemigo", dijo-, expresó su odio por Mario Firmenich. "Se me escapó por cinco minutos. Fue una de las veces que volví llorando de un operativo", confesó, desmintiendo que hubiese algún tipo de connivencia con el líder extremista. "Te juro que tenía la orden de reventarlo si lo agarraba", abundó.
Para ratificar su "amistad" con los montoneros, aseguró: "El otro día me encontré con (Rodolfo) Galimberti en un bar" y dijo que se sentó a su mesa. Consideró igualmente natural que se enfrentara en su momento con esa agrupación: "La Marina es gorila, antiperonista y anticatólica".
Desmintió Astiz que hubiese participado en el operativo de secuestro de la monja francesa Dagmar Hagelin, aunque enseguida añadió que "no está probada" su culpabilidad. También dijo saber quién la secuestró. "Pero no voy a a decirlo, porque no soy como (Alfredo) Scilingo", y aclaró que no hablaría en contra de un camarada.
"No me arrepiento de nada", dijo e imputó al general Martín Balza de ser un "cretino"; se apoyó para ello en una pregunta: "¿Cómo va a decir que hay órdenes que no hay que obedecer?".
Juzgó al presidente Menem como "el peor de todos", porque lo pasó a retiro, y tildó a Hebe de Bonafini -de Madres de Plaza de Mayo- como una "montonera y subversiva". Respetó, por el contrario, a Graciela Fernández Meijide, "porque le secuestramos a un hijo", pero negó que hubiese pasado lo mismo con el diputado Alfredo Bravo. "Alguna vez voy a escribir la historia", dijo, sin abundar en más detalles.





