
Historia universal de las cuatro comidas
La cosa empieza con una minuciosa anotación de los ingredientes que utilizó el cocinero de la corte de Ricardo II para elaborar una cena en 1387: 12 jabalíes, 14 bueyes, 50 cisnes, 120 ovejas, 150 gallos, 210 gansos, 400 conejos, 1200 palomas, 11.000 huevos. Podemos presumir que la comida fue multitudinaria y que los vegetarianos no abundaban en la época.
Con ese detalle comienza Cuatro comidas. Breve historia universal del desayuno, el almuerzo, la merienda y la cena (Planeta), el amable e inteligente libro de Nicolás Artusi que entremezcla la pequeña historia de las cuatro comidas con una rica memoria personal. Técnicas de cocción, hábitos alimentarios y evolución de los placeres que proporciona la comida, tan distintos a lo largo del tiempo, son apenas algunos de los elementos que incorpora el autor de Café a esta suerte de antropología (cotidiana) del comer que cita a autores que van de Claude Lévi-Strauss a Miguel Brascó y de Roland Barthes a Edgardo Cozarinsky. Puede leerse un capítulo antes de cada comida.






