Se graduó con honores, pero sin saber leer ni escribir: la impactante historia de Aleysha Ortiz
Su caso generó una gran conmoción en los Estados Unidos y abrió un fuerte debate sobre las fallas del sistema educativo y los criterios de evaluación escolar; así fue su camino hasta conseguir este desenlace
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El caso de Aleysha Ortiz generó impacto en Estados Unidos y volvió a poner en debate el funcionamiento del sistema educativo. La joven se graduó con honores de una escuela secundaria de Hartford, en Connecticut, pero lo hizo sin saber leer ni escribir de manera funcional. La situación derivó en una demanda sin precedentes y encendió las alarmas sobre las fallas que pueden existir en trayectorias escolares.
Sin lugar a dudas, su título dejó al descubierto grandes fallas en la forma en que se entiende la educación y se evalúa a los estudiantes. La historia de Aleysha Ortiz impactó justamente por esa contradicción: se graduó con honores, pero sin haber incorporado herramientas concretas de lectura y escritura, una situación que derivó en una demanda inédita.
A lo largo de sus 12 años dentro del sistema público, la joven no habría recibido el acompañamiento necesario para afrontar sus dificultades de aprendizaje. En ese camino, tuvo que recurrir a otros recursos, como aplicaciones de voz a texto y grabaciones de las clases para poder completar sus tareas, una realidad que expone las falencias de un sistema que la hizo avanzar de grado sin garantizar saberes esenciales, según lo mencionado por el medio New York Post.

De acuerdo con lo planteado en la presentación judicial, las distinciones académicas que obtuvo no eran una prueba de que hubiera adquirido habilidades sólidas de lectura y escritura, sino el resultado de apoyos y mecanismos que terminaron tapando problemas de aprendizaje que no fueron abordados a tiempo. Después de egresar, comenzó sus estudios en la Universidad de Connecticut, pero allí quedó en evidencia que no contaba con una alfabetización funcional suficiente para desenvolverse con normalidad.
Frente a ese escenario, decidió demandar a la Junta de Educación de Hartford y a integrantes del ámbito escolar, al considerar que hubo negligencia al dejar que avanzara de curso sin haber incorporado conocimientos básicos.
La denuncia que expone fallas en el acompañamiento escolar
La demanda impulsada por Aleysha Ortiz no solo pone el foco en las presuntas fallas del sistema educativo, sino también en las consecuencias personales que esa experiencia tuvo en su vida. En la presentación, la joven expone el impacto emocional que atravesó, marcado por la angustia, la frustración y el estrés académico, y abre además un cuestionamiento más amplio sobre los criterios con los que suele medirse el éxito escolar.

En ese marco, Ortiz sostiene que durante toda su trayectoria en las Hartford Public Schools, desde el jardín de infantes hasta la secundaria, no recibió el acompañamiento adecuado para sus dificultades de aprendizaje, entre ellas dislexia, TDAH, trastornos del lenguaje y las complicaciones iniciales con el inglés tras su llegada desde Puerto Rico.
El diagnóstico formal de dislexia y otras dificultades de aprendizaje llegó recién el mismo día en que Aleysha recibió su diploma de secundaria. En ese momento, según se conoció, le propusieron invalidar el título para poder acceder a un programa intensivo de apoyo educativo. Sin embargo, la joven decidió no aceptar esa opción, ya que contaba con una beca para comenzar sus estudios en la Universidad de Connecticut.
A partir de esa experiencia, presentó una demanda contra la Junta de Educación de Hartford, la ciudad y una gestora de educación especial. En la acción judicial también solicita una reparación por las consecuencias emocionales y académicas que, según sostiene, le provocó haber sido promovida de grado durante años sin haber desarrollado habilidades básicas de lectura y escritura.
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