
Mendoza: comprometida con sus raíces
Las cuatro estaciones son buenas para visitar la ciudad y sus alrededores, que ofrecen un clima agradable y propuestas culturales que hablan de mendocinos firmemente identificados con su tierra. A ellas se suman, como siempre, la belleza geográfica y el mejor vino
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Hay muchas maneras de conocer o de volver a Mendoza, y todas pueden ser fascinantes. Atraen los paisajes, el sol, las calles arboladas, y esa pasión con que el mendocino venció al desierto y sembró de oasis productivos la imponente geografía custodiada por montañas milenarias.
Pero Mendoza también puede ofrecer al visitante una magnífica experiencia cultural. En los infinitos Caminos del Vino, el circuito de estancias cordilleranas y casonas rurales franqueadas al turismo, la asombrosa cantidad de artistas que abren sus talleres al interés de los visitantes, las propuestas de gastronomía autóctona, las artesanías, bulle el espíritu de una provincia comprometida con sus raíces.
Cada región vitivinícola ofrece un circuito donde el forastero aprenderá sobre la calidad de los suelos, el proceso de elaboración del vino, los varietales, la degustación, pero también sobre el espíritu del mendocino.
En la ruta vitivinícola y a poco de andar, el turista encontrará, por ejemplo, la magnífica colección de imaginería cuyana reunida por Rodolfo Reina Rutini y atesorada en la Bodega La Rural (en Maipú, a 20 minutos de la capital provincial) donde además está el Museo del Vino San Felipe, que exhibe unas 5000 piezas de laboreo, tonelería y carruajes de los siglos XVI al XIX.
Se trata de una visita donde junto a la sala de degustaciones hay un espacio dedicado a conciertos, muestras y exposiciones de arte y, por si fuera poco, una Virgen de la Carrodilla -la patrona de los viñedos- de tamaño natural.
Otra colección única es la que reúnen los hermanos Antonio y Manuel Mas Robles en Finca La Anita, la bodega emplazada en Agrelo, Luján de Cuyo, a 1000 metros de altura, que produce vinos de gran calidad enológica, en su mayoría para exportación. Allí es un placer escuchar mil anécdotas de los anfitriones, mientras sobre la mesa se suceden las copas del mejor tocai friulano de la región.
Mil opciones
Pero las rutas del vino pueden deparar otras sorpresas, como encontrarse de golpe con un impactante château francés a los pies del Cordón del Plata. Se trata del casco de la estancia Ancón, de cuya bodega familiar salen vinos que ganan premios internacionales y fascinan a los huéspedes que eligen el lugar como destino hotelero cinco estrellas, con la supervisión de Lucy Bombal, una delicada anfitriona.
De las mil escapadas que ofrece el lugar, dos se consideran imperdibles: una visita al Monasterio del Cristo Orante, en Gualtallary, y una escala un poco más terrenal, pero aconsejable: la Posada del Jamón, en Vista Flores, Tunuyán, donde se comen los mejores chacinados del país.
Muy cerca, también en Tupungato, Salentein atrapa por su doble destino de bodega que produce vinos de calidad y de posada para viajeros en busca de relax.
Pero además, a mil y tantos metros de altura sobre el nivel del mar, Salentein está llevando adelante un proyecto tal vez único en el mundo. Se trata de la construcción de un centro cultural con una arquitectura que aprovechará los materiales típicos de la región, y jugará con los colores del paisa- € je, para respetar el patrimonio cromático del lugar.
"Trabajamos para poner en valor la identidad de un escenario natural que tiene una doble vertiente: desierto y oasis", dice la arquitecta Eliana Bórmida, coautora del proyecto junto con el arquitecto Mario Yanzón. La obra, que se inaugurará en 2004, aspira a poner en valor el arte argentino.
Pero hay otros caminos posibles para recorrer Mendoza. Algunos llevan por lindísimas casas de campo que reciben huéspedes, como la Casona Baquero, en Maipú, o El Puesto, en Los Arboles, de Raúl Labat y Raquel Guiñazú, desde donde parten, entre diciembre y marzo, las mejores excursiones a caballo para cruzar la Cordillera de los Andes.
Ya de regreso en la ciudad, basta una llamada de teléfono para acordar una cita y los ateliers de los artistas se abren al visitante como por arte de magia. El itinerario ofrece un menú de la mejor calidad: desde las obras monumentales modeladas a través del batido de la escultora Eliana Molinelli, hasta la pintura localista hecha con pigmentos extraídos de tierras de la montaña de la artista Marita Lavoisier. Desde el verdadero repertorio de iconos emblemáticos de la ceramista escultora Vivian Magis hasta el espacio intimista donde Christian Delhez da vida a sus grabados, óleos y acrílicos, tocado por el espíritu inmortal de su padre, el genial Víctor Delhez.
La creatividad se palpita al recorrer la calle Mathus Hoyos, en Bermejo, Guaymallén. Allí un hito imperdible es el taller de Roberto Rosas, que trabaja el metal forjado, soldado y policromado. A lo largo de ese carril se han concentrado pintores, grabadores, escultores, vitralistas, sopladores de vidrio, la gran mayoría artista jóvenes felices de recibir visitantes y de poder mostrar y, por qué no, vender su obra.
Allí, en Bermejo, el paseante podrá vivir, ademzuna calle de tierra, en una casa de más de 100 años, con platos que se sirven al aire libre.
Para los más sofisticados, la opción es 1884, el restaurante de Francis Mallmann en Godoy Cruz, con una carta de 400 vinos que el comensal puede elegir en la cava subterránea. Y si el bolsillo no ayuda, se puede comer una riquísima cazuela chilena por 7 pesos en el pintoresco Mercado Central de la calle Las Heras. No visitarlo sería imperdonable.
Para saber más
www.turismo.mendoza.gov.ar
info@salenteintourism.com
rlabat@starmedia.com
www.estanciancon.com
www.tupungato.mendoza.gov.ar
www.azafranalmacenes.com.ar
phmendoza@hyattintl.com
Cómo Llegar
- Por tierra: desde Buenos Aires hasta la ciudad capital, por ruta 7 o por ruta 8, son 1050 kilómetros. En avión hay entre 4 y 6 vuelos diarios. Tarifa promedio de ida y vuelta: 322 pesos.
- Ateliers: se pueden visitar con cita previa: Marita Lavoisier (0261-496-4422); Vivian Magis (0261-420-1313 y 425-6602); Eliana Molinelli (0261-496-0014); Christian Delhez (0261-4960-796); Roberto Rosas (0261-4511605).
- Compras: frutos de la tierra mendocina, frutas y hortalizas frescas y secas, vinos, pescados y dulces caseros en el Mercado Central, con salida a tres calles: Las Heras, Patricias Mendocinas y General Paz. También en Azafrán, un lugar que concentra los sabores de Mendoza en su máxima expresión: Sarmiento 765 y shopping del Park Hyatt Mendoza.
- Libros: Mendoza de Pura Cepa(Caviar Bleu Editora); Mendoza, los terruños del sol (Editorial Foix Freres); El vino, conocimiento y pasión (Bodegas Esmeralda); Bodegas y vinos (Colección Guías Caviar Bleu).
Experiencia 5 estrellas
Su reciclado dividió a los mendocinos como a tirios y troyanos. Pero a tres años de su inauguración el Park Hyatt Mendoza ya no desata diatribas arquitectónicas. Su llegada fue una bendición para quienes aspiran a ubicar a la provincia como un destino turístico internacional. La fachada del viejo Plaza Hotel, de principios del siglo XX, permanece inalterable, con terrazas que balconean a la plaza Independencia, parada obligada de las candidatas a reina en el Carroussel en la Fiesta de la Vendimia. Sus interiores combinan estilo y sofisticación con una cuidada decoración. Impacta una colección permanente de artistas mendocinos, seleccionada por Julieta Gargiulo. Una exótica línea de cosméticos a partir del vino para los tratamientos corporales y faciales que se ofrecen en el Spa, el restaurante Bistró, las degustaciones de vinos, y el Regency Casino Mendoza, que funciona en el hotel, lo convierten, como dice Ilan Weill, el gerente general, en "un imperdible destino dentro del destino Mendoza".






