
Mate en mano
Sesiones de poesía en el bar República de Acá
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"Lo que está mal de todo/ esto/ es ver a la gente/ tomando café y/ esperando. Los empaparía/ de suerte. La necesitan./ La necesitan incluso más que yo..." Las palabras de Charles Bukowski impregnan de poesía a quienes ocupan las mesas del bar República de Acá, en Palermo. Mate en mano, ellos se dejan empapar por los textos que leen Francisco Pesqueira y Patricio Azor. Más tarde, algunos dejan su lugar entre el público para subir a la tarima-escenario para decir poemas propios o ajenos.
Matearte han dado en llamar sus creadores a los encuentros que cada jueves, desde hace tres meses, agrupan a poetas desconocidos y a lectores de autores consagrados en uno de los locales que rodean, casualmente, la plaza Cortázar. "Una reivindicación de la palabra en un mundo que parece marchar en otra dirección", define Pesqueira, joven actor que remata la noche, junto con otros colegas, con una función de teatro leído, a la gorra.
Un mate-listo y el correspondiente termo con agua por mesa, atención del local anfitrión, aportan la cuota de calidez necesaria para que los asistentes se sientan como en casa y suelten sus palabras frente al micrófono.
"Yo los escribo y yo los vendo", dice Mario con la intención de romper el hielo, entonces se presenta a sí mismo como "un nuevo amigo que pasó los 50" y da rienda suelta a sus creaciones. Para cuando sube por tercera vez al escenario, ya no es un secreto que nació en Entre Ríos, que posee un admirable sentido del humor y que uno de sus pasatiempos favoritos es grabar ingeniosos y poéticos saludos en su contestador telefónico. Tampoco que comparte la pasión de la escritura con su esposa y con un amigo -que lo acompaña esa noche, y también lee lo suyo-, y otras pasiones y recuerdos de su infancia provinciana que se le escapan en cada intervención.
Le sigue Manuel, un desinhibido habitué que dedica a viva voz un poema erótico a su compañera, Toti, que escribe cartas. Minutos después ella también se pliega a la maratón poética y conmueve a todos con sus párrafos dedicados a una higuera de un patio de quién sabe qué infancia.
A Boris le tiembla la mano que sostiene el papel mientras lee "esto que escribí para alguien a quien no conozco". Y Vicky se emociona cuando sus compañeros de encuentro le cantan el feliz cumpleaños e inmediatamente devuelve el sentimiento tomando prestado de Mario Benedetti su poema Todavía .
Hacia el final, luego del teatro leído, algunos se invitan a continuar la ronda de lecturas hasta que el último lector se despoje de ganas. Parecería que esta ciudad vociferante y ruidosa necesitara empaparse de palabras. Menos mal que la poesía existe. Es una suerte.
Matearte . Jueves, a las 21, en el bar República de Acá. Serrano 1549. Informes: 825-2707. Entrada gratuita. Mate-listo y agua caliente sin cargo.






