Gabriel Rolón: “A una pelea difícil se entra con mucha facilidad y se sale con mucha dificultad”
En su habitual columna para Perros de la calle (Urbana Play), el especialista reflexionó sobre las asperezas en los vínculos y sorprendió a todos
3 minutos de lectura'

En el complejo universo de los vínculos humanos, pocas situaciones resultan tan engañosas como una discusión acalorada. Para el psicólogo y escritor Gabriel Rolón, la dinámica de los conflictos representa una trampa de tiempos desproporcionados: “A una pelea difícil se entra con mucha facilidad y se sale con mucha dificultad”. Entrar es apenas un impulso; salir, en cambio, implica lidiar con las consecuencias de lo dicho.
En su columna de Perros de la Calle (Urbana Play), el experto comentó que existe una creencia popular que sostiene que, bajo los efectos de la ira, finalmente “decimos lo que realmente pensamos”. A raíz de esto es desmitificó esta idea de forma tajante: “Mentira. Cuando uno está enojado, no dice lo que piensa; dice cualquier barbaridad para lastimar”.
Según el especialista, el enojo no funciona como un suero de la verdad, sino como un proyector de frustraciones ajenas. En el calor de la batalla, las personas utilizan al otro como un depósito donde vuelcan malestares que no tienen relación con el interlocutor actual, sino con deudas emocionales que involucran a terceros.
El foco de la reflexión de Rolón reside en la naturaleza irreversible del lenguaje. “El ser humano es dueño de sus palabras cuando las calla, pero esclavo de ellas cuando las pronuncia“, lanzó.
“Si vos ya lo dijiste, no lo podés deshacer. Hay que tener mucho cuidado con lo que se dice cuando se está enojado, porque esas palabras no pueden volver”, advirtió el licenciado.
El peligro de la reconciliación apresurada es la idea de que el perdón borra el registro de lo sucedido. Aunque el otro comprende que se trata de un momento de tensión, la herida emocional persiste. Por eso, salir de esa pelea es tan difícil: el retorno al estado previo de armonía queda bloqueado por el eco de lo que ya no se puede retirar.
La propuesta de Rolón es la apuesta por el silencio preventivo, por lo que sugirió retomar el diálogo más tarde, con la capacidad de decir: “Me quedé pensando en algo y te lo quiero decir”. Al final, la inteligencia emocional no consiste en evitar el enojo, sino la esclavitud de un impulso que destruyó lo que se quiso proteger.
Otras noticias de Psicología
Bienestar emocional. Gabriel Rolón, psicólogo: “Ser feliz implica una responsabilidad muy grande”
Crianza y adolescencia. Estanislao Bachrach, especialista en neurociencia: “La frustración es algo normal, el tema es poder decirlo y buscar ayuda”
Más que un accesorio. Qué dice la psicología sobre las personas que usan gorra todos los días
1Robyn Smith: la joven “jocketa” que enamoró a Fred Astaire y hoy controla con mano de hierro su legado millonario
2Dra. Marta González-Corró: “El ibuprofeno no se toma ‘por si acaso’, porque altera mucho a nivel digestivo”
3Gabriel Rolón: “Estar bien no es estar atravesando un gran momento, es estar parado en un buen lugar”
4“Están a punto de ver otra primicia”: la desesperada decisión de una periodista y un disparo en vivo que conmovió a la audiencia










