
Esta temporada, suaves ondas de color
Translúcidos y vaporosos, los géneros livianos hacen honor al espíritu cálido de la primavera. Cómo aprovecharlos mejor
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Primavera: tiempo de brisas suaves, amigas de los paños delgados y transparentes. ¿Un aporte a la sensualidad propia de la estación? Inclinarse por las telas livianas, que en techos, cortinas o tapizados brindarán dinamismo a los ambientes. La moda actual, además, nos ayuda a olvidarnos de los prejuicios. La paleta de colores es tan amplia que ya no tienen por qué existir dos hogares parecidos. Eso sí: naranjas, amarillos, verde manzana y lila se llevan los aplausos.
Cuál es cuál
- Gasa: se trata de una tela suave y translúcida. Permite observar las siluetas hacia el exterior del ambiente. En cambio, de afuera hacia adentro, se interrumpe la visión, salvo que haya una luz encendida. Se las fabrica con algodón o poliéster. Las primeras tienen un aspecto más fino, pero son poco prácticas: se arrugan con facilidad y resultan difíciles de planchar. Además, con el tiempo, el sol las decolora. Las segundas, en cambio, resisten los rayos solares y el desgaste diario. Por otra parte, no se arrugan ni encogen con los lavados. Si bien no lucen tan naturales como las que tienen algodón, en la actualidad se lograron calidades muy similares. ¿Los nuevos tonos? Naranja, limón, verde manzana, durazno, lila, fucsia, amarillo y azul. También se encuentran diseños de flores, hojas, libélulas y rayas, entre otros. Se las suele combinar con lino, chenille y seda.
Por último, existen las gasas mosquiteros, de trama abierta. Brindan a la decoración un aspecto rústico y son ideales para doseles o para colocar sobre el moisés y así proteger al bebe.
- Organza: la última tendencia, ideal para ambientes despojados. Se trata de un género más transparente que el anterior, liviano y sin cuerpo. Por eso, en el caso de las cortinas, se la utiliza para convertirlas en un detalle; es decir, que pasen casi inadvertidas. Importante: debido a su transparencia, no es una tela para sitios íntimos.
- Organdí: es un género de algodón, delicado y translúcido. Se lo utilizaba para realizar trajes femeninos y sólo se conseguía en blanco. Hoy, gracias a los avances tecnológicos, es posible encontrarlo en una amplia gama de tonos.
- Voile, crêpe y ónix: están realizados con 100% de poliéster, lo que les resta naturalidad. Por su terminación brillosa, se los encuentra en ambientes tradicionales y suntuosos. Como esa cualidad está perdiendo protagonismo, estas telas ya no tiene tanto éxito.
- Muselina: también es una gasa, pero más delgada y rústica. Combina con los muebles de madera, estilo campo. ¿Cómo reconocerla? Recuerde el género de los antiguos pañales de bebe.
- Plumetí: también se incluye en la variedad de las gasas. Su característica principal es que cuenta con pequeños puntitos afelpados.
- Lino: de aspecto rústico, proviene de la planta del mismo nombre. Tiende a arrugarse, pero esa característica puede tornarlo atractivo. El transparente es un género más abierto y grueso que la gasa. Actualmente existen servilletas realizadas en linón. La diferencia con el anterior es que es más práctico a la hora del planchado.
Dónde se pueden usar
- Cortinas: las telas livianas se utilizan en ambientes donde se precisa que penetre la luz. Es recomendable asegurarse que el departamento cuente con persianas. De lo contrario, pueden combinarse con cortinados pesados.
La tendencia actual obliga a olvidarse de los pliegues. Ahora se usan rectas, tipo romanas o en paneles. Si se desea que tengan caída, se les puede colocar pesitas de plomo en el ruedo. Para los clásicos, siguen vigentes las tradicionales, pero sin tanto frunce. Pueden tener detalles de pasamanería o botones. Una manera de enmarcar las ventanas es colocar telas tiradas: cortinas torsadas sobre barrales o sotenidas por rosetones.
- Doseles y baldaquinos: son ideales las gasas de diferentes colores. Brindan a la habitación un toque romántico y actual a la vez. En la época de los Luises, en Francia, se utilizaban las telas pesadas que, simbólicamente, protegían a las personas. Además, como la habitación era un lugar relativamente público, se ocupaban de brindar intimidad. Hoy se les da el uso opuesto: los géneros, casi transparentes, tienen una función decorativa. Pueden ir en habitaciones suntuosas y en despojadas y minimalistas. Combinación de lujo: coloque a los pies de la cama una tela del mismo color o un chal antiguo.
- Techos: para entelarlos utilice liencillos, gasas estampadas y organza. Si prefiere los pliegues, elija versiones lisas. Existen diferentes maneras de colgarlas; por ejemplo, fijar la tela sobre un bastidor de madera o por medio de velcro. Pueden formarse pliegues, varias ondulaciones o sólo una, que vaya de extremo a extremo de la habitación. Si las luces quedan debajo de la tela, brindarán una iluminación difusa y sugerente.
- Tapicería: descarte este tipo de telas para un sofá ya que son poco resistentes. Como mucho pueden colocarse por encima, a modo de mantas. En cambio, los almohadones tienen luz verde. Se los suele tapizar con gasas translúcidas, de modo que se pueda observar el género interno. Lo mismo ocurre con los edredones. Una idea es matelassear la tela interna y forrarla con un plumetí. Así se logrará un efecto de matelasseado sobre las piezas externas.
- Manteles y cubres: si bien no resultan del todo prácticos, se pueden desplegar en ocasiones especiales. De todos modos, en la actualidad es posible conseguir telas con un alto porcentaje de poliéster, lo que facilita el lavado (además, no es necesario plancharlas). Cuando las use, aproveche para liberar su creatividad y realizar una puesta en escena. Tenga cuidado con los cubiertos y la vajilla: son un punto importante, ya que deben combinar con el nuevo mantel.
Ideas ingeniosas
- Originales ventanas: se superponen dos géneros de gasa de diferentes colores. Pueden ser tonos opuestos (rojo y verde) o combinados (blanco y lila). Al paño de arriba se le colocan 4 botones (dos a la mitad y los demás casi en el extremo superior) y en la sección inferior se le realizan dos ojales. Así, se puede plegar y dejar a la vista la gasa que se encuentra por debajo.
- Separar ambientes: una manera diferente de dividir un lugar es por medio de paños orientales (paneles que se deslizan sobre rieles por medio de un bastón). Se los puede realizar en gasa. Los de los extremos del mismo color y el del centro en otro tono, pero con algún diseño. Eso sí: es importante que las telas tengan una pesita de plomo en la parte inferior, para que se mantengan bien planas. Cuando los paneles se desplieguen, cerrando el espacio, los géneros se lucirán a pleno. Al abrir, quedarán superpuestos y obtendrán un aspecto particular: los dibujos se verán más suaves y difusos.
- A la mesa: en lugar de colocar un camino a lo largo de la mesa, ubique varios más cortos a lo ancho. De esa manera, los comensales enfrentados los podrán utilizar a modo de individual compartido. Lo ideal es que su color combine con las cortinas del ambiente; por ejemplo, fucsia. ¿Otra posibilidad? Forme un mantel superponiendo caminos con gasas de diferentes colores.
FUENTES CONSULTADAS: La Europea: 0810-222-3326727; 4864-0000. Miranda Green: Cabello 3919; 4802-0850. Dorotea Oliva: Arenales 1237; 4811-8304. Maison Decor Argentina: Arenales 1615; 4813-4480. Lejano Oriente: Avda. Niceto Vega 5390; 4779-0452. Ramos Generales: Cabello 3650, PB; 4802-2866. Compañía de Comercio: Arenales 1339; 4811-3851.
Los especialistas dicen...
Nada como gasas de colores y linos en tonos pasteles y ácidos para cortinas livianas. También se llevan los premios las organzas bordadas o estampadas con flores. Otros con voto favorable: los estampados abiertos y frescos con mucho fondo blanco o crudo, flores y motivos ecológicos. Para los más osados, se sugieren el lúrex y el plateado.
Silvia Peña y Roberto Otero son de los que se inclinan por los ácidos, pero combinados con rayados anchos o tipo marinero.
Por su parte, María Victoria de las Carreras sugiere cortinas livianas de linos transparentes. En el ambiente, flores y velas. ¿Su recomendación para el verano? Olvidarse de las alfombras.
Modelos y precios
- Batista: en blanco. De 1,50 m de ancho, $ 3,87 (La Europea).
- Voile italiano: en blanco o natural. De 3 m de ancho, $ 8,90. De colores, 1,50 m de ancho, 10 (La Europea).
- Gasas estampadas: de colores, de 1,50 m de ancho; $ 13,90 (La Europea).
- Transparencias de algodón (gasa o muselina): de 3 m de ancho, en varios colores; desde $ 20 hasta 25 (M. Green).
- Organzas: de 1,50 m de ancho, desde $ 40 (M. Green).
- Plumetí: $ 70 (Miranda Green).
- Lino transparente: $ 32 pesos (Miranda Green).
- Organdí de colores: de 1,15 m de ancho, $ 22 (D. Oliva).
- Cortina de organdí: paño de 2,70 m de ancho x 1,70 m de alto, $ 195 (Dorotea Oliva).
- Gasas de lino: de 1,40 m, desde $ 21 (Dorotea Oliva).
- Gasa mosquitero: de 1,40 m de ancho, en varios colores; $ 12 (Dorotea Oliva).
- Gasas (Etamin): clásicas, de 3 m de ancho; desde $ 34 (Maison Decor).
- Gasa con seda: de 1,40 m de ancho. Con diseño cuadriculado, $ 118 (Maison Decor).
- Manteles de organza: de 3 m de largo x 2 de ancho. Incluye 8 serviletas de linón y un sobre de organza, desde $ 180. De 1,60 m x 1,60, con 4 servilletas, desde 80(Lejano Oriente).
- Individuales de organza: set de 6, con servilletas de linón y sobre, desde $ 90 (Lejano Oriente).
- Cortinas de organza: paños de 2,15 m de alto x 1,20 de ancho, $ 120 (Lejano Oriente).
* Los precios son por metro lineal






