Por qué en enero se empieza con tanto entusiasmo y luego se diluye en el año
La neurociencia analiza las causas de este fenómeno; mirá cuáles son las claves para desarrollar hábitos más duraderos
3 minutos de lectura'

Enero es el mes de los propósitos. Empezar el gimnasio, mejorar la alimentación, ordenar las finanzas o retomar proyectos aplazados suele marcar el inicio del año para millones de personas. Sin embargo, ese impulso inicial rara vez se mantiene con el paso de las semanas. Desde la psiquiatría y la neurociencia, este fenómeno tiene una explicación clara: cómo funciona el cerebro frente a la motivación y la novedad.
Para Gabriel Fernando Oviedo Lugo, psiquiatra y director del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Pontificia Universidad Javeriana, el inicio del año actúa como un estímulo simbólico poderoso. “Hay un fenómeno muy humano relacionado con la expectativa de cambio. El comienzo del año genera ilusión y una sensación de control sobre el futuro, lo que activa circuitos cerebrales de recompensa y anticipación, especialmente asociados a la novedad”, explicó el profesional a El Tiempo.

Esa activación inicial se traduce en entusiasmo, energía y disposición para iniciar cambios. El cerebro responde positivamente cuando imagina escenarios deseables, como una mejor condición física, estabilidad económica o nuevos proyectos personales. Sin embargo, esta respuesta no es permanente.
Uno de los ejemplos más visibles es el aumento de personas en los gimnasios durante enero. Las inscripciones crecen de manera significativa, pero semanas después la asistencia disminuye. Según Oviedo, esta caída no se debe a falta de carácter o disciplina. “La motivación inicial es transitoria. Cuando desaparece el componente novedoso y aparecen la rutina, el esfuerzo y la incomodidad, el cerebro deja de recibir ese refuerzo inicial, y si no hay un hábito consolidado, la conducta tiende a disminuir”, señala.
Desde la neurociencia, la dopamina cumple un papel central en este proceso. Oviedo aclara que este neurotransmisor está más relacionado con la búsqueda y la anticipación del objetivo que con la constancia para alcanzarlo. “La dopamina modula la exploración y la motivación, pero la constancia depende de otros factores como la repetición, la estructura y la regulación emocional”, explica.
El especialista advierte además sobre una confusión común: pensar que estos procesos implican picos extremos de dopamina. “Las recompensas naturales, como proponerse metas o mejorar hábitos, generan aumentos moderados y fisiológicos de dopamina. Los picos elevados se observan principalmente con sustancias psicoactivas o algunas adicciones comportamentales”, aclara.

Desde la salud mental, depender únicamente de la motivación puede generar consecuencias emocionales. “Cuando una persona se exige cambios grandes, basados solo en el entusiasmo inicial, puede aparecer frustración repetida, culpa, ansiedad y una sensación de incapacidad que afecta la autoestima”, advierte Oviedo.
Por ello, la recomendación desde la ciencia es replantear la forma en que se fijan los propósitos. “Los seres humanos necesitamos metas pequeñas, concretas y realistas. Los cambios saludables no dependen de estar motivados todos los días, sino de construir hábitos y generar condiciones que sostengan el comportamiento, incluso cuando el entusiasmo baja”, concluye.
*Por Samuel Amisadai Rosales Rosales
Otras noticias de Virales
Increíble. Grabó el lanzamiento del Artemis II desde el patio de su casa y captó un momento épico
Evento histórico. Artemis II: los memes y las reacciones más divertidas en redes tras el lanzamiento
“No lo podía creer”. Fue a entregar un pedido y se llevó una gran sorpresa al ver quién lo recibió y la propina que le dio
1Cuáles son los tres signos con “más suerte” en abril de 2026, según la inteligencia artificial
2¿En qué invertir en abril?: analistas ven una oportunidad de entrada en los cedears tecnológicos
3Eva De Dominici: de su nueva película con Mark Wahlberg y su vida en Hollywood a por qué se volvió más reservada
4Tini Stoessel habló de las causas de su pelea con Emilia Mernes: “No tiene que ver con un embarazo que perdí”









