
El equilibrio entre lo práctico y lo sano
La alimentación ocupa un rol fundamental en la búsqueda de bienestar, refleja una manera personal de cuidarse y cuidar a los demás, de prevenir y de gratificar. El ritmo de vida acelerado actual impone cambios en el modo de alimentarse ocasionando una disminución de las comidas formales o caseras de largas preparaciones y el crecimiento del consumo de productos empaquetados y de alimentos de preparación rápida. Se necesita ahorrar tiempo.
Sin embargo, también se desea sentirse sano y conservar la energía. Incluso, cada vez más, se busca prevenir enfermedades a través de nutrientes e ingredientes en los alimentos (con antioxidantes, minerales, oligoelementos, etc.). Sin olvidarnos de la necesidad del control del peso y el cuidado de la apariencia, ni mucho menos de la función de gratificación de los alimentos a través de los sabores y el placer (que aporta a mejorar el estado de ánimo). El ideal de la vida contemporánea de cuerpo sano, productivo y en forma, se desafía con la realidad y las exigencias contemporáneas, que piden rapidez por un lado y descargar tensiones gratificándose por el otro.
En síntesis, se necesita practicidad pero también alimentos sanos y ricos que aporten sensorialidad y conexión a través de los sentidos, lo cual representa también un modo de bienestar, especialmente para los chicos. Para muchas madres este desafío significa equilibrar permanentemente entre lo sano, lo rico, y lo práctico. Las comidas "deseadas" generan un buen clima en la mesa, con buen humor y gusto por parte de los chicos.
Los ganadores de estas tendencias son y serán las propuestas, marcas y productos capaces de resolver estas tensiones que viven los consumidores mediante productos de calidad sin olvidarse del aporte a la salud "física" ni del del placer y el estado de ánimo.
1
2En un edificio de leyenda: los 150 años de la tienda de moda y diseño que es parte de la historia moderna de Londres
3Albert Einstein y la clave de la felicidad: “No podemos resolver un problema de la misma forma en que lo creamos”
4Lo abandonaron envuelto en un trapo y, ocho años después, un estruendo lo alejó de quienes lo habían rescatado


