
El claustro de Santa Catalina, un oasis en la City
Desde la última Casa FOA, en el patio central del convento hay un buen lugar para almorzar
En plena congestión ciudadana, sólo el claustro de un convento puede ofrecer la paz para almorzar en verano. Palmeras, palos borrachos en flor y otros árboles frondosos dan la sombra protectora a las mesas distribuidas en el patio central del convento de Santa Catalina de Siena, donde se ubica un Cipriano Dolci que arrancó en la última Casa FOA 2001. El brocal del aljibe primitivo y un juego de agua en madera agregan frescura. Tanto el convento como el templo de Santa Catalina de Siena han sido declarados Monumento Histórico por decreto del 21 de mayo de 1942 su creación data de gestiones del año 1717. Una parte del claustro fue transformada en la primavera última en un moderno bar-caffé-ristorante que valorizó la sobriedad monacal en un ambiente de diseño sereno y despojado en los comedores de la galería, con sus primitivas arcadas y celdas, más formales que el patio (espiar el precioso jardincito). La cocina fue parte de la obra para desarrollar la característica carta del veneciano, instalada completa y nada circunstancial ni precaria. Desde principios de este mes los Cipriani porteños han cambiado de mano y se espera una puesta a punto de acuerdo con la situación actual. Por ahora, El Claustro está abierto hasta la caída de la tarde, una hora dichosa, y más adelante tal vez se podrá comer de noche.
Se sirven desayunos con variedad de café y croissants, panini e tramezzini para una cerveza o copa de vino ($ 4), y a la Happy Hour tomar el célebre Bellini –pulpa de durazno y champagne– con un panino de jamón y mozarella (10) o el plato de queso más copa de vino (10). Una muy buena y copiosa pasta del día es base del provechoso menú de mezzogiorno (13-17). La buena pasta seca que elabora Cipriani es, efectivamente, el fuerte de El Claustro y lo recomendable. En especial los finitos tagliolini con tomate y albahaca o con tomate, orégano y aceitunas negras (10). Los delicados gnocchi de papa all’Alfredo con tiritas de jamón y crema en justa medida (10) quedan aún mejor con pimienta negra. Más frugales, las ensaladas clásicas: caprese (11,50), de langostinos, zucchine e rucola –no es ésta la mejor estación para estas hojas–, el famoso carpaccio creación de Giuseppe Cipriani (10,50), o la selección de formaggi (11,50) que con una insalata mixta de verdes (5) es como para dos. La torta de cioccolato y la meringata al limone (6) son lo más goloso, más light el gelato fatto in casa (5) o la insalata de fruta di stagione (5).
- Los precios detallados fueron tomados el 5 de este mes.
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Nombre: El Claustro
Dirección: San Martín y Viamonte, Capital
Teléfono: 4326-6190/0236
Horario: lunes a viernes, de 8 a 20
Especialidad: cocina Cipriani
Capacidad: 150 cubiertos
Tarjetas: Visa, American Express, MasterCard, tarj. de débito
Otros: vigilancia
Ambiente: * * * *
Atención: * * *
Cocina: * * *