Cómo hacer jabón casero
Con una serie de pasos se puede lograr un producto sustentable que lleva pocos ingredientes y en el que se puede modelar el diseño preferido
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Hacer jabón casero es una actividad creativa y gratificante que permite personalizar aromas, colores e ingredientes para el cuidado de la piel. Además, puede ser una alternativa más natural y sustentable a los jabones comerciales, evitando químicos innecesarios.
A continuación, paso a paso cómo hacer jabón casero de manera segura y sencilla:

¿Qué materiales se necesitan?
Para elaborar jabón casero se necesitan algunos ingredientes y herramientas básicas:
- Aceites o grasas: como aceite de oliva, coco, almendras o manteca de karité.
- Sosa cáustica (hidróxido de sodio): fundamental para el proceso de saponificación.
- Agua destilada: ayuda a disolver la sosa cáustica de manera uniforme.
- Aromas y colores: aceites esenciales, colorantes naturales como arcillas o especias.
Herramientas necesarias:
- Recipientes de vidrio o acero inoxidable (no usar aluminio).
- Batidora de mano.
- Moldes de silicona o madera forrada con papel encerado.
- Cucharas y espátulas de madera o silicona.
- Guantes, anteojos de seguridad y máscara (para manipular la sosa cáustica de manera segura).

Paso a paso para hacer jabón casero
Preparar el espacio de trabajo:
Antes de comenzar, es importante trabajar en un área bien ventilada y protegida y usar guantes, anteojos y máscara para evitar cualquier contacto directo con la sosa cáustica.
Mezclar la sosa cáustica con el agua:
Este es un paso crítico. En un recipiente de vidrio resistente, agregar poco a poco la sosa cáustica al agua (nunca al revés, para evitar salpicaduras peligrosas). Remover suavemente con una cuchara de madera hasta que se disuelva por completo. La mezcla se va a calentar y va a desprender vapores, por lo que es importante dejarla reposar en un lugar seguro hasta que baje su temperatura a unos 40-45 °C.
Calentar y mezclar los aceites:
En una olla de acero inoxidable, calentar los aceites o grasas elegidos hasta que alcancen una temperatura similar a la de la mezcla de sosa cáustica (40-45 °C). Luego, vaciar lentamente la mezcla de sosa en los aceites mientras bates con una batidora de mano a baja velocidad.
Batir, derramar en los moldes y dejar reposar:
Seguir batiendo hasta que la mezcla adquiera una textura similar a la de un budín. En este punto, se pueden añadir aceites esenciales, colorantes o ingredientes exfoliantes como avena o cáscaras de frutas molidas.
Por último, echar la mezcla en los moldes y cubrir con un paño o una manta para mantener el calor y facilitar la saponificación. Deja reposar entre 24 y 48 horas hasta que el jabón se endurezca.

Desmoldar y curar el jabón:
Una vez endurecido, desmoldar el jabón y cortarlo en porciones si es necesario. Colocar las piezas en una rejilla en un lugar seco y aireado, dejándolas curar durante 4 a 6 semanas. Este proceso permite que el jabón pierda humedad y complete la saponificación, haciéndolo más suave y duradero.
Consejos y precauciones
- Seguridad ante todo: la sosa cáustica es un material corrosivo, por lo que siempre debes manipularla con guantes, gafas de seguridad y en un espacio ventilado.
- Medición precisa: usar una balanza digital para pesar todos los ingredientes con exactitud.
- Variaciones personalizadas: pueden ser experimentadas con diferentes aceites, esencias y aditivos naturales para hacer jabones adaptados a distintos tipos de piel.
- Almacenamiento adecuado: guardar los jabones en un lugar fresco y seco para prolongar su vida útil.
Hacer jabón casero es una técnica artesanal que permite disfrutar de productos más naturales y personalizados. Con los cuidados y medidas de seguridad adecuados, es posible crear jabones que cuiden tu piel y el medio ambiente.
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