
Un segundo en Areco
A 110 km de Buenos Aires, entre chacareras y mates espumosos, San Antonio de Areco recrea tradiciones argentinas,
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al compás de una chacarera y bajo la sombra de un ombú Cuándo voy a llegar a ser como Cotita?, se preguntaba hace más de diez años Ñata, la "seño" de 5to. grado de Villa Lía. Ni bien se recibió de maestra fue a trabajar a una escuela rural, en el paraje El Tropezón, a unos 15 km de su casa. Todas las mañanas recorría a caballo los caminos de tierra y cuando llegaba a la escuelita N° 12, los padres de los chicos hablaban maravillas de Cotita, la maestra anterior. "Con el tiempo y mucho amor mediante me quisieron tanto como a Cotita y enseñé allí durante 18 años", recuerda la maestra con la mirada perdida en aquellos días. Hoy Ñata sigue su tarea educativa en la escuela N° 3 del pueblo de Villa Lía, ubicado a 19 kilómetros de San Antonio de Areco. También fue mujer y maestra, Simona Segura, la primera preceptora de la Escuela de Niñas de los pagos de Areco, nombrada en 1854 por el juez de Paz. Religión, lectura, escritura, aritmética y costura, tópicos que doña Simona desparramó en los oídos atentos de la pampa húmeda.
Con la ley de Educación común de la provincia, promulgada en 1875, que estableció la enseñanza gratuita y obligatoria, se allanó el camino y trazó un pilar fundamental para el progreso de la educación.
Sin embargo, la historia de Areco ya había comenzado hacía tiempo. En 1730, se convirtió en parroquia una capillita inaugurada dos años antes y ésa fue la piedra fundamental del pueblo. La estancia del río Areco, propiedad de Rosa de Giles y su marido José Ruiz de Arellanos, cedió sus tierras para que el caserío incipiente echara raíces.
Moría el autor del "Martín Fierro" y en ese mismo 1886, nacía Ricardo Güiraldes, que escribiría "Don Segundo Sombra", el otro puntal de la literatura gauchesca.
La estancia La Porteña, llamada así en homenaje a la primera locomotora argentina, cumplió un rol importante en la historia. Manuel José Güiraldes, intendente de la Ciudad de Buenos Aires, la transformó en uno de los centros más avanzados de producción rural del siglo que acababa de asomar las narices.
Carlos Thays parquizó las hectáreas que rodean al casco, que tuvo entre sus huéspedes ilustres a Pedro Figari, el pintor uruguayo que describió con sus pinceles escenas telúricas hoy exhibidas en el Museo Ricardo Güiraldes.
Un puente con historia
"Por el puente pasa más historia que agua", predica María Esther Cesario, la bibliotecaria y sin una sombra de duda, una erudita en la historia de Areco. Carretas y carruajes lujosos se embarcaban por aquellos años en el camino real, que conectaba Buenos Aires con el Alto Perú. Religiosamente unos y otros se detenían en el puente viejo que cruzaba el río Areco. No por costumbre ni por una promesa, sino para pagar el peaje. En efecto, el puente abovedado, hoy un paseo peatonal de color rosa viejo, fue uno de los primeros peajes de América. El puente viejo se libró al tránsito en 1857 y permanecía abierto sólo durante el día. De noche se cruzaba una gruesa cadena para evitar el paso de los colados. "Cuando el forastero harto de camino ponga en tu población su mirada como un cuerpo sobre los pellones del recado tendido en el campo, espéralo más allá del umbral de tu casa chata y fresca y ofrécele tu mano como un pregusto de abrigo. Porque eres el señor de la casa, trátalo cual si fuera amo.(...). Cuando se vaya llevará consigo el regalo de tu hermandad que mejora al hombre", escribió Güiraldes. Segundo Ramírez era el capataz de La Porteña y fue la inspiración viva de Güiraldes para escribir su novela que fue presentada en 1926 y tuvo un éxito rotundo.
Acercarse a la tradición gaucha de Areco y viajar a nuestro pasado virreinal implica, además de recorrer las casonas coloniales y calles empedradas que rodean la plaza Ruiz de Arellanos, sumergirse algunas horas en el Museo Ricardo Güiraldes, que contiene valiosos documentos de antaño. No sólo papeles, sino también una morera de 170 años, dos ombúes y el edificio original de la pulpería La Blanqueada. Aunque falta el sonido de una guitarra errante, las figuras de cera recrean el ambiente de timba y algarabía que se respiraba en una pulpería. El museo, que fue inaugurado en 1938, tiene 90 hectáreas de parque y muchos secretos colgados en las paredes de esa casa de estancia de mediados del siglo XVIII. "Viva la confederación y mueran los salvajes, asquerosos, inmundos unitarios", reza una divisa punzó de 1832. Sobre el dintel de la sala central cuelga "la guadaña", primera marca de hacienda utilizada desde 1589 hasta estos días. La presencia de los óleos de Pedro Figari y Eduardo Sívori obsequia a los visitantes una minuciosa descripción de época.
Del otro lado del puente, un zoológico con especies autóctonas sirve para despejarse y hacer un break con el pasado. Basta con ver el rostro extraño del lechuzón del campanario, la colección de aves carroñeras o el puma que cazó el mismo cuidador del zoo hace 12 años, para conectarse con otra historia.
Guillermo Iriarte y Patricio Santos Ortega, director y museólogo respectivamente, transforman una visita a la ex usina en un recorrido interesante y florido por un museo hecho a pulmón. La usina eléctrica fue fundada en 1901y abasteció al pueblo a base de carbón de piedra, quebracho norteño y hasta cosechas humedecidas por las lluvias que los campesinos donaban. ¿Catacumbas en Areco? Tienen todo el aspecto, pero se trata un espacio subterráneo con telarañas y penumbra, ocupado en los tiempos de la usina por piletones que se comunicaban con la chimenea.
Actualmente hay una exposición de esculturas de José Perera y grabados de Adolfo Bellocq, el primer artista que le dio una cara al "Martín Fierro" por medio de 120 grabados en madera. Toda la historia que cuentan los objetos en los museos se experimenta de otra manera en "lo de Caunedo". "Si bien Villa Lía ya tiene supermercado, casi nadie lo usa", explica Selva Carugati, propietaria del establecimiento de campo La Segunda. El pueblo, de 700 habitantes, no se resigna a la costumbre del almacén de ramos generales. Coca y Adolfo Caunedo atienden el comercio desde hace 20 años. Todos los días de 8 a 12 y de 16 hasta que el último paisano tome el contenido de su vaso. Porque en lo de Caunedo también se despachan bebidas. Combustible, jeans, aceites lubricantes, yerba (¿cómo podría faltar?), bombachas de campo y yogur de frutilla. Todo, al mejor estilo Carrefour. Pero ojo, porque en el otro extremo de Villa Lía, Lo de Raúl también tiene su clientela, que anota las compras en la libreta y paga a fin de mes. "Entre los dos se reparten el pueblo", concluye Selva que confiesa ser clienta de Coca Caunedo. Un aperitivo en el almacén promete una pausa condimentada con pinceladas de paisanos con boina y facón, que no son de cera y gustosos se enredarían a charlar.
Qué, cómo, cuándo, dónde
- Acceso
En micro: Las siguientes empresas parten cada hora de Retiro: Chevallier, Central Argentino, Alvarez, Empresa Argentina, Tac y Pullman Gral. Belgrano. El precio del pasaje es $8.
En auto: Son 110 km desde Buenos Aires por la ruta N° 8.
- Alojamiento
El precio de la habitación doble oscila entre $40 y $80.
Hostal de Areco. Zapiola y Zerboni. Tel. (0326) 4063.
El Residencial. Rivadavia y Segundo Sombra. Tel. (0326) 2166.
San Cayetano. Segundo Sombra y Bolívar. Tel. 3273 Posada del Ceibo. Ruta N° 8 y Av. Smith. Tel. (0326) 4614.
Café de las Artes y Posada. Bolívar 70. Tel. (0326) 55235.
Fuas. Dr. Smith e Yrigoyen.
Campo Recreativo La Segunda. Villa Lía. Tel. 751-4648.
- Estancias
El precio de la habitación doble varía entre $140 y $300 .
Los Patricios. Acceso a Vagues, ruta N° 41.
El Ombú. Ruta N° 31, cuartel 4°. Tel. (0326) 92080.
La Julia. Cuartel 6°. Villa Lía. Tel. (0326) 3401.
La Porteña. Ruta N° 41. Tel (0326) 3770.
- Camping
Club River. $9 la carpa y cuatro personas.
- Restaurantes
Ramos Generales. Bolívar 66. Tel. (0326) 56376.
Don Pancho. Ruta N° 8 km 113. Abierto las 24 hs.
La Vieja Tortuga. Alsina 60.
Un Alto en la Huella. Zerboni y Belgrano.
El Haras. Dr. Smith y Gral. Paz.
Club River. Del Valle y Alvear.
Dell Olmo. Alsina 365 La Costa. Belgrano y Zerboni.
Areco Express. Alsina 158.
Pizza Morena. Zerboni y Moreno.
- Actividades
Museo Ricardo Güiraldes. Horario: miércoles a lunes de 11 a 17. Entrada, $2 Centro Cultural Ex Usina: Alsina y Matheu. Horario: de lunes a viernes de 8 a 13 y sábados, domingos y feriados, de 10 a 17. Entrada libre.
Museo Atelier, de Osvaldo Gasparini. Alvear y Bolívar. Horario: de 9 a 20. Entrada libre.
Zoologico. Belgrano y Zerboni. Horario: de 9 a 12 y de 14 a 18. Entrada, $1.
City tour, tres horas, $8. Horario de salida: 15 hs.
La Olla de Cobre fábrica de chocolates artesanales. Matheu 433.
El Fortín, cabalgatas guiadas, $7 por hora. Tel. 0326 (55963).
Los 6 Hermanos. Zerboni y Alsina.Alquiler de bicicletas, $5 por hora. Estancia La Cinacina. Bmé Mitre 9. Tel. (0326) 2045.
Oficina de Turismo: Arellano y Zerboni. Tel. (0326) 3165.
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