
"No extrañé la TV ni un poquito"
Mariana Fabbiani vuelve a RSM y confiesa que la maternidad la convirtió en "la mejor versión" de sí misma
1 minuto de lectura'

Mariana se ríe. Pero Mariana Fabbiani siempre se rió. De hecho, su sonrisa franca, de dientes grandotes, que no se guarda nada, es famosa. Y, sin embargo, desde hace tres meses, la carcajada es distinta. Porque ella que nunca fue de esas chicas tipo Susanita, desvelada por el sueño de ser mamá, ahora lo es y cuando habla de su nena, Matilda, no puede hacer otra cosa que reír. Feliz y también algo sorprendida consigo misma.
"Yo pensé que al mes de tenerla iba a estar de vuelta en el programa. Que, por mi personalidad, no iba a aguantar estar sin trabajar. Y no me pasó eso en absoluto", confiesa la conductora, que esta noche, dos meses después de aquel fantaseado plazo, volverá a ponerse al frente de RSM .
Mientras su nena espera un ratito en otra habitación, Fabbiani charla entusiasmada de la experiencia de su vida, esa que la convirtió en "la mejor versión" de sí misma. "La verdad es que durante el embarazo no me sentía muy bien físicamente. Igual seguí trabajando y creo que tener que ir al canal me ayudaba a llevar mejor el malestar. Las mujeres que ya pasaron por esto te cuentan historias superdetalladas y terroríficas sobre lo que sufrieron o te dicen que todo es maravilloso, no hay puntos intermedios", dice Fabbiani, al tiempo que confiesa haber dejado de leer a mitad del embarazo esos libros que describen todo lo que podría pasar. "Empezás a enterarte de cosas que ni siquiera sabías que existían y después no podes sacártelas de la cabeza. No eran para mí", explica, y sus vivencias casi piden a gritos una sección dedicada a las nuevas mamás en el programa. Por ahora, el segmento no está en los planes, aunque con tantas cosas para decir sobre el tema y su manera tan graciosa como sensata para decirlas, tal vez, sólo falte el empujoncito que le dará estar de vuelta en el aire diariamente. Algo que, sorpresa de sorpresas, no extrañó demasiado. "Humberto [Tortonese] me llama y me llamó todos los días para preguntarme por mi regreso", cuenta otra vez riéndose, y uno puede casi imaginar la graciosa insistencia de su amigo y conductor interino para saber qué pasaba con la Mariana obsesiva del trabajo que no aparecía por ningún lado. "Hace tantos años que trabajo en TV que, sinceramente, no me esperaba esto que me pasó. Pero es maravilloso.
Y la verdad es que en el programa todos me bancaron muchísimo", explica la conductora, que no tuvo reparos en decirles a sus compañeros al aire que no los extrañaba ni un poquito. Claro que ahora, llegado el momento del volver al trabajo, la culpa sí empezó a hacerle cosquillas, aunque en el frente hogareño.
Preocupación
Como tantas madres primerizas, Fabbiani se preocupa por el tiempo que su actividad laboral le restará a su primera prioridad: Matilda. "Tengo las cosas bastante organizadas. Resolveré muchas cosas por teléfono, me produciré para el programa acá en mi casa y ya iré al canal lista para hacerlo. Estoy tranquila. Para mí RSM es un lugar de comodidad, me divierto y me siento como en casa. Si tuviera que empezar un ciclo nuevo, se me haría mucho más difícil este regreso, imposible", confiesa, y está segura que entre una nota sobre el escándalo del día y la última desventura de Ricardo Fort se le colará alguna idea sobre los temas maternos que ocupan su cabeza hace tres meses sin descanso.
Acostumbrada a manejar con elegancia el difícil arte de mantener el bajo perfil siendo una figura pública, Mariana está en un estado de cuestionamiento permanente cuando se trata de presentarle su beba al mundo. "No la voy a llevar al programa. Es muy chiquita para ese nivel de exposición. Estoy convencida de eso, de mantener cierta distancia y, al mismo tiempo, quiero mostrarla. Y la gente es tan divina conmigo. Me preguntan por ella y yo que quiero mantener el bajo perfil me encuentro mostrándoles las fotos que tengo en el celular hasta a los taxistas. Es una locura", se lamenta, entre risas, la conductora. Tan loco como los últimos días de su embarazo cuando se corrió el rumor de que ya había parido cuando todavía le quedaban días de muy ansiosa espera. "Me sonaba el teléfono para felicitarme y yo seguía con la panza enorme. No fue muy divertido, la verdad", recuerda Fabbiani.
Pero aun la memoria de esos extraños días pre-Matilda no logran borrarle la alegría, la sonrisa, la carcajada que esta noche volverá a la pantalla de América.
1- 2
“La causa está frenada”: fue un famoso cantante, vivió un gran amor, pero tuvo un trágico final y hoy sus hijos piden Justicia
3Trabajó en Friends y en Beverly Hills 90210 y es hija de dos íconos de Hollywood: así está hoy Jennifer Grant
- 4
La postura de Zaira Nara luego de que Paula Chaves expusiera sus chats: “El tema no da para más”



