
La casa de los talentos
El artista del año / Reality show producido por Endemol y Mandarina / Conducción: Mariana Fabbiani / Escenografía: Alberto Negrin / Productor asociado: Martín Kweller / Realización: Mariano Chihade / Producción general: Lucas González / Dirección: Fernando Rolan / Estreno: lunes 7 de enero, por El Trece / Emisiones: a partir de hoy, de lunes a viernes, a las 18,30; Gran función: lunes, a las 22,30 / Nuestra opinión: bueno
Para concebir El artista del año, sus responsables se apoyaron en una doble certeza. Creen que el público sigue respaldando el esquema de reality shows en el que se modela el lanzamiento a la fama de potenciales talentos artísticos y también que la fórmula original llegó al punto de saturación. El flojo rating del nuevo año de Operación Triunfo corrobora esa tesis.
¿Cómo mantener viva una idea a la que todavía es posible sacarle jugo sin dejar en el televidente la sensación de estar viendo el mismo ritual con otras caras? Con sucedáneos verbales (la "academia" pasa a ser "conservatorio"; la gala se transforma en "gran función"; aparecen los "mentores"), presencias de altísimo perfil (Nicolás Repetto y Nacha Guevara se ocupan del casting final) y, sobre todo, un concepto integrado que insinúa el comienzo de una segunda generación para los realities de este tipo. Al mezclar los ingredientes básicos de Talento argentino y Gran Hermano, el resultado es un híbrido llamado El artista del año.
Habrá que ver entonces, una vez que concluya el proceso de elección de los 18 participantes, cómo funcionará esa alquimia en los hechos. Por ahora debemos conformarnos con analizar el prólogo del juego, presentado anteanoche con un despliegue de producción imponente para los tiempos que corren. Un ejemplo: la vistosa (y muy lograda) secuencia de apertura, con un largo travelling inicial de Mariana Fabbiani a través de los pasillos de Estudio Mayor.
Con el nuevo estilo que pretende poner este ciclo nos ahorramos esa larga rutina que nace con el primer casting y el descubrimiento de historias de vida convenientemente editadas y musicalizadas. Aquí, de todos modos, no se eluden esas instancias (el caso de Melanie, la vendedora ambulante de José C. Paz, resultó especialmente conmovedor) y habrá que ver cómo el programa se las ingenia para escapar de aquí en más del siempre latente riesgo del sentimentalismo.
El plantel que comienza a armarse incluye aspirantes con carisma, elegidos por los dos mentores entre coincidencias, pícaras discrepancias y algún exabrupto escuchado al aire que Fabbiani (impecable de comienzo a fin) sorteó con altura. A Guevara parece tocarle la elección artística, mientras que Repetto aporta su ojo entrenado de gran productor. Todo, en definitiva, está por hacerse.
En cifras
- 10,5
puntos de rating
El debut del ciclo quedó segundo en su horario al perder con Dulce amor





