
Carlos Scazziotta murió a los 64 años
El actor cultivaba el humor ingenuo
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Carlos Scazziotta, que falleció ayer, a los 64 años, en esta capital a raíz de un cuadro de hipoglucemia, fue representante cabal de un humor ingenuo que tuvo un lugar preferencial en la TV de los años 60 y 70 y que, en su caso, se apoyaba en una formación circense recibida casi desde la cuna.
Aunque recorrió todos los escenarios de la comedia (el cine, el teatro de revistas y la pantalla chica, donde logró ganarse un espacio de reconocimiento popular), fueron personajes fieles a su origen, de cara pintarrajeada, nariz de botón rojo, pantalones remendados y zapatones, los que más se destacaron a lo largo de su carrera.
El más conocido de todos fue aquel payaso de mirada lánguida y gesto distraído que movía un perrito de trapo al llamado de "Salta Violeta", fruto seguramente de todo el aprendizaje que recibió en el circo, un ámbito que vivió como natural porque allí trabajaba su familia. Fue en una de esas carpas en las que debutó cuando sólo tenía cinco años.
De rostro inocente y un físico robusto que no le impedía desplegar su destreza de clown y acróbata, Scazziotta fue uno de los integrantes del equipo que acompañó a otra gran figura proveniente del circo, Pepe Biondi, en su celebrado ciclo humorístico de la década del 60.
A partir de allí nunca abandonó la comedia y el humor. Fue uno de los más populares compañeros de José Marrone en su circo televisado, formó parte de "Los Campanelli" y de "La tuerca", además de otros ciclos cómicos, y paseó su figura de muchachote cándido siempre expuesto a la broma o al clásico cachetazo de las rutinas circenses en los repartos de films sin demasiadas pretensiones ("Los chiflados del batallón", "Titanes en el ring", "Los bañeros más locos del mundo") y muchos espectáculos revisteriles.
Volvió al circo encabezando una compañía en la que procuraba reverdecer a su personaje más popular, el de "Salta Violeta", hasta que primero el incendio de su carpa y, más tarde, varios problemas de salud agravados en los últimos tiempos lo alejaron, desde fines de la década del 80, de la actividad profesional.
Los restos de Carlos Scazziotta, que estaba casado desde 1970 con Diana Catillana (también proveniente de una familia de artistas de circo) y tenía dos hijos, serán inhumados hoy, a las 11, en el Panteón de Actores de la Chacarita.




