
Un gran guitarrista y profesor
El músico de 75 años habla de sus giras, su nuevo álbum y la escuela de música que dirigirá
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El aire patriarcal se ha venido acentuando en los últimos años y su aspecto denota esa dorada madurez que transmite desde su guitarra. Walter Malosetti enfrenta, con sus 75 años recientemente cumplidos, varias propuestas simultáneas.
En efecto, acaba de lanzar su quinto disco Palm , por el sello MDR Records, abrirá en octubre la Escuela de Música Walter Malosetti, prepara una serie de actuaciones en Madrid y Barcelona para mayo del año próximo y ya está en impresión su libro Método de guitarra de jazz , donde descubre todos sus conocimientos en la materia.
Es difícil encontrar a un músico que reúna tantos proyectos, más aún cuando lo esperable sería un paulatino retiro en pos de una vida más sedentaria. Pues bien, Malosetti sigue activo en varios frentes que parecen ir alineándose detrás de sus deseos.
En su disco Palm aparece solitariamente con su guitarra, aunque lo presentará mañana, en Notorious, con Mariano Otero en contrabajo y Pepi Taviera en batería, con quienes armó el trío de swing más caliente de la ciudad.
Sobre este último trabajo (quedaron atrás las preguntas acerca de sus comienzos y su gusto desde siempre por esos tres guitarristas que marcaron su vida: Django Reinhardt, Oscar Alemán y Charlie Christian) comentó que para sentir que el disco estaba bien hecho necesitó de algún tiempo.
"Cuando lo terminé debí guardarlo un tiempo porque no estaba del todo satisfecho; creí que necesitaba de arreglos; luego, lo volví a escuchar y lo sentí muy cerca de mí. Fue una sensación rara, sentí como si hubiese logrado que mi música quedara plasmada por completo en esa grabación", admitió Malosetti. Por cierto, el disco contó con la valiosa colaboración de su colega, el guitarrista Ernesto Snajer. "Me tuvo mucha paciencia", agregó Malosetti.
La música de Palm , dedicado a su hermano mayor, Pedro Alfonso Lucas Malosetti, padre del guitarrista Raúl Malosetti, un luthier reconocido de guitarras, cuya marca de instrumentos era Palm, es muy íntima. "Tiene una actitud diferente de mis discos anteriores; es un trabajo que muestra la música que hago en ciertos momentos y, algo más, cómo la entiendo cuando estoy tocando solo; lo que me gusta enfatizar de cada pasaje, algo que no hago de igual manera cuando estoy al frente de un grupo y la propuesta es otra", explicó el músico, que cumplió 60 años de escenarios.
Su último disco muestra también que no es un músico osado. "Más bien, soy sensible; me gusta un acorde sostenido apenas por un vibrato y con eso soy muy feliz", dijo Malosetti, que preparó su show de mañana con la idea de un potente repaso por el nuevo disco y algunos temas que ya son "caballitos de batalla" de sus actuaciones.
Reapertura de su escuela
Durante la charla, Malosetti hizo algunas observaciones interesantes. "Si alguien no tiene swing, no es un músico de jazz. Una de las materias primas del jazz es el swing, que podría definir como la expresión rítmica", estimó el músico, que, además de este disco, está por lanzar el mes próximo la Escuela de Música Walter Malosetti.
En realidad es la reapertura de la escuela que el músico tuvo tiempo atrás. Situado en Senillosa 449, en Caballito, este proyecto ocupa buena parte de su tiempo. El guitarrista aseguró que los profesores serán instrumentistas de primera línea, "pero no todos darán clases de manera idéntica; algunos, harán clínicas, otros encabezarán clases magistrales, será todo muy flexible. Será una escuela que no cerrará en verano", añadió quien será director de la escuela.
El edificio está terminado y sorprenderá por la elasticidad con la cual se desarrollarán los cursos. Malosetti dijo que uno de los elementos de la escuela serán las "evaluaciones íntimas" de los alumnos en busca de que no pierdan tiempo. "Hay jóvenes que muestran mucha capacidad, a esos les daremos otros tratamientos. Con mi hijo Javier lo aprendí; yo quería enseñarle un tema nota por nota y cuando terminaba de explicárselo, él ya lo tocaba mejor que yo. No sé cómo hacía, pero todo lo aprendía muy rápidamente", recordó el guitarrista.
Actuaciones en Madrid
Dos frentes abiertos; el de su disco, que comenzará a presentar, y el de su escuela, no le quitan tiempo ni entusiasmo para trabajar en sus actuaciones en España, el año próximo. La idea es mantener el circuito que viene haciendo, hasta ahora en dos ciudades, Madrid y Barcelona, pero con el deseo de ampliarlo.
"Me va muy bien allá; no sé, siento que mi música es muy bien recibida por el público español, que, además, me hace sentir muy querido. Viajaré para mayo y mi idea sería hacer unos cuantos shows como músico invitado. Creo, incluso, que hay gente que me está esperando", agrega este hombre tocado por una de las virtudes menos conocidas en ciertos ámbitos artísticos, la modestia.
Cuando habla de su evolución, señala que ha sido poca. "Aprendí de tres guitarristas: Reinhardt, Alemán y Christian. Los estudié y ahí paré de aprender. Sigo disfrutando de un buen solo, como también de una armonización bien jazzística, como las que hicieron que amara esta música", dijo.
La transmisión
- Respecto de su labor académica, muy pronto estará en la calle su último libro, Método de guitarra de jazz , donde Malosetti puso sus sesenta años de escenario y la infinita cantidad de horas de aprendizaje y actuaciones. Es un trabajo que creó completo, pues aborda diferentes aspectos de la interpretación, como el armado de una cadencia, armonizaciones y rearmonizaciones, esquemas de sustitución y su uso; los sistemas tonal y modal y, por supuesto, las técnicas para desarrollar escalas. "Fue un trabajo en el que me ayudó mucho mi compañera de la vida, Sara. Fue su empuje el que me permitió sacar este trabajo", reconoció el guitarrista.




