El casamiento de Lali y Pedro Rosemblat: el look de los asistentes, el pacto de las fans y la particular invitación para los festejos
La cantante y el conductor dieron el sí hoy en una ceremonia que convocó a su círculo íntimo
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Luego de meses de rumores, este sábado Lali Espósito y Pedro Rosemblat se casaron. El sitio elegido para la ceremonia y la fiesta fue en una casona de la calle Carlos Calvo al 700, en el barrio de San Telmo. Si bien ambos habían mantenido en reserva el lugar y la fecha de la boda, el viernes por la noche el dato se filtró.
Tanto la cantante como el conductor de ciclos en el streaming Gelatina decidieron celebrar su boda con una ceremonia para su círculo íntimo. Así, los invitados que asistieron al festejo fueron: el actor Peter Lanzani; la cantante de Miranda! Juliana Gattas; la actriz Mery del Cerro; el cantante Dillom; y la exlegisladora Ofelia Fernández y su pareja, el conductor Marcos Aramburu, entre otros.
La ceremonia por civil se realizó alrededor de las 15 en los jardines de la casona.
San Telmo, un barrio que suele caracterizarse por la irrupción de turistas durante los fines de semana, tuvo este sábado una excepción cuando en la calle Carlos Calvo al 700, a partir de las 8, comenzaron a instalarse vallados y se desplegó un operativo de seguridad. El lugar elegido para el festejo es una antigua casona de uno de los barrios más antiguos de Buenos Aires y la encargada de la organización del evento es Claudia Villafañe.
Sorprendió que no hubiera fanáticos de Lali en los alrededores del lugar. La cantante tiene varios clubes de fans. Quizás, se relacione con el hecho de no querer invadir la privacidad de la cantante.
Majo Riera, la madre de la cantante, fue una de las primeras que llegaron a la casona. Un rato después se dejaron ver los demás invitados.
La elección del 31 de octubre tiene un guiño a su propia historia de amor: Espósito y Rosemblat se conocieron en una fiesta de Halloween. Aquella noche, la cantante había dejado de lado cualquier pretensión de seducir con el vestuario y había apostado al humor: fue disfrazada del meme de la Barbie despeinada y maltrecha que asegura que está bien. Un look descontracturado para un encuentro que, tres años después, encontraría su continuación frente al altar
En los alrededores de la celebración, uno de los detalles que llamaban la atención fue el despliegue de seguridad, con personal que se iba relevando para custodiar el lugar. El movimiento acompañaba el deseo de la cantante de preservar la intimidad de una jornada que quería compartir con los suyos.
Pero el cuidado de ese espacio también tuvo aliados entre sus seguidores. En los grupos de fanáticas circuló una consigna: respetar el pedido de Lali y evitar acercarse al lugar. Acostumbradas a acompañarla en recitales, estrenos y apariciones públicas, esta vez la propuesta era hacerle llegar el cariño de otra manera: darle espacio para disfrutar de su casamiento.
El escenario elegido también aportó su cuota de encanto porteño. Lali y Pedro celebraron en Casa Carlos, una antigua casa chorizo de San Telmo cuya fachada discreta apenas anticipa lo que guarda puertas adentro: un jardín de abundante vegetación y una galería que invita al encuentro. Allí, entre paredes de ladrillo a la vista, persianas antiguas y pisos originales recuperados, la boda encontró un marco cálido, con interiores que conservan el aire de una casa de familia.
La elección estuvo en sintonía con lo que la cantante había adelantado sobre el festejo. “Es todo muy tranqui, muy para nuestra familia, nuestros amigos, y para nosotros, para celebrar este amor”, había explicado. La casona, con sus materiales originales y el verde que se cuela en los espacios exteriores, acompañó esa búsqueda de una celebración cercana y personal.
Poco a poco fueron llegando invitados famosos y también amigos de la pareja que no están vinculados con el mundo del espectáculo. Cada invitado recibió en su correo electrónico un QR exclusivo que debían mostrar en la entrada para que les habiliten el ingreso.
Es la historia de un amor...
La historia comenzó a fines de 2023 cuando Lali empezó a encontrarse con videos de Rosemblat en las redes sociales. Por entonces, él ya era conocido por su trabajo como conductor, humorista y referente del streaming político, pero todavía no se habían conocido personalmente. Fue el algoritmo el que despertó la curiosidad de la cantante.

Durante una entrevista en Cortá por Lozano (Telefe), en junio de 2025, Lali recordó cómo empezó a interesarse por él: “Lo primero que dije cuando lo vi fue ‘qué buen mozo, qué inteligente’”, contó entre risas. Y reconoció que su curiosidad fue creciendo: “No lo seguía directamente, pero lo seguí un tiempito antes de que nos conociéramos. Había visto cosas de él y dije ‘mirá este churro’”. Y reconoció que incluso había consultado a conocidos en común para averiguar un poco más sobre él.
Pero lejos de esperar que Rosemblat tomara la iniciativa, fue ella quien dio el primer paso. “Yo le hice un comentario picante a algo que él había subido a las redes, algo gracioso. Nos mandamos un par de mensajes, pero en persona nos vimos bastante tiempo después”, recordó después durante una entrevista con Moria Casán en su ciclo de streaming.
“Me escribió ella y empezamos a charlar. Tuve una suerte bárbara”, reconoció Rosemblat más tarde. Y admitió que, de haber dependido de él, probablemente la historia habría tardado bastante más en comenzar: “No sé si me hubiera animado a escribirle”.
Informe de Nieves Otero




