Cuando el rock se pone romántico
Y un día, el rock se animó a cruzar esa frontera que lo separaba de la música melódica; de Iván Noble a Vicentico, cada vez hay más casos
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Diez, quince años atrás, nadie se hubiera atrevido siquiera a pensar en la posibilidad de que Soda Stereo grabara un tema de Palito Ortega, o que Luis Alberto Spinetta cantara la cortina musical de la telenovela del prime time televisivo; mucho menos que Charly García o el Indio Solari entonaran sin sonrojarse públicamente algunos versos de Nino Bravo o Alberto Cortez.
Pero los tiempos cambian y por estos días el rock y el pop local les extendien la mano a la canción melódica y al bolero como nunca antes, y este cruce inesperado busca ganarse un capítulo propio en la historia del género.
Como en muchas otras cuestiones, quizá Café Tacuba haya sido el grupo que dio el primer paso en este cruce de estilos, al menos en América latina.
Cuando en 1996, la banda cruzó con decisión tolteca las fronteras mexicanas con su avalancha de éxitos, recuperando algunas de las canciones que escuchaban de rebote en su infancia (entre ellas "Cómo te extraño", de Leo Dan), rompió una barrera que en el rock argentino se construyó durante décadas, cimentada por posturas éticas y estéticas, y también por prejuicios.
Diez años atrás, Babasónicos marcó el camino con Infame, su álbum más romántico y meloso. Por entonces, Dárgelos, fiel a su estilo provocador, teorizaba: "Una canción como «Hipocresía», de Los Pasteles Verdes, me parece genial. Como algunos temas de José Luis Perales, de María Marta Serra Lima y el Trío Los Panchos, es música popular que todos tenemos dentro de la cabeza. Pertenecen a nuestro background de influencia sudamericana. Y nosotros combinamos eso con el rock".
Sin embargo, en los últimos tiempos y más allá de que Babasónicos acabe de editar un disco bautizado Romantisísmico, Vicentico se instaló como el estandarte de este fenómeno: cantó "Paisaje" de Franco Simone para la película Viudas, grabó "Sabor a nada" de Palito Ortega y "No te apartes de mí", de Roberto Carlos, y todas las noches de la última temporada televisiva sonó en Farsantes con su versión de "Puro teatro", de Tite Curet Alonso.
"Lo mío es como un melódico, pero con perversión", decía sobre el tema el mismo Vicentico, un año atrás. "A mí me gusta jugar a dos puntas con eso, lo que pasa es que después me preocupo si no se ve la perversión de lo que hago."
Algo de esa perversión de la que habla la voz de los Cadillacs hay también en el EP grabado por Miranda! en 2006, ¡Quereme! (Tributo a las telenovelas). Allí, Ale Sergi y Juliana Gattas registraron con las mismas dosis de ironía y pasión los temas "Quereme... tengo frío" (de Piel naranja), "Una lágrima sobre el teléfono" (de Una voz en el teléfono) y "La extraña dama".
Y faltaba Julio Iglesias
A fines de año, el último en sumarse a la lista fue Iván Noble, que en su nuevo álbum, Pistolas al amanecer, incluyó una versión de "Me olvidé de vivir", de Julio Iglesias. "Los chicos sub 25 me escriben y creen que la canción es mía. No conocen el tema y probablemente tampoco conozcan a Julio Iglesias. Es un hermoso malentendido", cuenta el ex cantante de Caballeros de la Quema.
"En mi casa nunca se escuchó Julio Iglesias, pero por ahí sí en lo de mi tía, en lo de mi abuela, en las casas de los padres de mis primeras novias. Cuando escuché por casualidad este tema, me di cuenta de que lo sabía de memoria. Ésa es la magia de las canciones hiperpopulares", asegura Noble.
–Imagino que es un tema que jamás hubieras pensado cantar en Caballeros de la Quema...
–No, pero con el tiempo uno va teniendo menos pruritos en la mochila. Yo por ahí no tengo discos de Julio Iglesias ni de Palito Ortega ni de Roberto Carlos, pero creo que si un artista sigue siendo popular durante cuarenta años, se merece un respeto. Ser popular no es un mérito artístico en sí mismo, pero ser un clásico, del género que sea, sí lo es. No creo que Mambrú sea clásico, por más que haya sido muy popular, pero Julio Iglesias es un clásico.
–Tu versión tiene un comienzo casi "dylaniano". ¿Lo pensaste así o la canción te lo pidió al grabarla?
–Durante un tiempo cantaba la canción con la viola, en sobremesa con amigos y me terminó gustando mucho. Cuando me puse a grabar el demo, me dije: "Ya que vamos a ser sacrílegos, ¿por qué no hacerla en plan Dylan?". Y la pensé así, como si fuera "Knocking On Heaven’s Door". Cuando se la mostré a un amigo, me dijo: "Te van a saltar a la yugular". Pero eso es nada más que para el gueto rockero, y la verdad es que, ¿quién es uno para no grabar una canción tan hermosa como ésta?


