
Björk: "Es mi proyecto más complejo"
A los 45 años, la cantante islandesa más exótica del pop mundial vuelve a inventarse con un proyecto ambicioso, naturalista y tecnológico
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MANCHESTER, Inglaterra.- En una de las canciones que Björk tocó en el Festival Internacional de Manchester (el 30 de junio), las líneas de bajo eran como ataques de rayos artificiales que provenían de una bobina Tesla que estaba dentro de una jaula. En otra, un enorme artefacto de acero inoxidable y aires victorianos, el sharpsichord -un poco caja de música, otro poco arpa y otro poco gramófono- utilizaba un barril giratorio para reproducir un profundo contrapunto repiqueteante.
Para otra de las canciones, cuatro péndulos de tres metros se balanceaban en una secuencia manejada por computadora para arrancar figuras como las de un arpa. Un gameleste -una celesta con barras de bronce similares a un gamelán, reemplazando las habituales notas de confites de cuentos de hadas- y un órgano de tubos portátil, ambos controlados de manera remota, tintineaban y sonaban repetidamente en todo el escenario. Un coro errante de 24 mujeres, vestidas con capas de lentejuelas y lamé dorado, el coro Graduale Nobili, cantaba armonías densas en cascadas detrás de Björk, la siempre sorprendente compositora islandesa. Con una peluca frisada y un traje brillante que de un lado era una bata y del otro un vestido mini, Björk presentaba su nueva colección de canciones de impronta científica, Biophilia , del disco que lanzará en septiembre.
Esto ocurrió en el concierto estreno del álbum, contratado para la apertura y cinco presentaciones adicionales del festival. El recital de Björk se realizó en un edificio tipo depósito circular (el Campfield Market Hall) que ahora utiliza el Museo de Ciencia e Industria de Manchester; unos 1800 fans se apiñaron alrededor de unas modestas barreras de soga, a sólo unos metros de los músicos.
Más allá de la puesta en escena íntima y los instrumentos exóticos, como el sharpsichord y el arpa de péndulo, el concierto en sí -junto con el álbum venidero y el sitio web- está entre los aspectos más normales del nuevo proyecto de Bjork que creció rápidamente con los medios. Hoy, Biophilia ha reunido no solamente a Björk y sus colaboradores del estudio de grabación, sino también a lutieres, diseñadores de aplicaciones para teléfonos inteligentes, científicos y un musicólogo.
"No era mi intención que creciera tanto", dijo Björk con un orgullo arrepentido, en una entrevista antes de la presentación. "Es el proyecto más complejo que haya hecho jamás. Hubo como 500.000 millones de mails y reuniones". Lo cierto es que, desde un principio, las canciones de Biophilia tuvieron un fin muy ambicioso: unificar la música, la naturaleza (según la describe la ciencia) y la tecnología.
Ciencia y juego
Biophilia es un posible paradigma del álbum del siglo XXI, le da la bienvenida a la interactividad de Internet, y aprovecha el poder y la flexibilidad de los dispositivos que incorporan video, audio y control del usuario, más allá del botón de reproducir.
Las canciones también se lanzarán en forma de aplicaciones para el iPad y el iPhone, que se van a vender como módulos de una aplicación mayor, el disco. (Los desarrolladores todavía no decidieron si las van a reprogramar para que también funcionen con Android.) Además de gráficos animados, algunos de los cuales se mostraron en pantallas de video durante el concierto, las aplicaciones cuentan no sólo con el análisis detallado de las canciones -incluida la notación musical convencional y la de concepción nueva-, sino también con excursiones a través de la música en forma de juego, visiones de fenómenos científicos y la posibilidad de usarlas como instrumentos musicales en sí mismos. Los oyentes pueden escuchar una canción, ver su estructura, tocar al mismo tiempo o desarmar algunas canciones por completo y convertir sus componentes en algo totalmente nuevo.
"Lo que está haciendo Björk se percibe mucho como si fuera el nacimiento del cine o de la ópera", comentó Scott Snibbe, un artista multimedia y reconocido desarrollador de aplicaciones que estuvo a cargo del proyecto Biophilia y cuyo estudio creó tres de las aplicaciones del álbum. "Estamos entrando en la era de la interactividad. Los medios pasivos y unidireccionales se van a convertir en un paréntesis dentro de la historia de la humanidad. Björk tenía un concepto unificado y cerrado, en el que todo estaba interconectado: la música no era predominante; la imagen no era predominante; la interactividad no era predominante; todo funcionaba en conjunto igual que en una película o una ópera."
Por ejemplo, la bobina de Tesla en el escenario, para la canción "Thunderbolt", tiene su equivalente digital en una aplicación que les permite a los usuarios hacer sonidos gesticulando para dibujar rayos -o espirales o puntos o polígonos- en la pantalla táctil. Algunas de las aplicaciones se pueden producir en señales MIDI que pueden liberar cualquier sonido de la biblioteca de un músico, permitiéndole al usuario aplicar las interfaces y los elementos musicales de Björk para crear una música que suene completamente diferente. A su vez, el formato de aplicaciones le permitirá a Björk agregar material al disco una vez que se haya lanzado; la aplicación visualiza el álbum como una galaxia, y cada canción es una constelación adicional.
Biophilia también comprende presentaciones en ocho ciudades durante los próximos dos años, que, como el proyecto comenzó con un propósito pedagógico, incluyen programas de educación musical para niños. Desde que ella estudiaba música en los años 70, antes de comenzar a tener un nombre entre las bandas punk islandesas, Björk había estado pensando en una educación musical que fomentara la creatividad en lugar de la repetición de memoria y mirara más allá de los modelos clásicos europeos.
"Tenemos que construir sobre otras cosas que no sean solamente escalas mayores y menores", explicó. "Existen cien tipos diferentes".
El álbum cobró forma a través de distintos impulsos. Björk, de 45 años, había finalizado su contrato con una discográfica grande, lo que la liberaba para reinventar su carrera; estaba cansada de hacer giras; tenía juguetes electrónicos nuevos, incluido un instrumento que hace sonidos moviendo bloques de diferentes formas a lo largo de una superficie plana, llamado Reactable, y un dispositivo de juego Nintendo conectado a una variedad de patrones musicales; y, como compositora que con frecuencia ha escrito letras sobre fenómenos naturales, tenía aspiraciones mayores.
"Lo que siempre quise hacer era reconectar la musicología con la naturaleza -contó-. Siempre quise lograr que las líneas de bajo se comportaran como la fuerza de gravedad".
Biophilia tiene canciones sobre cristales, materia oscura y los orígenes del universo. Las estructuras musicales reflejan la temática, como en "Virus", en la que las partes internas de contrapunto se multiplican a medida que el virus vence las defensas de su propia célula huésped.
La influencia punk
En un principio, Björk quería hacer que Biophilia tuviera una ubicación específica: una casa con 10 habitaciones, una para cada canción, lo que derivó en la idea de hacer un corto en tres dimensiones para cada tema que iban a ser dirigidos por el director francés Michel Gondry, frecuente colaborador. Escribieron todos los guiones y buscaron financiamiento, recibiendo a menudo la respuesta de que el proyecto era demasiado esotérico, pero luego Gondry se alejó durante varios meses para editar El avispón verde . Al mismo tiempo, llegó el iPad, y Björk dice que se dio cuenta de que "era mucho más fácil ponerlo en un iPad que construir todo y filmarlo".
Björk estaba trabajando sin el adelanto financiero de un sello grande. Con frecuencia, ha reinvertido la mayor parte de lo que ganó con cada álbum en la grabación del siguiente; "Si estoy en cero, estoy feliz", dijo. Usó el millón de coronas suecas (unos 160.000 dólares) que ganó en el 2010 con el premio Polar de la Fundación de Música Sueca para construir los instrumentos que se imaginaba para el disco -los péndulos, el gameleste-, tanto por los sonidos como por la presencia visual. Los péndulos utilizan la gravedad y los instrumentos de madera brindan un contraste para los sonidos electrónicos incorpóreos.
Los desarrolladores se ofrecieron a tratar las aplicaciones de Björk como si fueran propias: a crearlas en caso de que luego hubiera ganancias que se repartirían de manera equitativa. "Así hacíamos las cosas en la época del punk -explicó Björk-. Todos trabajaban gratis y, después, si se ganaba algo, se repartía 50 y 50." Las aplicaciones proporcionan más cartografía de la música y la ciencia. "Solstice", por ejemplo, es una representación geométrica de las órbitas concéntricas del sistema planetario que crean el solsticio. Pero cuando se arrastra el sol verticalmente, la imagen se convierte en algo que parece un arbolito de Navidad, con los planetas haciendo de los adornos; después de todo, la Navidad está cerca del solsticio de verano.
En el espectáculo, cada canción fue presentada por la rimbombante voz grabada de David Attenborough, el científico naturalista inglés conocido por sus documentales para la BBC, quien revelaba el título de la canción y lo unía a un fenómeno científico y a una lección musical: "«Hollow», ADN, ritmo".
Si bien los temas nuevos apuntan a ser educativos, están lejos de ser cancioncitas infantiles. La música es más bien espeluznante e intrincada, llena de compases oscilantes que se alejan de la intención de ser pegadizos como los de temas más viejos que también se tocaron en el recital: "Isobel" y "Hidden Place". Las canciones nuevas yuxtaponen texturas merodeadoras de coro y órgano de puntillismo escaso y repentinas erupciones de tamborileos breakbeat; todo dispuesto en oposición a las melodías idiosincrásicas de Björk: concisas y sostenidas, que pausan inesperadamente y luego serpentean hacia arriba y despliegan un gemido de lamento.
La vuelta de tuerca final es que a pesar de todas las superestructuras cerebrales y tecnológicas de Biophilia , la relación de Björk con los temas científicos no deja de ser meramente clínica. "Moon", que supuestamente habla de las fases lunares, es un ciclo de amenaza y renacimiento. "Virus" es como una seducción: "I'm waiting for you, I'm starving for you" (te estoy esperando, estoy hambrienta de vos), canta Björk. Y en "Hollow", parada bajo imágenes de hélices de ADN, canta su propia versión de cuál es el impulso del material genético de las células: "I yearn to be loved" (?Anhelo ser amada'). Al final de cuentas, entre todos los conceptos y artefactos, Björk mantuvo las cosas dentro del ámbito de lo personal.
LA CANTANTE EN PERMANENTE MUTACION
DEBUT (1993)
HOMOGENIC (1997)
MEDULLA (2004)
BIOPHILIA (2011)



