
Bahiano recorre la música argentina
"MP3, Música para el tercer milenio" , programa documental sobre música argentina. Conducción: Bahiano. Producción periodística: Lucas Hernández. Producción ejecutiva: Mara Ferrante y Rafael Veljanovich. Producción general: Luciano Olivera. Los sábados, a las 21.10, por Canal 7.
Nuestra opinión: bueno
En medio de los vaivenes a los que es sometido como presa eternamente codiciada por el gobierno de turno, Canal 7 ha logrado en los últimos tiempos el milagroso atributo de alcanzar cierto desarrollo y continuidad en una temática que el resto de las emisoras de aire ni siquiera tuvo en cuenta: la posibilidad de hacer camino por la Argentina y llevar adelante una serie de iniciativas documentales con los viajes a través de nuestra geografía como eje.
Así, "MP3" sigue la ruta abierta por ciclos como "Km a km", pero con un propósito más específico que, entre otras cosas, explica la aparición de Bahiano en su primera experiencia como conductor.
En su primer capítulo, el ciclo dejó bien en claro que su aspiración es establecer líneas de continuidad entre el pasado, el presente y el futuro de las expresiones musicales nativas de cada región. Que todos los esfuerzos se hayan puesto en fortalecer esa idea, evitando los siempre latentes riesgos de dispersión, no es un mérito menor.
Con un compromiso que hace suyo el afán documental del ciclo por más que en apariencia muestre una postura rígida, Bahiano ratifica en los hechos lo que dijo anteayer en estas páginas: que su participación en "MP3" nació de la curiosidad que parece caracterizar todo lo que hace. Así lo vemos en el camino, saliendo en busca de lo que significa hoy el chamamé para la región mesopotámica y entrevistando sin prejuicios ni reparos, con bastante sentido común, a figuras históricas y valores que recogen el legado musical de esa tierra.
Ese recorrido se hace a través de una puesta en escena que aplica al género documental esa estética de clip y montaje rápido que a primera vista parece vanguardista, pero que de tan usada en los últimos tiempos ya corre el riesgo de exhibir a veces ribetes convencionales y dejarle al espectador un sabor de cosas ya vistas.
De cualquier modo, la elección de los testimonios es la muestra de un laborioso trabajo de producción; no es menos atrayente el modo en que los escenarios naturales y los paisajes elegidos para cada tramo de la búsqueda se integran espontáneamente a la charla y enriquecen la intención del ciclo de reforzar la identidad entre terruño y música.
Si por un lado estos hallazgos contribuyen a crear interés por lo que se ve, por otro "MP3" reincide en algunos vicios comunes en esta clase de iniciativas televisivas: exceso de fragmentación, ángulos y enfoques abandonados luego de apenas un esbozo, subordinación del contenido a los rígidos patrones del montaje hecho a toda velocidad.
Además, es difícil entender por qué Bahiano cierra esta travesía por la región mesopotámica después de ocuparse casi con exclusividad del chamamé. ¿No hay acaso en la región otras manifestaciones musicales de igual riqueza y tal vez más interesantes de descubrir y rastrear en sus orígenes y su continuidad como la chamarrita entrerriana, el rasguido doble, el valseado o el chotis misionero?
"MP3" se destaca por su trabajo visual y de compaginación de imágenes, pero muestra algunas deficiencias de sonido cuando en el bloque final se organiza un recital con los artistas que pasaron por el programa. Si Bahiano lo presenta como un concierto deliberadamente hecho para un programa de TV debería contar con mayores exigencias, algo que por lo demás ayudaría a que la propuesta fuera todavía más redonda. ¿Por qué no llevar adelante algún minirrecital con todas las de la ley que sirva para conocer en plenitud a los valores con mayores condiciones descubiertos en el camino? En el primer capítulo de "MP3" asomaron unos cuantos. No estaría de más conocer mejor a estas promesas de nuestra música nativa, en especial cuando desde las tandas publicitarias se promocionan los festivales folklóricos que Canal 7 transmite por estos días en los que las ciudades cambian, pero los artistas son casi siempre los mismos.




