
Jim Morris: “Hace 20 años el estado de la animación en el cine era bastante malo”
El presidente de Pixar estuvo en Buenos Aires y habló del presente y del futuro de un género clave en el mundo del entretenimiento
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Como si quisiese acompañar con decisiones cargadas de responsabilidad el inminente festejo de sus primeros 20 años produciendo largometrajes (el primero fue Toy Story, en 1995), Pixar creó hace pocos días el cargo de presidente para sus estudios de animación y asignó ese compromiso a Jim Morris, todo un experto en el mundo de la creación de esos mundos que viajan en la pantalla hacia el infinito y más allá. Antes de llegar a la compañía que concibió joyas como Ratatouille, Los increíbles y Monsters, Inc., entre muchas otras, trabajó en LucasFilm y allí manejó durante 10 años Industrial Light & Magic, la mayor usina del mundo en materia de efectos visuales. Uno de los primeros compromisos de su flamante cargo fue la visita que hizo esta semana a la Argentina. Aquí, Morris presentó ante la prensa y la industria local los próximos estrenos de la productora, mantuvo varias reuniones de alto nivel y hasta tuvo tiempo para disfrutar del polo. También habló con LA NACION sobre el presente y el futuro de la compañía que preside y del mundo del entretenimiento.
–¿Qué significa para usted y para Pixar este nuevo cargo?
–Cuando Disney adquirió Pixar, en 2006, John Lasseter y Ed Catmull se hicieron cargo también de la responsabilidad de llevar adelante todo el trabajo de los largometrajes animados de Disney y de la división Disney Toon. En todo ese tiempo, Ed, mi jefe y gran mentor, se planteó el objetivo de fijar el mejor escenario posible para que una nueva generación de creadores pueda desarrollar su capacidad en nuestros tres grandes estudios de animación: Disney Features, Disney Toon y Pixar. Por eso pensó en fortalecer un staff directivo a través del cual quede reflejado lo que pensamos del cine y establecer las condiciones para el futuro.
–Es muy raro terminar todo un año sin un solo estreno de Pixar. ¿Qué ocurrió?
–No lo teníamos planeado. Para nada. Nuestro plan original era estrenar Un gran dinosaurio a mediados de año, pero para ser honesto en un momento nos dimos cuenta de que la trama no funcionaba y tuvimos que empezar todo de nuevo. Fue una decisión muy dolorosa que nos costó mucho (tiempo y dinero) y hasta nos obligó a despedir a 50 personas. Pero al final todo eso nos sirvió para ratificar nuestra idea de que si no se puede hacer una gran película, lo mejor sería no hacerla. Hay que tener mucha convicción para eso. Ahora puedo decir que estoy muy orgulloso de lo que será Un gran dinosaurio. Es una historia muy austera y sencilla. Lo único que no se alteró fue el vínculo entre los dos personajes principales, un dinosaurio perdido que quiere volver a su hogar y un pequeño humano que se transforma en su amigo. Casi no hay diálogo, como ocurría al comienzo de WALL-E. Estoy seguro de que todos se van a sorprender.
–En 2015 ustedes festejarán los 20 años de su primer largometraje con dos nuevas películas.
–En verdad lo que celebramos es el estreno del primer largometraje de animación realizado íntegramente por computadora. Veinte años después presentamos Intensa-mente y Un gran dinosaurio. Sí, es una gran coincidencia festejar con Intensa-mente, una película que representa a Pixar en un 100%, original e innovadora en todo sentido.
–Con esas premisas Pixar creó películas y personajes memorables. Pero cuando eligió incursionar en territorio conocido (las historias de princesas con Brave, los dinosaurios) las producciones fueron conflictivas.
–Nuestra filosofía siempre se apoyó en la idea de elegir a un director y confiar en él para que lleve adelante en una historia sus ideas, su talento y su pasión. Por varias razones eso no funcionó con los responsables originales de esas dos películas y debimos pensar en otras personas, pero la premisa se mantuvo.
–¿Están más orientados hoy a las secuelas que a las producciones originales que siempre caracterizaron al estudio?
–Durante muchos años mantuvimos la idea de no hacer ninguna secuela de Buscando a Nemo y su director, Andrew Stanton, pensaba igual. Hasta que apareció una idea que realmente lo convencía de retomar la historia y todos creímos que valía la pena respaldarlo. También aquí nos propusimos respetar nuestros principios. Lo mismo ocurrió con Toy Story. Andrew, John Lasseter y Pete Docter habían sellado una especie de pacto para no volver a esa historia. Se había cerrado una trilogía perfecta. Pero apareció una idea irresistible y John dirigirá Toy Story 4. Es posible que en una secuela uno quede atrapado por ese entorno conocido, para bien o para mal, pero en medio de ese rompecabezas yo podría decirle que mis películas favoritas son El padrino II y El imperio contraataca. Sin hablar de Toy Story 2 y 3. Son dos caras del mismo fenómeno.
–¿Cómo se encuentra hoy la animación a gran escala en el cine?
–Si retrocedo el reloj y vuelvo al momento del estreno de Toy Story, diría que hace 20 años el estado de la animación en el cine era bastante malo. Desde entonces, con la ayuda no sólo de nuestras películas, sino a través de la evolución de la industria en general, vemos un florecer de la industria animada en general. Hemos vuelto a mostrar un perfil vibrante y muy abierto. Ideas como las que aparecen en Intensa-mente sólo son posibles de ser contadas a través de la animación. Mi visión del futuro es muy optimista.
–¿Para Pixar o para toda la industria del entretenimiento?
–Nosotros tuvimos mucha suerte. Nuestras películas tienen una gran aceptación y siempre funcionan muy bien. Creo que encontramos la fórmula para adaptarnos al modelo de gran evento en el que se transformó cierta experiencia de estreno en cine. Quizá las películas de producción intermedia estén bajando, pero esa tendencia se compensa con la TV, que ocupa ese espacio con grandes historias dramáticas. También está cayendo el mercado del video hogareño, pero en su lugar tenemos que prestarle mucha atención al crecimiento de los mercados internacionales. Allí está la próxima frontera.
Los próximos lanzamientos
Intensa-mente (Inside Out), de Pete Docter
Todo lo que pasa en el interior de la cabeza de una ?niña de 11 años: emociones y estados de ánimo en juego. Estreno en la Argentina: 18 de junio de 2015
Un gran dinosaurio ?(The Good Dinosaur), ?de Pete Sohn
Un pequeño dinosaurio separado de su familia emprende la vuelta al hogar en compañía de ?un chico transformado ?en mascota. Estreno: ?3 de diciembre de 2015
Lluvia de secuelas
De allí en adelante están confirmadas Buscando a Dory (16 de junio de 2016), Toy Story 4 (15 de junio de 2017), Cars 3 y Los Increíbles 2, estas últimas aún sin fecha de estreno
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