En un suburbio de Londres, un grupo de amigos resucitan a los Clash para conquistar el rock mainstream; llegarán por primera vez al país para el Planeta Terra, el 14 de noviembre
1 minuto de lectura'
"Nadie parece estar rebelándose contra nada en Londres", dice Alexander "Chilli" Jesson, bajista y una de las voces de Palma Violets. Y, aunque el plan revolucionario del grupo sea que la gente baile en los shows de rock, van por eso con un idealismo desenfadado que los convirtió en la última esperanza del rock inglés, ese tipo de banda que todo el mundo estaba esperando que apareciera. 180, su disco debut, salió en 2012 y dejó a toda la prensa inglesa extasiada y preguntándose si eran los nuevos Clash, los nuevos Oasis o los nuevos Libertines. Para la revista New Musical Express, "Best of Friends", el track que abre el disco, fue el mejor single del año pasado.
Hasta ahora, la historia de la banda tuvo la misma efervescencia de sus shows. Samuel Fryer y Jesson se conocieron hace un par de años en el festival de Reading, una ciudad a sesenta kilómetros al oeste de Londres. Estaban en uno de los campamentos, alrededor de una fogata, y Fryer estaba tocando en la guitarra sus propios temas. Jesson, que se sentía bastante desencantado con todas las bandas que había visto ese fin de semana, lo escuchó cantar y tuvo una especie de epifanía. "Lo vi tocar esas canciones tremendas y pensé: «Este chabón es un genio»", contó Chilli. Entonces se acercó y le ofreció ser su manager. "Después me di cuenta de que no es un genio, pero escribe unas canciones buenísimas."
El proyecto de manejar su carrera fracasó enseguida, así que terminaron armando una banda sumando a Peter Mayhew en teclados y a William Doyle en la batería. Jesson, que sólo sabía tocar la guitarra, se convirtió en el bajista del grupo aprendiendo a tocar el instrumento con las canciones de Fryer, los dos se hicieron cargo de los micrófonos y unas semanas después estaban tocando en los pubs de Lambeth. Mezclando garage rock con gestos de brit-pop clásico, se ganaron su público a la antigua, siguiendo sus propias reglas: evitaron el circuito cool de boliches de Londres y armaron su propia escena desde Lambeth, con shows eufóricos y caóticos, en los que sus Jesson y Fryer rebotan de forma maníaca por el escenario e invitan a los fans a subirse. Harry Violent, un limado que está a cargo del merchandising de la banda, suele abrir los recitales con un sermón a favor del rock y tirándose al público desde el escenario.
El agosto dieron otro gran paso en su conquista del mainstream, cruzando el océano para debutar para la televisión norteamericana en el show de Jimmy Kimmel, como adelanto de la gira por Estados Unidos, México y Canadá que llevarán adelante durante septiembre y octubre. "En este momento, en Londres está de moda el dream-pop noventoso", dice Chilli. "No tenemos nada en contra de eso. Pero a mí me gusta la música con un poco más de… huevos."
Notas relacionadas
Planeta Terra Festival: vienen Beck, Travis, Lana Del Rey, Palma Violets y más
1Mariano Iúdica escupió a un conductor durante una entrevista
- 2
“La causa está frenada”: fue un famoso cantante, vivió un gran amor, pero tuvo un trágico final y hoy sus hijos piden Justicia
3Trabajó en Friends y en Beverly Hills 90210 y es hija de dos íconos de Hollywood: así está hoy Jennifer Grant
- 4
La postura de Zaira Nara luego de que Paula Chaves expusiera sus chats: “El tema no da para más”






