Rápidos y furiosos 8: mucha carrera, poca emoción
Nuestra opinión: buena

Rápidos y furiosos 8 es como un auto tuneado: tiene elementos de otros vehículos, alcanza mucha velocidad y se ve bastante ridículo, pero dar una vuelta puede ser muy divertido.
La nueva entrega de la serie ya no se parece a la película sobre picadas ilegales con la que comenzó su exitosa historia. Ahora es un pastiche en el que la trama no importa y todo es más grande e inverosímil. Vin Diesel interpreta a Dom Toretto, que maneja rápido y choca cosas, mientras intenta actuar emociones profundas con su acotada gestualidad. Jason Statham y Dwayne Johnson hacen una dupla que invita a imaginar la fabulosa comedia familiar y hasta romántica que podrían protagonizar. Además vuelve el genial Kurt Russell y se suman Scott Eastwood y Charlize Theron, una perfecta villana gélida. Hay escenas de acción que entusiasman, pero también chistes y momentos dramáticos tan ridículos que causan gracia. Un mayor protagonismo de los autos corriendo en todo su esplendor y no siendo destruidos hubiese sido más satisfactorio. Pero la última y espectacular persecución sobre hielo genera suficiente adrenalina para hacer que el viaje haya valido la pena.
- 1
Agustín Palleres Yoffe: trabajó en TV y en publicidad, pero se enfermó y cumplió un sueño que todos le decían que era imposible
2Por qué Jason Statham es el actor que nunca nos defrauda
3“La Cristo mujer”: un film controversial que en clave musical cuenta el ascenso del símbolo de un movimiento religioso
4Premios Oscar 2026: quién ganará el premio a Mejor actor y por qué






