
Noruega, un país con mucho para contar
El conocido como nuevo cine nórdico, en una selección integrada por veintiún cortos y largometrajes recientes
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Para conocer aquí la producción cinematográfica más reciente fuera de Hollywood, así como ocurre en buena parte del mundo, hay que hacer malabarismos. Si no es el cable, que dentro de su caos de canales y grillas horarias ofrece buenas sorpresas, o los festivales, que suelen rescatar obras valiosas, la sala Leopoldo Lugones sigue siendo una excelente alternativa.
Desde mañana, el Complejo Teatral de Buenos Aires y la Fundación Cinemateca Argentina, con la colaboración de la representación diplomática de Noruega en Buenos Aires, presentarán el ciclo Encuentro con el Nuevo Cine Noruego, integrado por once largometrajes y diez cortos, en copias de 35 milímetros, que conforman una síntesis de la conocida como "nueva ola" del país nórdico, que se dio a conocer al público con el nuevo milenio, en particular a partir de 2003.
"Muchos asocian el cine noruego y el nórdico en general con el extendido uso del paisaje como elemento narrativo, acompañado por una exquisita fotografía y buena música. Otros consideran que nuestro arte fílmico está anclado en el drama burgués de Henrik Ibsen y August Strindberg, pasando por Ingmar Bergman y hasta la línea Dogma danesa, impulsada por Lars von Trier. Ciertamente, aún se pueden encontrar muchos de estos elementos en nuestro cine, pero al mismo tiempo la nueva generación emplea otros medios, siguiendo, por ejemplo, la línea estilizada y surrealista influida por el sueco Roy Anderson y el norteamericano David Lynch. Así, también, han aparecido en nuestro cine géneros más establecidos como la comedia, el melodrama y la acción", ha explicado Jan Erik Holst, director ejecutivo del Instituto Noruego de Cine.
La oportunidad de ver cine noruego en la Argentina es todo un acontecimiento, ya que hace tiempo que no se estrena una película de dicho origen en salas comerciales, mientras que la producción crece permanentemente.
Mañana se proyectará el corto de ficción fantástica Sniffer (2006), de Bobbie Peers, ganador de la Palma de Oro en el Festival de Cannes, seguido por el largometraje Cuentos de cocina (2003), de Bent Hamer, cineasta que llegará a la Argentina tras su reciente participación en Cannes para presentar su obra acerca de una supuesta investigación de la rutina alimentaria de los hombres solteros en un pueblo de su país en la década del 50 (a las 14, 17 y 20).
Para el jueves fueron programadas Fearless (2003), de Therese Jacobsen e Hijos (2006), de Erich Richter Strand, acerca de un joven que descubre que en el natatorio donde trabaja un hombre abusa de menores y de su manera de resolver la situación más allá de la pertinente denuncia, película que participó en el Festival de San Sebastián (a las 14.30, 17, 19.30 y 22).
El ciclo continuará el viernes, en los mismos horarios, con Cool & Crazy (2000), de Knut Eric Jensen, un extenso testimonio acerca del coro masculino de Berlevag durante su tour por los Estados Unidos, que fue ganador del premio al mejor documental del Festival Internacional de Chicago; Medium Raw (2005), de Mosten Havland, y Vecinos (2005), de Paul Sletaune, que trata de un hombre al que las vecinas del título invitan a su departamento, tras lo cual su vida cambiará por completo (el sábado).
El domingo se verá Hawai, Oslo (2004), de Erik Poppe, la historia del día más caluroso del año en la ciudad de Oslo, y un grupo de personajes que se cruzan sin conocerse; Love Game (2003), de Gathe Estajen y Marte y Venus (2007), de Eva F. Dahr, que trata, según su autora, de cómo mantener el amor en medio de la agitada vida cotidiana (el 10) y La puerta no se cerró (2000), de Jens Lien, y Beso de invierno (2005), de Sarah Jonson (el 11).
En los cuatro últimos días se verán The Fable of the Leaf (2007) y Uno (2004), de Aksel Hennie (el 12); Al fin y al cabo (2003), de Torbhorn Skarild y Música para bodas y funerales (2002), de Unni Straume (el 13); Los mejores mueren jóvenes (2002), de Hans Peter Molland, y Ole Bull-El conquistador del cielo (2006), de Aslak Aarhus (el 14) y, finalmente, los cortos Partido en casa (2004), de Martin Lund y Hommage to Leo the Lion (2004), de Marianne Heske, un muy breve homenaje al símbolo de la MGM, así como Elling (2001), de Petter Naess, esta última recordada por haber logrado una candidatura al Oscar como mejor película hablada en idioma no inglés.
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