
Perdió Milosevic, pero se aferra al poder
Pese a que la oposición asegura que Kostunica ganó en primera vuelta, el presidente se niega a aceptar los resultados
1 minuto de lectura'
BELGRADO.- En una decisión que agravó la crisis política en Yugoslavia, el presidente Slobodan Milosevic desafió las presiones internacionales para que dejara el poder tras su derrota en las elecciones del domingo último y convocó a una segunda vuelta contra su rival, Vojislav Kostunica.
La Comisión Electoral Federal anunció ayer que Kostunica obtuvo el 48,22% de los votos el domingo último, frente al 40,23% de Milosevic, con lo cual debería celebrarse una segunda vuelta el 8 de octubre.
El anuncio intensificó la crisis política yugoslava, ya que la oposición -al igual que las principales potencias occidentales- afirma que Kostunica ganó la primera consulta y ha rechazado participar en el ballottage contra el denominado "hombre fuerte" de los Balcanes.
"Es una oferta que debe y tiene que ser rechazada, porque es insultante para todos los ciudadanos de este país que votaron", señaló Kostunica en una declaración escrita al hacerse pública la segunda vuelta electoral.
"Estamos hablando de un fraude político y un flagrante robo de votos. No hay ninguna razón, ni moral ni política, para aceptar que la voluntad electoral de los ciudadanos sea ridiculizada de esta manera", prosiguió.
No obstante, indicó que la oposición debería evitar "acciones irresponsables que podrían provocar tensiones dentro de la sociedad, las cuales podrían llevar a consecuencias indeseadas".
"Esto es obvio y lo defenderemos mediante vías de no violencia", destacó. "El pueblo le ha dado su "no" político a Milosevic y a sus políticas. Nuestro primer deber es mantener ese veredicto."
Kostunica se presentó como el candidato de la Oposición Democrática Serbia (DOS), una coalición de 18 partidos medianos y pequeños que por primera vez enfrentó en forma conjunta a Milosevic, que lleva doce años en el poder, primero como presidente de la república de Serbia y luego a la cabeza de la Federación Yugoslava (conformada por Serbia y Montenegro).
Durante su gobierno, el país sufrió un duro proceso de secesión (las repúblicas de Eslovenia, Croacia y Bosnia-Herzegovina se declararon independientes) que llevó a desgarradoras guerras caracterizadas por la limpieza étnica emprendida por los serbios.
El año pasado, la política represiva de Milosevic contra la mayoría de origen albanés de la provincia serbia de Kosovo llevó a la OTAN a lanzar una campaña de bombardeos hasta lograr la retirada del ejército serbio. Hoy la provincia está bajo administración internacional, y el Tribunal Penal de La Haya acusó al presidente yugoslavo de crímenes de guerra.
En los dos días siguientes a las elecciones -las primeras en que los yugoslavos votaron directamente a su presidente- cientos de miles de personas protestaron en Belgrado y las principales ciudades por la falta de resultados y exigieron al mandatario que aceptara su derrota.
Más protestas
Anoche, una enorme multitud asistió a una manifestación en Belgrado en la que se coreaban lemas como "¡Estás acabado!" y "¡Slobodan, Slobodan, salva a Serbia y mátate!" "No habrá segunda vuelta, nosotros ganamos claramente en la primera", sostuvo Vladan Batic, coordinador de la DOS.
En un diálogo con la emisora radial de Belgrado Indeks, Batic llamó al pueblo a "permanecer en calma y resistir la provocación", al tiempo que advirtió sobre posibles "consecuencias trágicas". También apeló a los militares y a la policía y les pidió que se pusieran "del lado de la gente, no de individuos enajenados".
Otro dirigente de la oposición, Zoran Djindjic, señaló que la intención de Milosevic de pasar a una segunda vuelta demuestra que "hacemos frente a un enorme fraude y a la falsificación de resultados".
"Eramos conscientes de sus intenciones, pero tenemos firmes pruebas en nuestras manos y defenderemos la voluntad del pueblo hasta el final", agregó.
Silencio en el Palacio
Mientras tanto, el propio Milosevic se mantenía en silencio en el Palacio Presidencial de Belgrado, y la prensa oficialista optó por el mutismo.
Desde Moscú, el hermano de Milosevic, Boris, que es embajador yugoslavo ante Rusia, dijo que el jefe de Estado no es ningún monstruo empeñado en aferrarse al poder a toda costa.
"De surgir una situación en la cual tenga que dejar el cargo, lo dejará", aseguró.
Por su parte, un diplomático occidental dijo que a Milosevic lo tomó por sorpresa el vigor de la oposición, y que nunca pensó que podrían cerrar filas detrás de un candidato único.
"No es inconcebible que trate de hacerse el fuerte y aferrarse al poder", dijo.
1
2EE.UU., Israel e Irán intercambiaron los ataques más intensos desde el inicio de la guerra y se aleja un desenlace rápido de conflicto
3Los posibles escenarios que enfrenta Irán y la “falta de estrategia” de EE.UU., según el experto europeo Bruno Tertrais
- 4
Un analista internacional habló de la “guerra asimétrica” en Medio Oriente y explicó por qué es clave el estrecho de Ormuz

