Israel impidió celebrar el Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro
Italia presentó una protesta y convocó al embajador; autoridades israelíes alegaron que fue por “preocupaciones de seguridad por la continua amenaza de ataques con misiles” de Irán
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ROMA.- Al cumplirse un mes de la guerra en Irán, la policía israelí le impidió este domingo al cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca de Jerusalén y máxima autoridad católica, celebrar en forma privada la tradicional misa de Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro, un incidente “grave” que tiene lugar “por primera vez en siglos”, que enturbió el inicio de la Semana Santa para millones de católicos y creó gran revuelo internacional.
El canciller italiano, Antonio Tajani, que consideró “inaceptable” el impedimento, presentó una protesta formal del gobierno italiano y convocó al embajador de Israel para pedirle aclaraciones. La premier, Giorgia Meloni, no dudó en tachar al episodio como una “ofensa no sólo para los creyentes”.
El tema fue creciendo con el pasar de las horas, con diversos jefes de Estado y de gobierno solidarizándose con el cardenal italiano y criticando la actitud de Israel. El jefe de gobierno español, Pedro Sánchez, por ejemplo, condenó lo que consideró “un ataque injustificado a la libertad religiosa”; y el presidente francés, Emmanuel Macron, destacó que el incidente “se suma a la preocupante multiplicación de violaciones del estatuto de los Lugares Santos de Jerusalén”.
Al cabo de una jornada en la que desde Israel hablaron de “incidente desafortunado” y explicaron que la prohibición había tenido que ver con las preocupaciones de seguridad debido a los ataques iraníes, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, le puso un freno a las polémicas. Y anunció que había dado instrucciones “a las autoridades pertinentes” para que se le conceda al cardenal Pizzaballa “acceso pleno e inmediato a la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén”.
I have instructed the relevant authorities that Cardinal Pierbattista Pizzaballa, the Latin Patriarch, be granted full and immediate access to the Church of the Holy Sepulchre in Jerusalem.
— Benjamin Netanyahu - בנימין נתניהו (@netanyahu) March 29, 2026
Over the past several days, Iran has repeatedly targeted the holy sites of all three…
Todo comenzó por la mañana cuando, según un comunicado conjunto del Patriarcado latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa, “la policía israelí impidió” que el cardenal Pizzaballa, jefe de la Iglesia Católica en Tierra Santa, junto con el Custodio, monseñor Francesco Ielpo, entraran a la iglesia del Santo Sepulcro, en la Ciudad Vieja de Jerusalén, cuando se dirigían a celebrar la misa del Domingo de Ramos, de forma privada.
“Ambos fueron interceptados en el camino, mientras se dirigían en privado y sin ningún tipo de procesión o acto ceremonial, y se vieron obligados a regresar. Como resultado, y por primera vez en siglos, los jefes de la Iglesia no pudieron celebrar la misa del Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro”, denunció el comunicado.
“Este incidente sienta un grave precedente y atenta contra la sensibilidad de miles de millones de personas en todo el mundo que, durante esta semana, dirigen su mirada a Jerusalén”, subrayó el texto, que enseguida dio la vuelta al mundo y causó sendas reacciones en Italia.
“Los jefes de las Iglesias han actuado con plena responsabilidad y, desde el inicio de la guerra, han acatado todas las restricciones impuestas: se cancelaron las reuniones públicas, se prohibió la asistencia y se dispusieron los medios para transmitir las celebraciones a cientos de millones de fieles en todo el mundo”, también destacó.
“Impedir la entrada del cardenal y del custodio, quienes ostentan la máxima responsabilidad eclesiástica para la Iglesia Católica y los Santos Lugares, constituye una medida manifiestamente irrazonable y desproporcionada”, acusó.
“Esta decisión precipitada y fundamentalmente errónea, viciada por consideraciones inapropiadas, representa una desviación extrema de los principios básicos de razonabilidad, libertad de culto y respeto al statu quo”, remarcó.
“El Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa expresan su profundo pesar a los fieles cristianos en Tierra Santa y en todo el mundo por la imposibilidad de orar en uno de los días más sagrados del calendario cristiano”, concluyó, con tonos fuertes.
Más tarde, un comunicado de la policía israelí explicó que “desde el inicio de la operación Rugido del León y conforme con las directivas del Comando para el Frente Interno, todos los lugares sagrados de la Ciudad Vieja de Jerusalén han sido cerrados a los fieles, especialmente los que no tienen espacios protegidos, para salvaguardar la seguridad pública“. Y precisó que el pedido del Patriarca había sido examinado el sábado y que le habían aclarado que no podía ser recibido por esos motivos.

Tras instruir al canciller Tajani para que convocara al embajador de Israel, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, expresó su cercanía al cardenal Pizzaballa, al padre Ielpo y a los religiosos “a quienes las autoridades israelíes han impedido hoy celebrar la misa de Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro”, según un comunicado de Palazzo Chigi, sede del gobierno.
“El Santo Sepulcro de Jerusalén es un lugar sagrado de la cristiandad y en cuanto tal debe ser preservado y tutelado para la celebración de los ritos sagrados”, indicó Meloni, que fue más allá. “Impedir el ingreso al patriarca de Jerusalén y al Custodio de Tierra Santa y más aún en una celebración central para la fe como es el Domingo de Ramos, constituye una ofensa no sólo para los creyentes, sino para cualquier comunidad que reconoce la libertad religiosa”, disparó.
Quanto successo al Cardinale Pizzaballa e a Padre Ielpo è inaccettabile e offensivo. Bene la posizione, chiara e inequivocabile, del governo italiano.
— Matteo Salvini (@matteosalvinimi) March 29, 2026
Le hizo eco el vicepremier y ministro de Transportes, Matteo Salvini: “lo que le pasó al cardenal Pizzaballa y al padre Ielpo es inaceptable y ofensivo”, escribió en su cuenta de X. “Bien la postura, clara e inequívoca, del gobierno italiano”, sumó el líder de la Liga.
“Hubiéramos preferido una respuesta distinta, pero comprendemos la sensibilidad del mundo cristiano”, dijo por su parte Jonathan Peled, embajador de Israel ante Italia. En declaraciones a un programa de televisión, Peled destacó que el cardenal Pizzaballa había sido informado de que no estaba permitido ingresar a los lugares de culto por cuestiones de seguridad, pero que el cardenal “decidió no respetar nuestro pedido”.
En medio del revuelo, el embajador de Estados Unidos ante Israel, Mike Huckabee, respaldó al cardenal Pizzaballa: “las directivas del Comando del Frente Interno restringen las reuniones a 50 personas o menos. Los cuatro representantes de la Iglesia católica estaban muy por debajo de ese límite. Las declaraciones del gobierno de Israel indican que la prohibición de entrada al cardenal Pizzaballa a la Iglesia del Santo Sepulcro se tomó por motivos de seguridad, pero iglesias, sinagogas y mezquitas en toda Jerusalén han cumplido con la restricción de 50 personas o menos. Resulta difícil de comprender y justificar que se le prohibiera al patriarca la entrada a la iglesia el Domingo de Ramos para una ceremonia privada”, escribió en su cuenta de X.
My statement re Prohibiting the Latin Patriarch of entering Church of Holy Sepulcher on Palm Sunday:
— Ambassador Mike Huckabee (@GovMikeHuckabee) March 29, 2026
While all Holy sites in the Old City are closed due to safety concerns for mass gatherings including the Western Wall, Church of the Holy Sepulcher and Al Aqsa Mosque, the action…
Tras celebrar en la Plaza de San Pedro ante miles de fieles su primera misa de Domingo de Ramos, el papa León XIV, evidentemente al tanto del cortocircuito, aludió al tema.
“Al comienzo de la Semana Santa, con nuestra oración estamos más cerca que nunca de los cristianos de Medio Oriente que sufren las consecuencias de un conflicto atroz y, en muchos casos, no pueden vivir plenamente los ritos de estos días santos”, dijo.
“Precisamente, mientras la Iglesia contempla el misterio de la Pasión del Señor, no podemos olvidar a quienes hoy participan de manera real en su sufrimiento. La prueba que ellos atraviesan interpela la conciencia de todos”, añadió. “Elevemos nuestra súplica al Príncipe de la paz, para que sostenga a los pueblos heridos por la guerra y abra caminos concretos de reconciliación y paz”, pidió.
Al comienzo de la Semana Santa, con nuestra oración estamos más cerca que nunca, de los cristianos de #OrienteMedio que sufren las consecuencias de un conflicto atroz y, en muchos casos, no pueden vivir plenamente los ritos de estos días santos. Precisamente, mientras la Iglesia…
— Papa León XIV (@Pontifex_es) March 29, 2026
Por la tarde, el presidente de Israel, Isaac Herzog, llamó por teléfono al cardenal Pizzaballa para expresarle su “profundo pesar por el desafortunado incidente” ocurrido en la Ciudad Vieja de Jerusalén. “Aclaré que el incidente se originó por motivos de seguridad debido a la continua amenaza de ataques con misiles por parte del régimen terrorista iraní contra la población civil en Israel, tras incidentes recientes en los que misiles iraníes cayeron en la zona de la Ciudad Vieja de Jerusalén”, escribió Herzog en su cuenta de X.
Pizzaballa de todos modos celebró desde la Basílica de Getsemaní, al pie del Monte de los Olivos, donde rezó por Jerusalén ante un grupo reducido de personas.
Lo cierto es que para bajar la tensión, desde la oficina del premier israelí, Benjamin Netanyahu, aseguraron que “no hubo mala intención contra Pizzaballa, sino únicamente preocupación por su seguridad y la de su séquito”. “Dada la sacralidad de la semana previa a la Pascua para los cristianos de todo el mundo -agregaron-, los servicios de seguridad israelíes están elaborando un plan para permitir que los líderes religiosos celebren servicios en el lugar sagrado en los próximos días”. Horas más tarde y para aplacar las aguas, Netanyahu anunció que le había dado instrucciones a las autoridades pertinentes “para que permitieran al Patriarca celebrar los servicios religiosos según su voluntad”.
Por la mañana, en la homilía que pronunció en la misa de Ramos, ceremonia que comenzó como siempre con una procesión de palmas y ramas de olivo en la Plaza de San Pedro, León XIV también hizo un fuerte llamamiento a la paz. En un sermón en el que mencionó siete veces a Jesús como “Rey de la paz”, en un mensaje muy claro a quienes tienen responsabilidad política, recordó que Dios rechaza las oraciones de los líderes que empiezan las guerras y que tienen “las manos llenas de sangre” y que no se puede usar a Dios para justificar los conflictos.
“Hermanos y hermanas, este es nuestro Dios: Jesús, Rey de la paz. Un Dios que rechaza la guerra, al que nadie puede utilizar para justificar el enfrentamiento, que no escucha la oración de quienes hacen la guerra y la rechaza diciendo: «Por más que multipliquen las plegarias, yo no escucho: ¡las manos de ustedes están llenas de sangre!»”, indicó.
“Al mirarlo a Él, que fue crucificado por nosotros, vemos a los crucificados de la humanidad. En sus llagas vemos las heridas de tantos hombres y mujeres de hoy. En su último grito dirigido al Padre escuchamos el llanto de quienes están abatidos, de quienes carecen de esperanza, de quienes están enfermos, de quienes están solos. Y, sobre todo, escuchamos el gemido de dolor de cada uno de los que están oprimidos por la violencia y de cada víctima de la guerra”, siguió. E imploró: “Cristo, Rey de la paz, sigue clamando desde su cruz: ¡Dios es amor! ¡Tengan piedad! ¡Depongan las armas, recuerden que son hermanos!”.





