
Donde el rey Arturo recupera su idioma
Escocia y Gales tras el referendum del año último
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"Hay una minoría (incluido yo) que quiere una república independiente para Cornualles, pero la mayoría favorece un gobierno regional", escribe uno de mis informantes desde allá.
El "resurgimiento de las nacionalidades" ha tenido ya una espectacular salida con la autonomía recuperada por Escocia y Gales tras el referendum del año último (y desde entonces, las encuestas de opinión indican que el Partido Nacional Escocés ha sobrepasado al laborismo, con la ambición de recuperar la independencia).
Ahora, cuando el pueblo irlandés ha apoyado la primera propuesta concreta de Londres para la paz, desde que en 1921 le concedió estatuto de dominio, toda la realidad política del archipiélago británico ha dado un gran vuelco.
La nación hegemónica -la germánica Inglaterra- ha perdido terreno y, en una forma u otra, lo han recuperado las tres más importantes naciones celtas. Y ahí está el caso de Cornualles (o Cornwall, en inglés), mucho más débil y colonizada que las otras tres, pero decidida a hacer oír su voz.
Es pequeño: 3564 kilómetros cuadrados con 448.200 habitantes (censo de 1991) y ocupa la punta sudoeste de Inglaterra, en una posición muy importante estratégicamente. Su tipo racial más o menos puro es más moreno y más bajo que el de los ingleses propiamente dichos.
Su pasado está, como el de todos los pueblos celtas, lleno de poesía, hadas, fantasmas y leyendas. El rey Arturo habría muerto en Tintagel, donde quedan las ruinas del que sería su castillo, sobre el estuario del río Camel (de donde proviene Camelot) y se ha encontrado una antigua mesa redonda de piedra que parece confirmar la historia del monarca.
Los especialistas opinan que es muy probable que las "Profecías" de Merlín, el mago de la corte de Arturo, y la famosa historia de Tristán e Isolda hayan sido escritas primero en su idioma.
Idioma perdido y rescatado
Porque Cornualles tuvo, perdió y recuperó en parte su propio idioma, dato muy importante ya que, como dice el proverbio: "Den hop tavas yu den tyr" ("Un hombre sin su idioma es un hombre sin patria"). A estas palabras en "kernewek" (córnico) añadamos que su país se llama Kernow en su lengua.
Se dice que el idioma se perdió al morir Dolly Pentraeth (ver recuadro) en 1777, pero ella en verdad fue la última persona que sólo hablaba ése y no otro, y el último, que sabía también inglés, fue John Davey, muerto en 1891.
Algunas palabras se conservaban entre los pescadores y había ancianos que recordaban, de su niñez el recitado del "Credo".
Con estos y otros elementos y libros, Henry Jenner (nombre de bardo Owan Myghal) comenzó una obra de resurrección del idioma, sólo comparable con el renacimiento del hebreo operado por el tesón del profesor Eleazar Ben Yahuda (antes Perlman). Esto fue a comienzos del siglo. En la actualidad existen varias organizaciones dedicadas a ello.
"Hoy hay probablemente 600 personas que tienen buen conocimiento del idioma, otro tanto con un repertorio de frases, números, el Padrenuestro, nombres de lugares, etc. y miles que saben, al menos, algunas palabras.
"No se ha hecho ningún esfuerzo serio para contar a los hablantes del idioma y tres personas le darán seis opiniones diferentes (por lo menos).
El cálculo más justo es el de los exámenes; unos 60 se presentan cada año y quizá media docena logra la máxima calificación, pero hay varios que lo hablan fluidamente y a los que nunca se tomó examen.
"Parece poco, pero 25 años atrás apenas algunos más que diez hablaban con fluidez el kernewek". Alan Sandercock (nacido hace 20 años) es el primer niño que fue educado con el córnico como primer idioma desde los tiempos de Dolly Pentreath (hoy debe de haber docenas de niños que son, al menos, semihablantes)". (1)
Jenner, iniciado por el Gran Druida de Gales, reabrió en 1928 como gran bardo el olvidado Gorsedd, idéntico al Eisteffod galés.
Se trata de celebraciones que se realizaban cada año, en las que se competía en diversas disciplinas; cocina de platos típicos, artesanías, y una especial atención al concurso literario. El objeto era preservar la herencia cultural del país en literatura, idioma, música y artes. Está en relación con los que aún se realizan en Gales y en Bretaña.
Historia y política
San Piran (siglo VI), el santo patrono de Cornualles, fundó la Iglesia nacional, y, conquistada ya casi toda la actual Inglaterra por los anglosajones, el país conservó sus propios reyes.
El rey Athelstan de Wessex -definido con donaire por un informante como "prefascista" anglosajón- derrotó al rey Howell en 936 y conquistó gran parte de Cornualles, pero otra parte quedó libre hasta el reinado de Eduardo el Confesor, hace algo más de nueve siglos.
La Iglesia perdió también entonces su autonomía incorporada a diócesis inglesas (1050). La nobleza perdió tierras y poder, y Cornualles pasó a ser el primer país del imperio colonial inglés (Irlanda el segundo, desde la invasión de 1171).
Sin embargo, hasta hace cinco siglos, la mitad oeste del país mantenía su idioma y su personalidad y protagonizó una serie de alzamientos.
El primero fue el de Myghan el Herrero, que el 27 de junio de 1497 derrotó a los ingleses y llegó con sus tropas hasta los suburbios de Londres.
Fue finalmente vencido, pero muy poco después el país se levantó nuevamente apoyando las pretensiones del impostor Perkin Warbeck, que afirmaba ser el duque de York, Ricardo (IV), asesinado con su hermano, el rey por Ricardo III, su tío, en la Torre de Londres, catorce años antes. Murió ejecutado en 1499.
Ambos alzamientos tuvieron apoyo en Escocia, entonces independiente y enemigo secular de Inglaterra.
El tercer y último alzamiento se produjo en 1549, en que se exigió que se mantuviera su idioma en el culto (Enrique VIII había hecho obligatorio el uso del inglés). Si así hubiera sido, la lengua se habría mantenido. A final de cuentas, se logró el permiso... en 1932.
País muy rico en minerales (en 1860-1970 producía el 80 por ciento del cobre y el 40 por ciento del estaño mundial) vivió los tiempos más duros del nacimiento del capitalismo y gran parte de su población emigró a América y a Inglaterra. El PBI es de 30,1por ciento menor que en Inglaterra (1993).
Políticamente, Mebyon Kernow (Hijos de Cornualles) es la principal fuerza con un apoyo del 20 por ciento del electorado de la parte oeste (en el Este hay muchos inmigrantes ingleses).
Lo que reclaman: una universidad, personería económica dentro de la Unión Europea, banca propia en el Parlamento europeo, establecimiento de una oficina de desarrollo, derechos lingüísticos, etcétera.
En sus últimas elecciones, Cornualles votó a una laborista y a cuatro liberaldemócratas (uno de ellos, ex miembro de Mebyon Kernow), en un abierto rechazo al conservadurismo.
El laborismo, en tanto, ha lanzado la propuesta de regionalizar todo el sudoeste de Inglaterra uniendo a Cornualles con otros seis condados ingleses a lo que la región se opone. Y así está la cosa hoy (2) .
(1) Datos del profesor Paul A. R. Dunbar, de Gwilann Lyskerrys.
(2) De un extenso informe del señor Duncan N. Champion, del 29 de mayo último.




