
Acuerdo para extender la misión de paz de la ONU en Bosnia
En un intenso debate, el Consejo de Seguridad votó una prórroga hasta el 15 de julio
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NUEVA YORK.– En medio de acaloradas negociaciones y de una fuerte disputa entre Estados Unidos y la Unión Europea (UE), el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) decidió anoche prorrogar la operación de mantenimiento de la paz en Bosnia luego de que el gobierno norteamericano vetó inicialmente una prórroga a esa misión, en rechazo al funcionamiento de la nueva Corte Penal Internacional (CPI).
En una resolución adoptada por sus 15 miembros, el Consejo de Seguridad votó una prórroga de esa misión, que vencía anoche, hasta el 15 de este mes. De ese modo, la ONU logró salir de la impasse que se había generado ante la imposibilidad de alcanzar un acuerdo sobre una propuesta de Estados Unidos que buscaba obtener garantías de que sus soldados y funcionarios no serían juzgados ante la nueva instancia de justicia global.
Previamente, y en medio de una compleja situación, la UE se había negado a conceder poder de veto a Washington sobre las causas que juzgue el tribunal internacional y había condenado duramente al gobierno estadounidense por comprometer el buen funcionamiento de las misiones de paz.
La ONU intentó durante toda la jornada encontrar una salida para la continuidad de sus operaciones en Bosnia. Para ello, se evaluó de qué forma podría alcanzarse una solución alternativa a la propuesta estadounidense. El gobierno de George W. Bush exigía que por lo menos por 12 meses sus efectivos en misiones de paz gozaran de inmunidad ante eventuales juzgamientos.
“Buscamos la plena protección de nuestros cascos azules por intermedio del Consejo de Seguridad”, dijo anoche el vocero de la Casa Blanca, Ari Fleischer.
La demanda de Estados Unidos lo dejó virtualmente solo frente a la vasta mayoría de los miembros del Consejo, que respaldaron abrumadoramente el funcionamiento del nuevo tribunal.
El reclamo de Washington encontró una fuerte oposición entre los diplomáticos de la ONU, quienes advirtieron que, de ceder a esas exigencias, se alteraría “el espíritu” de la nueva instancia judicial.
Más temprano, en una reunión de embajadores de los 15 países miembros, la Unión Europea sostuvo que el pedido norteamericano violaba los estatutos de la CPI.
Llamamiento
Durante un debate en el Parlamento europeo, todas las instituciones comunitarias hicieron un llamamiento a la Casa Blanca para que adhiriera al tribunal y no alterara el funcionamiento de las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU.
Los Quince consideraron, asimismo, que la actitud de Washington podría “abrir una brecha” en las relaciones transatlánticas y tener “un efecto dramático en la fracturada comunidad de Bosnia”.
En ese sentido, el representante de las Naciones Unidas para Bosnia, el británico Paddy Ashdown, advirtió ayer que una retirada prematura de la misión de la ONU y de la policía internacional “significará un golpe muy duro para el proceso de normalización” en ese país de los Balcanes.
Asimismo, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, envió una carta al secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, en la que le expresa su preocupación por el futuro de las operaciones de paz de las Naciones Unidas.
Sin embargo, desde la UE se emitieron señales positivas para mantener en funcionamiento las operaciones en Bosnia aun sin Estados Unidos.
“Si la solución no se desbloquea en el Consejo de Seguridad, creo que podríamos estar listos para asumir la responsabilidad y cubrir el vacío”, dijo ayer Javier Solana, representante de Política Exterior de la UE.
Se cree que sin un acuerdo definitivo entre Washington y la ONU podría verse comprometida, además, la continuidad de otras misiones de paz cuyos mandatos vencen también este mes.
En el debate parlamentario de la UE, el secretario de Asuntos Europeos danés, Bertel Haarder, en nombre del Consejo, sostuvo que el flamante tribunal “es un importante hito desde la Segunda Guerra Mundial para que el mundo sea más pacífico y justo”, y el hecho de que Estados Unidos no lo apoye “puede erosionar su trabajo”.
“El gobierno estadounidense anda mal encaminado. Su rechazo a la CPI es una decisión equivocada que lamenta la UE”, dijo Haarder.
Para hoy se espera que los grupos políticos del Parlamento europeo voten una resolución en la que pedirán a Estados Unidos que adhiera al tratado que dio origen al CPI.




