Discriminación por el color de la piel
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A raíz de la celebración del Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, el Inadi, un organismo nacional que se encarga de recibir las denuncias por atentados de cualquier índole en esta materia, hizo conocer informaciones sobre la manera en que se responde en nuestro país frente a estas cuestiones.
"El principio de la segregación aparece a través de las acciones de quienes sitúan al «otro» como alguien diferente de «nosotros», se lo menoscaba y se termina por negarle sus derechos", señala este organismo en su informe. La segregación étnica, con un 18 por ciento de las denuncias, es la segunda causa de discriminación; una proporción casi similar afecta a las personas con distintos tipos de discapacidades.
Las denuncias radicadas por estas causas muestran la existencia de exabruptos verbales (por ejemplo, llamar "bolitas" a los miembros de la comunidad boliviana que residen en nuestro país), la discriminación en el trabajo o la exclusión, abierta o embozada, cuando la persona intenta el acceso a los servicios de salud o a la educación pública. Las causas políticas o ideológicas figuran en los lugares siguientes en esta lista, a la cual se agregan los motivos derivados de la existencia de algunas enfermedades, como el sida o la epilepsia.
El Inadi recibe anualmente alrededor de 800 denuncias, las cuales suelen ser derivadas a otros organismos, como las defensorías de la Comunidad o del Pueblo. Muchas de esas denuncias, sobre todo las de mayor gravedad, dan la apertura a un proceso de instrucción, con presentación de pruebas, descargo del acusado y un dictamen que después es utilizado por la víctima ante la Justicia.
El día de la lucha contra la discriminación racial fue instaurado por las Naciones Unidas en 1966 para recordar un episodio ocurrido en Sudáfrica en 1960, durante el cual la policía disparó contra personas que se manifestaban pacíficamente por la eliminación de las leyes del apartheid en ese país, aplicadas por la comunidad blanca en contra de los negros.
Las situaciones de discriminación que se dan entre nosotros, aunque estén lejos de las que se reconocen en otros lugares del mundo (como en algunas zonas de Europa), no dejan de ser preocupantes. Hace algún tiempo solían darse ataques salvajes contra las comunidades de los países vecinos, particularmente bolivianos y peruanos, que parecen haberse atenuado o desaparecido. No dejan de estar presentes, de todas maneras, las distintas formas de agresión absurda, generalmente con nulas bases objetivas, pues se trata de grupos humanos que se suelen destacar por su laboriosidad o por el desarrollo de actividades de los más diversos tipos que llenan necesidades importantes para el país.
La discriminación es una forma del prejuicio que, por definición y naturaleza, escapa de los moldes racionales. Nuestro país no se inscribe, por cierto, a partir de un pasado de plena aceptación de los grupos humanos más diversos, en la línea de la discriminación insensata.
Los datos señalados demuestran que estamos lejos, de todos modos, de alcanzar los modelos de convivencia que podríamos y deberíamos demostrar. La acción de las autoridades y las muchas campañas que se podrían poner en marcha para ayudar a vencer este estado de cosas ayudarían a superar una situación que es ajena a nuestras mejores tradiciones.






