
Multarán a quien no pida facturas por sus compras
Lo anunció a La Nación el titular de la DGI, Carlos Silvani; las sanciones serán proporcionales al monto de la venta en negro; apoyo de entidades del comercio.
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Los consumidores que no pidan la factura por sus compras en los comercios serán sancionados con una multa cuyo monto resultará proporcional al de la venta que se deje de declarar a la DGI. Así lo afirmó el titular del organismo de recaudación, Carlos Silvani, quien añadió que las multas se aplicarán cuando se verifique la infracción impositiva.
En una entrevista con La Nación, Silvani aseguró que las multas serán severas "pero no mortales, para que no se conviertan en impagables".
El funcionario añadió que la medida apunta a que los consumidores se comprometan en la lucha contra la evasión. "Queremos que haya una condena social a la evasión", enfatizó.
Las sanciones en cuestión formarán parte de un proyecto de ley que deberá ser aprobado por el Congreso. Se analiza, según trascendió, la posibilidad de que las multas sólo se instrumenten cuando la venta que se realiza sin factura supere un determinado valor.
La iniciativa oficial prevé que los consumidores puedan ser interceptados por inspectores de la DGI a la salida de los comercios. Se les requerirá la factura y, en caso de comprobarse que no la ha pedido, se instrumentará un trámite de rápida resolución para establecer si corresponde la sanción.
Ana María Luro, directora de Acción de Acción del Consumidor (Adelco), expresó su conformidad con el proyecto oficial. "La gente siempre debió exigir las boletas, pero como no hay una conciencia formada, hay que crearla de alguna manera", afirmó a La Nación.
El presidente de la Cámara Argentina de Comercio, Jorge Di Fiori, también se mostró de acuerdo y opinó que se obtienen mejores resultados en la sociedad a través de la coacción que con la convicción.
Por separado, Silvani aclaró que las nuevas normas que impulsa no contemplarán que los inspectores de la DGI tengan poderes discrecionales para disponer clausuras en forma inmediata.
"Aunque el contribuyente reconozca la infracción, las clausuras no serán inmediatas, porque queremos obrar con mucha cautela", destacó el funcionario.
"Van a aplaudir a los inspectores"
"A partir de ahora van a aplaudir la llegada del inspector de la DGI, porque castigaremos la competencia desleal que proponen quienes no pagan sus impuestos." La esperanzada frase del jefe de la Dirección General Impositiva, Carlos Silvani, confronta inevitablemente con los reiterados rechazos a los operativos de inspección de ese organismo, en particular cuando comenzaron a asociarse con las clausuras de locales.
En una entrevista con La Nacion, Silvani dijo que los frutos de sus reformas comenzarán a verse el mes próximo, pero que no deben esperarse cambios bruscos sino graduales.
Interrumpido por varios llamados telefónicos -uno de ellos del ministro del Interior, Carlos Corach-, el ocupante del principal despacho del edificio de la DGI frente a la Plaza de Mayo dijo que los consumidores que sean descubiertos como copartícipes de evasión fiscal por no pedir sus facturas serán sancionados con severas multas.
-Los comerciantes a menudo sienten como una provocación la llegada de inspectores de la DGI.
-Lo que va a pasar ahora es que van a aplaudir la llegada del inspector, porque significará una competencia leal, y porque castigaremos la competencia desleal. Tengo un montón de ejemplos de empresas que apenas pueden sobrevivir porque están pagando los impuestos como corresponde, y se ven sujetas a la competencia desleal de quienes no lo hacen. Entonces, seremos aplaudidos porque este tipo de acciones va a corregir esa injusticia, de que haya empresas que eventualmente tengan que dejar de operar o cerrar porque están padeciendo la competencia desleal de quienes no pagan sus impuestos. Como los tributos son altos, esa diferencia es imposible de cerrar en condiciones normales.
-¿En cuánto calcula que se incrementará la recaudación, a partir de la ley que le dará mayores facultades a la DGI?
-Las metas son muy ambiciosas. La más ambiciosa es la que pone el Presidente cuando dice que los aumentos de recaudación permitirán gradualmente bajas de impuestos. La reducción en la evasión posibilitará acercarnos a ese objetivo y reducir las tasas de los impuestos.
-¿En el 97 se verán resultados?
- No solamente en el 97, sino en noviembre. Si se ve que poco a poco la gente empieza a pagar, gradualmente todo el mundo se irá subiendo al carro, y lo que hasta hoy era considerado en algunos círculos como una viveza (el no pagar los impuestos), aspiramos a que llegue a ser una condena social.
-¿Los inspectores tendrán poder para clausurar en forma inmediata?
-Definitivamente no. En ningún caso se clausurará en forma inmediata.
-¿Ycuando el contribuyente admita la infracción?
- Ni siquiera así. Cuando el contribuyente reconozca y diga que efectivamente no emitió la factura tampoco habrá clausura inmediata. Queremos ser extremadamente precavidos, porque es un instrumento importante, y como tal hay que saberlo usar. Hay que tener cautela y cuidado porque puede causar daño.
-¿Cómo se hará el control a los consumidores?
-En muchos casos serán corresponsables del delito. Hasta ahora nadie pensó en eso, pero es importante empezar a hacerlo porque cuando hay un acto de corrupción -en este caso la evasión- hay que tener presente que es como un tango, que se baila de a dos. Es decir que es partícipe y culpable de cohecho.
-¿Pero de qué modo los van a controlar?
- Cuando se verifique la infracción se sancionará al consumidor.
-¿Qué sanciones aplicarán?
-Pecuniarias, proporcionales al delito. Será una proporción de una venta omitida.
-¿Será similar a la multa que paguen los contribuyentes infractores?
- Todavía no está definido, lo estamos discutiendo en el Congreso.
-Pero serán multas severas
-Severas, pero no mortales. Van a ser multas pagables. Uno de los principios fundamentales es que las multas no deben ser extraordinariamente grandes porque si no se convierten en impagables. Y queremos aplicar las multas a quienes evaden. No queremos castigar tan dramáticamente como para matar al contribuyente o al consumidor. Pretendemos solamente sancionarlo, como una multa de tránsito, para que cambie la conducta. Queremos inducir hacia una condena social de la evasión.
-Los contadores no están conformes con que se los haga corresponsables de fraudes en las declaraciones
-Eso no está pensado. No existe en los planes. Las normas van a seguir sin ningún cambio en ese aspecto.
-Pero si la DGIdescubre que hay falsedad de datos...
-No habrá ninguna diferencia con lo que ocurre ahora. Absolutamente ninguna.
Ofensiva contra los morosos
La DGI convocará al Colegio de Abogados, a la Federación de Colegios de Abogados, y a la Procuración del Tesoro, para fijar las reglas con las que se privatizará el cobro de deudas de los morosos de la DGI, cuyos montos no superen los 50.000 pesos.
Asimismo, se inició un proceso de segmentación por rubro de actividad, para poder obtener un mejor control sobre posibles casos de evasión en grandes contribuyentes.
El titular de la DGI, Carlos Silvani, explicó los alcances de la privatización del cobro de deudas consideradas menores.
Actualmente, la DGI tiene 700.000 juicios por 7000 millones de pesos, pero no los ha podido cobrar. El presidente Carlos Menem instruyó a Silvani para que inicie juicios sumarísimos para, por lo menos, cobrar la mitad de ese monto.
Un cobro amigable
"Estamos trabajando con el Ministerio de Justicia, y pensamos convocar a la Procuración del Tesoro e incluir al Colegio de Abogados y a su Federación", dijo Silvani en relación con la futura privatización.
-¿Cómo sería el mecanismo?
-Una vez que la deuda esté firme, concreta, que no haya discusión jurídica ninguna, si no se paga a la DGI se puede iniciar un juicio ejecutivo para cobrar la deuda morosa. En vez de hacerlo, la DGI lo haría una empresa. El juez siempre tendrá que dictar sentencia, pero la tramitación efectiva la hará un privado.
-¿La empresa cobrará una comisión?
-Será un porcentaje de las multas que cobren. Una parte de eso irá a los juzgados, como fuente de financiamiento, pero todo está en estudio.
-¿La intención será cobrar antes de que llegue a la Justicia?
-Claro, como el dicho: siempre es mejor un mal arreglo que un buen juicio. La idea es tratar de favorecer el cobro amigable, que permita recaudar. Nuestro objetivo es recaudar, no sancionar.






