
Los depósitos a plazo fijo se cambian por cajas de ahorro
Los primeros disminuyeron en 875 millones; los segundos subieron 547 millones
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Aunque abandonan los bancos a un ritmo marcadamente menor al que lo hicieron durante el mes último, los depositantes optaron en lo que va del mes por tener más a mano una rápida puerta de salida de las entidades financieras, revelando que su recelo va en aumento. Así lo demuestra la baja de 857 millones en las colocaciones a plazo fijo en dólares y el incremento de 547 millones que exhibieron en los primeros 14 días del mes los depósitos en cajas de ahorro en la misma moneda.
El fenómeno preocupa a los banqueros y a las autoridades financieras, que saben que el traspaso de plazos fijos a cajas de ahorro por lo regular se convierte en la antesala de una eventual fuga de depósitos. Pero, a la vez, es demostrativo del grado de sofisticación que adquirieron en los últimos años los depositantes minoristas, toda vez que se los identifica como los verdaderos impulsores de este mecanismo de defensa, por estos días.
Las estadísticas oficiales muestran que, mientras en la primera quincena de octubre último los depósitos totales del sistema cayeron en 1596 millones (un promedio diario de 145 millones), en la segunda mitad de ese mes la pérdida se redujo levemente: salieron 1227 millones (112 millones diarios).
En lo que va del mes (el último dato es del miércoles 14), ese ritmo se mantuvo constante: las colocaciones retrocedieron en 1260 millones, aunque el promedio diario sube a 140 millones por impacto del feriado del Día del Bancario.
En este último período, sin embargo, además de la baja lo que aparece es la tendencia a transferir fondos a depósitos más líquidos. Ocurre que, mientras el depósito para abrir un plazo fijo debe ser dejado un mínimo de 30 días, las colocaciones en depósitos a la vista (cuentas corrientes y cajas de ahorro) tienen la posibilidad de ser móviles en cualquier jornada hábil.
Retener al cliente
En los bancos admiten que parte de esta tendencia está alentada por ellos mismos. "Si un cliente viene y me dice que no quiere renovar el plazo fijo porque no sabe qué va a pasar y no se siente seguro, yo le ofrezco que lo pase a una caja de ahorro para que tenga disponibilidad inmediata en caso de quererlo. Porque en definitiva lo que a mí me interesa es retener al depositante. Las circunstancias me obligan a estar a la defensiva y a no poder ni siquiera pensar en defender la calidad del depósito", señaló el directivo de una entidad local líder, en referencia a los plazos de la colocación.
Incluso, como argumento de convencimiento son cada vez más los bancos que ofrecen a sus clientes un nuevo producto: las cajas de ahorro remuneradas, que el Banco Central habilitó a usar en medio de la crisis, en un intento por detener los retiros o, al menos, acotarlos.
Se trata de cajas de ahorro que ofrecen un rendimiento que duplica al de las tradicionales, con lo cual se reduce el fuerte diferencial de interés tradicionalmente vigente entre el plazo fijo y el depósito clásico en caja de ahorro.
La encuesta diaria de tasas que realiza el Banco Central da fiel testimonio de este desplazamiento. Mientras para las colocaciones en plazo fijo las tasas que se ofrecen por los depósitos en pesos casi duplican las que se pagan por las mismas imposiciones en dólares, entre las colocaciones en caja de ahorro hoy rinden más las pactadas en dólares que las hechas en pesos.
Esta distorsión se produce porque mientras las cajas de ahorro en pesos suelen ser transaccionales, sus pares en dólares se han comportado en las últimas semanas como un refugio para el ahorro.





