
La intervención y la inflación, las grandes diferencias con la Gran Depresión
Economistas consultados por lanacion.com compararon la actual crisis que corroe los mercados mundiales con la que puso vilo a la economía estadounidense a fines de 1929; alertan sobre los peligros de la estanflación
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La denominada Gran Depresión que siguió al crac bursátil de 1929 atrajo un enorme cambio de actitud en la economía mundial tras lograr voltear la mirada del Estado sobre el mercado. No obstante, pese a las similitudes de la actual crisis financiera con aquel cimbronazo, dos ostensibles diferencias le dan un diferente cariz al presente: la reinante intervención gubernamental y el palpitante peligro de estanflación.
Así lo aseguraron, tras ser consultados por lanacion.com, tres economistas, expertos también en historia, quienes analizaron la profundidad del actual temblor financiero después de la caída del cuarto banco de inversión en los Estados Unidos, Lehman Brothers, y los diferentes rescates protagonizados por la administración Bush.
"Una diferencia muy importante con la crisis del 1930 es que en la actual los bancos centrales han salido agresivamente a poner liquidez en el sistema bancario y financiero. Hasta ahora los bancos centrales han evitado que los precios caigan precipitosamente y aumente fuertemente el desempleo como en la Gran Depresión", aseguró a este medio Guillermo Calvo, el economista que pronosticó el efecto Tequila.
Aunque el actual profesor de la universidad de Columbia se esperanza porque las economías más avanzadas "siguen creciendo", se pregunta si las políticas monetaria y fiscal de los EE.UU. serán suficientes para revertir la acuciante situación.
"La caída de Lehman Brothers y la venta de Merrill Lynch van a traer repercusiones que no son fáciles de predecir. Podría ser necesario que la política fiscal tome un rol preponderante, lo que podría resultar en una gran nacionalización de activos del sector privado", señaló Calvo, que comparó esta situación con lo ocurrido en los 80 en la Argentina.
"En su defecto, podríamos entrar en una variante de los años 30 con caída del producto, aumento del desempleo e inflación. Inflación sería la novedad. Espero que éste no sea el caso", indicó el economista.
Liquidez. "En la crisis del 30 no hubo una intervención de la Reserva Federal (Fed). El gobierno dejó caer un serie de bancos. Actualmente, lo que está ocurriendo es que está inyectando en el mercado una cantidad enorme de dinero", comparó el economista de la Universidad de San Andrés Roberto Cortés Conde.
Tras la consulta de lanacion.com, el especialista en historia económica comentó que la Reserva Federal tenía entonces ciertas reglas, distintas a las del Banco de Inglaterra, para evitar intervenir en la economía y afectar, de esa manera, el dominante patrón oro.
"La gran especulación con valores en Wall Street y la decisión de la Fed de no intervenir en la caída sistemática de los bancos por temor a generar inflación llevó a tres crisis (1930, 1931 y 1933) por una terrible contracción de la oferta monetaria, ya que se minaron los depósitos y sólo quedó el circulante", explicó siguiendo a Milton Friedman.
Para Cortés Conde, las causas son siempre las mismas: una burbuja especulativa. "En aquella crisis [por la del 29], fue una especulación en el mercado accionario. Los brokers pedían dinero a los bancos, que a su vez prestaban adelantos de la Fed. Había una política permisiva, hasta que la Fed dejó de prestar, lo que generó ventas generalizas de activos y una crisis de solvencia".
En la actual crisis, Cortés Conde no ve una especulación en acciones sino en la cantidad de préstamos hipotecarios. "Se generó una burbuja de aumento de precios por el aumento de demanda de propiedades. Cuando la gente no pudo pagar, bajaron los precios y así las garantías colaterales dejaron de responder y afectaron a los bancos", argumentó.
"Actualmente, los bancos comenzaron a desconfiar de los bancos y se generó lo que se denomina credit crunch [restricción de crédito]", indicó el economista, que auguró un cambio en la política del gobierno de los EE.UU.
"Desde ayer, dada la magnitud del salvataje [Bear Stearn, Fannie Mae, Freddie Mac, entre otros], el Tesoro estadounidense decidió poner una raya y demostrar al mercado que no intenvendrá más o que la ayuda federal no se va a dar siempre", afirmó.
Caso por caso. "La situación de hoy, lo que ocurrió con Merrill Lynch [fue adquirido por el Bank of America] y Lehman Brothers, si bien no es deseable era previsible", arriesgó el economista de Fimades Luis Palma Cané, que concidió en que ahora la Fed irá "caso por caso".
"El riesgo de crédito se va extendiendo y cuando aparecen los rumores en un mercado de crédito termina derrumbando todo. Es la profecía autocumplida", esgrimió. Y aunque diferenció los casos de salvataje que se dieron en las últimas semanas, a los que sumó los peligros que se observan en AIG y Washington Mutual, también focalizó en que el principal problema vuelve a ser el credit crunch.
"Esto generará mayor desconfianza de los inversores con las entidades y entre las mismas entidades", prevé Palma Cané. Muestra de ello, dijo el economista, fue la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de inyectar esta mañana más de 30.000 millones de euros al sistema financiero.
La mirada de un Nobel
El Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz dijo hoy que la actual crisis financiera será menos grave que la 1929 porque el mundo dispone de "herramientas" de política monetaria y fiscal para evitar otra Gran Depresión, aunque alertó contra un "exceso de confianza" en el sistema. "El punto de vista general es que hoy en día disponemos de herramientas que nos hacen saber cómo prevenir otra Gran Depresión", declaró Stiglitz. Sin embargo, "el conocimiento no siempre se traduce en los hechos.





