
La Argentina deberá negociar ahora con las automotrices
Se pactaría el contenido local de los vehículos; Brasil, cerca de avalar lo acordado
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RIO DE JANEIRO.- Sorpresivamente, la negociación del régimen automotor común del Mercosur experimentó ayer un cambio de rumbo. A partir de hoy, el gobierno argentino negociará directamente con las automotrices el contenido de piezas locales que deberá tener un auto fabricado en el país para ser "made in Mercosur". Una vez llegado a un acuerdo, Brasil aceptaría lo decidido y el régimen comenzaría a regir para ambos países.
Según un informe de la Secretaría de Industria y Comercio, los automóviles argentinos tienen hoy un promedio de 30% de partes nacionales. Aquellos que produzcan vehículos en el país con un contenido local inferior a ese porcentaje tendrán un plazo de hasta tres años para aumentarlo.
Si las compañías aceptaran la propuesta, sería una victoria de la Argentina, que corría el riesgo de ver disminuido el contenido nacional de sus automotores y, con eso, menguada la industria local de autopartes, que emplea a 150.000 trabajadores.
La idea surgió durante una reunión de cinco horas que mantuvieron ayer en Río el secretario de Industria y Comercio, Javier Tizado, y el embajador brasileño para el Mercosur, José Botafogo Gonçalves. Ambos, además, fueron secundados por técnicos de lo dos países.
El objetivo de la reunión era intentar salir del estancamiento en que cayeron las negociaciones debido a la falta de acuerdo sobre los métodos de medición del régimen automotor, que debería regular el comercio del principal producto de intercambio en el bloque.
El pacto tendría que haber arrancado el 1º de enero último, aunque tan sólo fue suscripto en junio, en la Cumbre de Buenos Aires, tras sucesivas reuniones frustradas. Pero una vez firmado el convenio, Brasil manifestó su rechazo al decreto 660 con el que la Argentina lo reglamentó.
En dicho decreto se estableció que para que un vehículo sea considerado "made in Mercosur" -y pueda ser comercializado entre los países del bloque con arancel cero- debe tener el 30% de las piezas hechas en la Argentina.
En cambio, Brasil interpretó que el auto debe tener apenas 30% de sus conjuntos o subconjuntos de origen local, sin importar la procedencia de las piezas que los compongan. De esta forma, el contenido de piezas argentinas caería drásticamente.
Hoy por la mañana, después de consultas con altas autoridades en Brasilia y Buenos Aires, ambas naciones emitirán un documento conjunto en el que fijarán los próximos pasos de la negociación.
"Fue un avance significativo", dijeron Tizado y Botafogo Gonçalves apenas concluyó la reunión. "¿Para quién?", se les preguntó irónicamente. "Para el Mercosur", respondieron a coro, sonriendo tras semanas de rispideces.
Ahora el régimen comienza a negociarse abiertamente con las automotrices, que hasta ahora respaldan la posición de Brasil. Las terminales se oponían a una obligatoriedad inmediata de fabricar en la Argentina autos con 30% de autopartes locales, afirmando que como las piezas argentinas son más caras que las brasileñas, eso aumentaría el costo de los vehículos.
"Cada empresa vive una realidad diferente. Hay algunas que ya fabrican autos con 30% local, y no van a tener problemas. Otras, que fabrican con menos de ese nivel, tendrán un tiempo para adaptarse", explicó una fuente argentina que participó de la negociación.
En tanto, sigue sin fecha definida el inicio del régimen común, ya que lo que comienza hoy es una nueva negociación. Sin embargo, tanto Botafogo Gonçalves como Tizado dijeron ayer que "antes de fines de año el acuerdo estará vigente para todo el bloque".





