
Isenbeck se amplía en Zárate
La empresa cervecera destinó US$ 15 millones a una nueva línea de envasado
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"El 1º del mes próximo debe estar produciendo la nueva línea de embotellamiento, lo que aumenta la capacidad en más del 25 por ciento de lo que se tenía", manifestó Gustavo Müller Hergt, presidente de Isenbeck, mirando entusiasmado a través de los amplios ventanales de su oficina, hacia la moderna planta que se levanta sobre la ruta Panamericana, en el kilómetro 89, a la altura de la ciudad de Zárate.
Con una inversión de alrededor de 15 millones de dólares, que se agrega a los 180 millones gastados para construir la planta, los nuevos equipos "nos van a permitir cambiar las reglas de juego y ofrecer alternativas al consumidor, que está acostumbrado a un envase, pero que nosotros queremos poder ofrecerle más comodidades", señaló, en diálogo con La Nación .
El joven ejecutivo, de 38 años, nacido en Perú, aunque con ascendentes alemanes-daneses, por parte del padre, y españoles-libaneses, por la madre, apuntó que "nosotros invertimos en sistemas automatizados para garantizar procesos, porque nos gusta cambiar y siempre se puede poner un punto más sobre la i. Hay que diseñar procesos de tal manera de que no haya fallas que lamentar: son cuestiones que no se ven, pero que son muy reales".
Desde los primeros pasos
A simple vista, Müller Hergt se siente como el padre de la criatura, ya que fue quien eligió los terrenos y siguió de cerca todos los pasos, desde la instalación del pozo de agua hasta la inauguración de la planta, la primera instalada por la empresa alemana fuera de su país de origen. Incluso, cada 15 días vuelve a la Argentina para verificar la marcha de la empresa.
La cervecera comenzó a dar los primeros pasos en la Argentina entre 1992 y 1993, con estudios de los perfiles de los consumidores en algunas ciudades y "teniendo en cuenta la estabilidad económica, por lo cual descartamos instalarnos en algunos países vecinos. El argentino es más accesible; por su mentalidad, es más fácil entrar que en Chile, donde cuesta más introducir un producto. Por eso, pese a que se pensó en Asia, Europa del Este y Africa, ésta fue nuestra primera inversión fuerte".
Sin embargo, las expectativas de crecimiento del consumo en el mercado nacional no se han cumplido, según señalan en la cervecera. Desde 1998 a esta parte, por el contrario, parece haberse frenado, y el año último se calculaba en 33 litros por cápita, aunque con un potencial incremento para los próximos 5 a 7 años de alrededor de 45 litros por persona.
"No importa, tenemos espaldas para quedarnos, ya que la nuestra es una inversión de largo plazo y, además, no tenemos que confesarnos todos los días en Wall Street", afirmó el titular de Isenbeck.
Ventas en alza
Los resultados también le dan lugar para el optimismo: "Tuvimos un crecimiento del 55 por ciento en la facturación en 1999, y en lo que va del año llevamos acumulado un 30%, lo que es muy lindo para un mercado que está muy complicado. En ese sentido, estamos contentos con los resultados que estamos alcanzando, pero con la foto general no estamos muy satisfechos", puntualizó.
Con una producción de 700.000 hectolitros anuales, la compañía cervecera tiene una participación en el mercado nacional del 7 por ciento, valores que suben al 12% en el área de consumo de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, según señala un estudio de la consultora Nielsen.
"Seguimos trabajando en el posicionamiento del producto y de la marca, ya que nuestro precio promedio está sobre los diez dólares por hectolitro en comparación con la competencia, por eso tenemos que darle imagen y calidad, que son nuestras esencias, pero además porque pensamos que el negocio de las cervezas premium no sólo es el de mayor crecimiento, sino porque también ofrece la tasa de rentabilidad más alta", expresó el ejecutivo.
En los últimos cinco años, fue el segmento que más creció y hoy representa el 25% del mercado. Isenbeck facturó US$ 48 millones, en 1999, y para este año estima llegar a los 55 millones.






